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  • Abuela, hija y nieta mapuche relatan sus experiencias en nuestro sistema educativo: ¿Cuánto ha evolucionado?

    Con el objetivo de reconocer, proteger y valorar el aporte de los pueblos originarios en nuestro país, cada 24 de junio se celebra el Día Nacional de los Pueblos Indígenas. Así, representantes de los pueblos Aymara, Mapuche y Rapa Nui celebran el solsticio de invierno entre el 20 y 24 de junio, un período de cambio y renovación para estas culturas.

    Efemérides como estas son una gran oportunidad para visibilizar la importancia de la educación intercultural. Pero, ¿qué esperan los pueblos indígenas del sistema educativo?, ¿cómo ha sido su experiencia en la sala de clases?, ¿cuál es la importancia del rol docente en este contexto? Para responder estas y otras preguntas, hablamos con Rosa Millavil (50), su hija Marisela (26) y su pequeña nieta Amanda, de tan solo 6 años.

    Primera generación: encubrimiento y ausencia de reconocimiento

    La experiencia educativa de Rosa Millavil comienza en una pequeña escuela rural al interior de la IX Región. Su experiencia no fue fácil, al igual que la de muchos mapuches que se educaron en los años 70. Su paso por la escuela estuvo marcado por el encubrimiento de su cultura, la invisibilización de sus tradiciones y el dolor de perder parte de su identidad. “Nosotros nos criamos más con la civilización española, nuestra cultura no era bien vista ni reconocida”, dice Rosa.

    Para ella, la escuela fue una institución de “doble filo”. Por un lado entregaba nuevas oportunidades pero al mismo tiempo negaba su cultura. “Dejamos de participar en guillatunes porque teníamos que estar en la escuela. No podíamos mezclar el mapudungun y el español porque nos decían que eso no nos servía a nosotros, y que era un error”, añade.

    Pese a que la mayoría de los niños que asistían a la escuela eran mapuches, según Rosa, tampoco existió una educación contextualizada. “Nunca hubo una sola palabra en mapudungun y nuestras oraciones las teníamos que hacer en español”, afirma.  Así, poco a poco, Rosa fue perdiendo parte de su identidad indígena y se quedó sin espacios para poder replicarla.

    Es más difícil mantener la identidad. ¡Imagínate! Nosotros tenemos una religión y creencias que se basan en la naturaleza y que son muy distintas a la de los españoles. Entonces, ¿cómo les enseñamos a nuestros hijos y nietos? A mí me gustaría, pero es difícil que entiendan”, señala Rosa.

    Segunda generación: hacia una cultura de respeto

    A diferencia de su madre, para Marisela su paso por el sistema educativo fue un poco más amigable. Pese a haber sido discriminada por sus compañeros por ser mapuche sus recuerdos son menos duros que los de su madre. Según ella, este cambio se debe a que las personas de su generación se dieron cuenta de la importancia de su cultura y de mantenerla vida. En ese cambio también sus profesores tuvieron un rol muy importante.

    “Los profesores siempre trataron de inculcarme que éramos importantes; siempre me decían que no podíamos sentirnos menos por ser mapuches”, dice Marisela. “Yo vivía mi cultura, hablaba con mis papás, iba a ceremonias y sentía esa armonía propia del mundo mapuche, pero es distinto que un profesor te lo diga y reconozca”, agrega.

    Marisela recuerda especialmente a una profesora que la marcó, ella “siempre nos decía que no éramos distintos, que éramos un cultura digna de seguir e imitar”, afirma. Pese a haber sentido el reconocimiento de sus profesores, para Marisela el sistema educativo nunca estuvo a la altura de lo que ella esperaba.

    La incorporación del pueblo mapuche no fue algo trascendental, siempre lo sentí más folclórico. Para lo único que éramos necesarios era para bailar, que poco y nada se relaciona con entender nuestra cultura y cosmovisión”, apunta Marisela.

    Tercera generación: reconocimiento, una necesidad del pueblo mapuche

    Tal como lo demuestran las experiencias de Rosa y Marisela, la educación que ha recibido parte del pueblo mapuche no ha sido lo suficientemente responsable ni respetuosa con su cultura. Lentamente comienzan a surgir pequeños avances pero aún queda mucho por mejorar.

    Amanda, hija de Marisela, sabe perfectamente que es mapuche y cree que en su curso hay más niños que lo son. “Me gustaría saber cómo hablan y aprender a tocar eso así”, dice Amanda, mientras hace un gesto con las manos en referencia al kultrun.

