
Si bien está demostrado que las condiciones socioeconómicas y culturales de los hogares y el entorno de cada niño y niña, son un factor central de su desempeño y sus posibilidades educativos, la experiencia tanto nacional como internacional, ha dado cada vez más señas, que buenos profesores y profesoras pueden significar un cambio significativo en la calidad de la educación.
Fue esta una de las principales conclusiones del Informe McKinsey: La calidad de un sistema educativo tiene como techo la calidad de sus docentes. En el mismo estudio se da cuenta de que si dos estudiantes de 8 años fueran asignados a distintos docentes – uno con alto desempeño y el otro con bajo desempeño – en un lapso de tres años sus resultados tendrían más de 50 puntos porcentuales de diferencia.
Los últimos resultados de la Encuesta Casen y del Simce, nos volvieron a mostrar las grandes desigualdades que hay en nuestro país. Según los resultados de la prueba Pisa, los colegios en Chile serían muy poco capaces de eliminar las desigualdades de origen de los estudiantes, porque su origen explicaría el 54% de la diferencia entre los colegios. Pero al observar caso a caso descubrimos que esa cifra puede cambiar.
Así lo demostró un estudio realizado por la Facultad de Educación de la Universidad Diego Portales, que midió el valor que pueden agregar las escuelas por sobre el nivel socioeconómico de sus estudiantes. Esto significa la capacidad que tienen de hacer que progresen independiente de su condición de origen. Según el cruce de los resultados Simce de los años 2006, 2007 y 2008, las características socioeconómicas de los estudiantes y sus apoderados, y los recursos del colegio, se definió el puntaje estimado que el establecimiento debía sacar en el Simce 2009, más de 300 colegios se destacaron, logrando sobresalir del puntaje esperado según su nivel socioeconómico.
Colegios municipales y particulares subvencionados destacan con puntajes de hasta 66 puntos sobre los resultados esperados. De 1.946 colegios analizados por la UDP, 335 obtuvieron resultados sobresalientes, de los cuales 124 corresponden a colegios municipales, 207 a particulares subvencionados y 4 a particulares pagados.
¿Cómo se explican esas cifras? No hay una receta estándar imitable en todos los colegios, pero sí hay un elemento que se destaca siempre: el trabajo duro, en equipo y comprometido de directivos, sostenedores y docentes, con la meta clara de entregar educación de calidad a sus estudiantes.