
Hola, soy Gabriela, ponderé 720 puntos en la prueba, y elegí educar.
Les ilustro un poco la situación si les cuento que hasta un chofer de colectivo me dijo que estaba cometiendo un error, recuerdo a uno de mis profes del liceo gritándome de un lado a otro de la calle -¡Cámbiate de carrera!- y a mi madre suplicándome que eligiera una ingeniería, no importaba cual.
Pero para mi no había opción, yo quería ser profesora de Castellano, ni ingeniera ni abogada, profesora. El camino no ha sido fácil, sin embargo, hoy puedo decir, con total seguridad que no me equivoqué, la mejor opción para mi fue la terquedad y seguir mi vocación sin importar como te miren los otros.
Un momento tan difícil como el de elegir la carrera, fue para mi el momento de terminarla, no tuve ningún problema en encontrar trabajo, empecé en preuniversitarios y luego algunas horas en colegios, pero aún tenía ganas de seguir especializándome y hacer un postgrado. Tuve dudas sobre dedicarme a la literatura o a la educación, finalmente el argumento decisivo fue que la educación es un área totalmente práctica, donde todo lo que se hace y se deja de hacer repercute en nuestra sociedad.
Tuve la oportunidad de postular a un programa de intercambio y pasar seis meses en Francia como asistente de español, allí conocí una realidad totalmente distinta a la nuestra, donde la pedagogía es una carrera respetada, de muy difícil acceso y bien remunerada. Aunque no todo son maravillas, también hay liceos difíciles, las ‘zonas de educación prioritaria’, problemas de violencia, discriminación y difíciles condiciones laborales.
Esta experiencia me sirvió para entusiasmarme más y ya entonces tenía claro que quería dedicarme a la investigación en educación. Gracias al programa de becas de Conicyt, hoy Becas Chile, pude postular a un master y luego a un doctorado, los que he realizado en la Université de Bourgogne, en la ciudad de Dijon.
Mi investigación trata sobre la influencia de la lengua en el aprendizaje de lectura, básicamente, me pregunto si acaso aprender a leer en un idioma u otro puede ser más o menos fácil y como usar esto para mejorar los aprendizajes. Mezclo un poco la educación comparada con evaluación cuantitativa.
Espero terminar pronto mi doctorado y volver a Chile para continuar haciendo investigación, porque hay mucho que hacer, y es necesario que no solo psicólogos o economistas se dediquen a observar nuestro sistema educativo, tenemos que ser nosotros mismos los profesores los que tengamos un rol protagónico en la construcción de una mejor educación para nuestro país.
Finalmente, si hay algo que he aprendido en todo este proceso es que no importa qué es lo que estudies, tampoco es tan importante dónde, lo esencial es el esfuerzo y la dedicación que pongas en ello. Para llegar lejos se necesitan ganas y trabajo duro, para lo cual el mejor combustible es la vocación y el amor por tu trabajo.
También disponible en http://fuentesparamitesis.blogspot.com/
¡Felicidades profe Gabriela! ha llegado muy lejos consiguiendo sus sueños, aquéllo que quería para su vida.
Saludos
Gabriela:
Bien por ti. Sin embargo, con tu experiencia se vuelven a confirmar mis temores, esto es, que la mayoría – si no todos – de los mejores docentes y los más prepardados académicamente ABANDONAN el aula, desertan de la escuela. El GRAN problema no es cautivar a los mejores puntajes para estudiar pedagogía, si no CÓMO una vez egresados retenerlos dentro del sistema. El ámbito de la educación no se sostiene sólo con la investigaciòn, ámbito en el cual se prepara un doctorando, como a la paz mundial y la justicia social no le bastan los padrenuestros del Vaticano.
Seguiré sosteniendo que una de las más importantes variables que influyen en el descalabro de la calidad de la educación hoy, es que precisamente los EXPERTOS no están en las aulas. Debo admitir que, en la actualidad, estoy de candidato a magister (amén de haber realizado un perfeccionamiento en España sobre Didáctica sobre mi especialidad)y, además, trabajo en jornada parcial como docente – ya por 20 años – en la formaciòn de pregrado en una universidad regional, pero tb. me llena de orgullo el hecho de no haber dejado la pedagogìa, el trabajo de aula, hasta el día de hoy. Eso siempre lo recalco con mis alumnos de de la carrera. Resulta lamentable comprobar, una y otra vez, cómo en el campo de la educación y de las políticas educativas abunda tanto fariseo¡¡¡
saludos cordiales
Un educador
Gracias a ambos por sus comentarios.
Mauricio tiene razón, algunos de los mejores profes que he tenido en Francia pasaron primero varios años como profes de aula y luego volvieron a la universidad para convertirse en investigadores.
Personalmente, creo que debe haber un equilibrio adecuado de ambos aspectos, y que también depende de los intereses personales de cada persona, tanto como investigador y profesor.
Sobre los ‘expertos’, comparto la idea de que hay un problema, pero es justamente el contrario al que tu señalas, los profes pocas veces ven la investigación como un camino a seguir, quienes sí la ven y le sacan partido son profesionales de otras áreas, ¿o no te suena oir hablar de psicologos, sociologos o economistas ‘expertos’ en educación?. Alguien tiene que hacerse cargo de esta mirada experta, mi apuesta es a que son los mismos profesores quienes deben hacerlo, porque su experiencia formativa y de aula no es la misma que la de otros profesionales, el ‘saber hacer’ es nuestro y tenemos que potencializarlo.
Hola Gabriela!! Te felicito por tus logros. La verdad es que la mirada al estar en el extranjero cambia, y uno va comparando y observando cómo la educación formal en la escuela depende de tantos factores que están casi todos “fuera” de la escuela (desarrollo socio-cultural y económico del país, sistemas de crianza, nivel educativo, manejo idiomático, etc). En nuestro país, aún queda gente que lamentablemente piensa que los rendimientos y éxitos (o fracasos) dependen netamente de la escuela, cuando no es así. Sobre todo cuando participan “expertos” que no son del área, como lo señalas. No obstante, es importante hacer saber que sí existen muchos expertos en educación per se, pero que no son convocados por la ingorancia de los que conforman los gabinetes. Asimismo es, cuando algunas personas piensan que la educación no es una “ciencia”, cuando sí lo es, cuando hay que investigar y saber teoría y generarla, sobre temas como aprendizaje, metodologías, evaluación, entre tantos otros dominios tan importantes. Ojalá cuando vuelvas puedas también continuar el aula como dice Mauricio, es una escuela donde se aprenden cosas que no enseñan en la universidad, y las aprendes con los alumnos(as). A veces, cuando dejamos de trabajar en aulas, con el tiempo dejamos de encontrarle sentido a las teorías y planteamos soluciones que en realidad no van al objetivo. Miles de saludos y éxitos, en Chile te esperarán con los brazos abiertos!!