    Camino a una educación multicultural

    AraucaniaCuenta.cl

    Solo 438 colegios de Chile imparten la asignatura de Lengua Indígena (Mapudugun, Aimara,Rapanui, entre otras). Si se considera el total de horas realizadas en la asignatura Lengua Indígena por colegio, en promedio, solo el 40% de ellas son realizadas por docentes con estudios respectivos. Pero, ¿Es suficiente un ramo de lengua indígena? ¿qué cosas debiera considerar una educación intercultural? ¿cuál debiera ser la formación de quienes imparte estos ramos?

    Para Rosa Millavil, una verdadera educación intercultural para su nieta y para el resto de los niños mapuches debiera considerar elementos básicos de la cultura, dada la importancia que esto tiene en la identidad de una persona.

    “Sería lindo enseñarles nuestros cantos, oraciones y bailes. ¡Hay tantas cosas que se pueden incorporar! Hasta recitar un poema, por ejemplo. Esto permitiría a los niños sentirse identificados con su cultura desde chicos ya que es en el colegio donde pueden aprender mucho más rápido”, señala.

    En tanto, para Marisela es fundamental promover la enseñanza del idioma, pero sobretodo la cosmovisión mapuche. “Esto es crucial, porque cuando uno entiende la cosmovisión conoce todas las respuestas para entender nuestra cultura. Y obviamente faltan más clases y talleres en esa dirección”, finaliza.

    La incorporación de los pueblos indígenas al sistema educativo no es tarea fácil pero con la voluntad  y el trabajo de toda una comunidad educativa si es posible. La educación intercultural es un derecho de nuestros niños y jóvenes.

Abuela, hija y nieta mapuche relatan sus experiencias en nuestro sistema educativo: ¿Cuánto ha evolucionado?

2017-06-22T23:17:18+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Cómo aprenden los niños|

En el Día Nacional de los Pueblos Indígenas, quisimos conocer las percepciones del pueblo mapuche sobre el sistema escolar. Hablamos con 3 generaciones de una familia para conocer sus vivencias y experiencias.

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  • ¿Cómo fusionar la tecnología y los títeres para enseñar historia? Esta profesora lo hizo

    Lola Alberdi es profesora de historia y geografía en el establecimiento educativo IESO Sierra la Mesta de Santa Amalia, en Badajoz, España. Con el fin de desarrollar en sus estudiantes habilidades como la iniciativa, la creatividad, el tratamiento de información y las competencias lingüísticas en general, Alberdi creó un proyecto para la clase de historia llamado Títeres para aprender historia. El objetivo de este era utilizar la teatralización de títeres para narrar contenidos de historia concretos. El proyecto se dividió en varias tareas, algunas realizadas en clase y otras en casa. Estas tareas conducían al objetivo o producto final de todo el proyecto: un corto.

    Los alumnos debían trabajar en equipo la selección de información, la redacción, la dicción y la creatividad junto con el uso de herramientas tecnológicas.

    Todo esto vinculado a los contenidos de la materia. Al ser un trabajo en grupo, además de aprender historia de una forma divertida, los estudiantes desarrollaron habilidades relacionadas con la capacidad de escucha activa, la negociación, la empatía, la exposición y defensa de punto de vista.

    Antonio Manuel

    Al final del proyecto…

    Los equipos de alumnos grababan y presentaban en el aula videos sobre acontecimientos históricos narrados y protagonizados por títeres que ellos mismos debían diseñar. Esto permitía generar una evaluación colaborativa donde todos los alumno analizaban y valoraban las producciones audiovisuales hechas por sus compañeros.

    ¿Cuál fue el resultado? Un video como este, que cuenta la historia de la Reina Isabel II

    Consejos para replicar la actividad:

    El papel del profesor: ayudar a los estudiantes a plasmar el guión, a diseñar las diversas escenas, a expresar su creatividad.

    La importancia del contenido histórico: uno de los problemas, dice la profesor, es que los alumnos tienden a quedarse en lo anecdótico. Por esto, es importante dejar claro que una de las principales cosas a evaluar el el relato histórico. Para esto, el docente debe guiar al equipo en la construcción de un buen guión y storyboard.

    El lenguaje: el profesor debe aclarar la importancia del uso del lenguaje tanto en la narración como en los diálogos de los personajes históricos.

