
La calidad de un sistema educativo tiene como techo a sus docentes. Necesitamos subir nuestro techo. El aumento de los incentivos para los estudiantes de pedagogía es una buena forma de lograr esto. Estamos claros y conscientes de que no es la única. Es sólo un primer paso de un largo camino de reformas profundas que permitan que nuestro sistema educativo se convierta en uno de calidad.
Para lograr que el incentivo sea tan eficiente como queremos -y necesitamos- es urgente tomar otras medidas que lo acompañen. Nuestros amigos de Educación 2020 también lo han dicho: “la carrera docente debe ser atractiva profesionalmente y debe tener remuneraciones al nivel de las profesiones mejor pagadas. También es ineludible una mejora a la calidad de las escuelas de pedagogía y una habilitación docente que certifique que el profesor está capacitado. Sin estas otras medidas las becas sólo serán un anuncio y no estimularán la real migración de los mejores estudiantes para entrar a estudiar pedagogía”.
La última encuesta longitudinal docente demostró que entre los profesores más jóvenes los sueldos iniciales están estancados en los últimos 4 años. Esto es grave, porque no basta que haya incentivos para estudiar, sino que también tienen que existir para entrar a la sala de clases y ser realmente profesores y profesoras.
Durante las próximas semanas el panel de expertos tiene que entregar su propuesta sobre carrera docente. Esperamos que consideren mejores remuneraciones atadas a resultados y desempeño, para que quienes lo hacen bien tengan motivos para seguir mejorando; además de formación y capacitación a lo largo de toda la carrera y aumento de las horas de planificación de clases.
Creemos que estamos empezando a avanzar. Ahora, necesitamos empezar a orientar a los futuros estudiantes para que elijan bien dónde estudiar. La barrera de los 500 puntos impuesta por el ministerio, algo aporta en esa línea, sin embargo no es suficiente. Es importante tomar la decisión sobre criterios objetivos que ayuden a los futuros profesores y profesoras a elegir las mejores facultades. En Elige Educar estamos trabajando para ayudar a esa toma de decisión, y así elevar el techo de la calidad de nuestra educación.
La selección de alumnos de pedagogía con habilidades cognitivas no es la única necesaria para ser un buen profesor. También se deben considerar otras habilidades a nivel social, emocional, laboral, empatía, etc. Es necesario implementar otras evaluaciones complementarias de ingreso, tales como entrevistas y evaluación de estas otras áreas trascendentales (evaluación psicológica). Hay gente que puede tener un excelente puntaje, pero no significa que es inteligente, ni que posee otras habilidades necesarias para trabajar con niños y jóvenes. Es algo delicado, se debe dejar de considerar la docencia como si fuera un trabajo con objeos o gente adulta.