¿Cómo fusionar la tecnología y los títeres para enseñar historia? Esta profesora lo hizo

2017-06-22T18:38:29+00:00 Junio, 2017|Cómo aprenden los niños|

Incentivando el desarrollo de la creatividad y haciendo uso de nuevas tecnologías, esta profesora motivó a sus estudiantes para que aprendieran historia.

  • ¿Tienes escritores talentosos en tu sala de clase? Invítalos a participar en este concurso literario

    El programa La Ciudad y Las Palabras del Doctorado en Arquitectura y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile está invitando a estudiantes apasionados por la palabra, a participar de un concurso de cuentos que lleva el nombre del novelista sudafricano y Premio Nobel de Literatura, John Maxwell Coetzee. El concurso está dirigido a estudiantes de 7° básico a 4° Medio (hasta 18 años) de colegios Municipales, Subvencionados y Particulares de la Región Metropolitana.

    ¿Cómo participar?

    Los estudiantes que hagan parte de este concurso, tendrán que enviar historias del género cuento, relacionados con temáticas de ciudad y urbanismo.

    La extensión: máximo una cartilla en letra Times 11.

    El plazo máximo de entrega: será el 7 de agosto y los trabajos deberán enviarse al correo electrónico de Loreto Villarroel: lvillarr(at)uc.cl

    Los ganadores

    Quienes ganen, tendrán la posibilidad de capacitarse en seminarios y conferencias que se desarrollarán en el marco del programa La Ciudad y Las Palabras, en el segundo semestre de 2017 (En la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica). Este programa que se realiza desde el año 2007, busca enriquecer el conocimiento de la ciudad y el territorio a través de representaciones literarias. A lo largo del programa, escritores y cineastas de primera clase mundial son invitados a dictar dichas conferencias y seminarios.

    El primer premio (100.000 pesos equivalente en libros) será entregado por el propio John Maxwell Coetzee, previo a una lectura que dará el escritor. El segundo y el tercer puesto ganarán 70.000 y 50.000 pesos (equivalente en libros), respectivamente.

    En todas las salas de clases hay estudiantes cuya pasión es la palabra, contar historias, y crear mundos ilusorios llenos de personajes fantásticos. Es entonces, responsabilidad de padres y docentes, fomentar esa pasión dentro y fuera de la sala de clase. Hacerlo es dar el primer paso para formar grandes escritores. ¡Invítalos a participar! Será una experiencia creativa enriquecedora.

¿Tienes escritores talentosos en tu sala de clase? Invítalos a participar en este concurso literario

2017-06-22T18:23:11+00:00 Junio, 2017|Cómo aprenden los niños|

Un concurso de cuento inspirado en la ciudad, dirigido a estudiantes de 7° básico a 4° Medio de la Región Metropolitana.

  • CapaCitados: un proyecto hecho por estudiantes para mejorar la vida de personas con discapacidad

    En 2016, el Colegio Atalaya de Atarfe, en Granada, España, ganó el premio Acción Magistral, instancia que premia a docentes que desarrollan en sus aulas, proyectos relevantes, fundamentados en valores sociales como la solidaridad, la integración y la interculturalidad. La iniciativa que hizo a esta escuela merecedora del premio, adoptó el nombre de CapaCiTados y hasta el día de hoy, sigue vigente.

    ¿Qué es CapaCiTados?

    CapaCiTados es un emprendimiento desarrollado por estudiantes de primaria del Colegio Atalaya que busca poner la tecnología al servicio de la discapacidad. El proyecto surgió con el objetivo de sensibilizar a la comunidad y mejorar la accesibilidad de ésta a través de la ciencia y fortalecer valores en los niños como la resiliencia. Por eso, impulsa los principios de una metodología llamada RRI o Investigación e Innovación Responsable; principios como el compromiso con los retos sociales, la mejora de la enseñanza de la ciencia, la generación de un conocimiento de acceso abierto y el respeto a los principios éticos y de igualdad de género.

    Interacción y colaboración

    Uno de los elementos más importantes de este colegio que cuenta con más de 600 alumnos, es la necesidad de colaboración e interacción con el entorno. Por esta razón, el establecimiento educativo ha formado comunidades de aprendizaje, investigación y acción, que involucra no sólo a los estudiantes, sino también a las familias y expertos externos (como científicos) con el fin de apoyar los procesos de aprendizaje.

    Soluciones a problemas

    El papel de los niños en el desarrollo de CapaCiTados ha sido salir a las calles, explorar y detectar problemas de accesibilidad para diseñar soluciones desde el aula. Las nuevas tecnologías (como las impresoras 3D y el escáner corporal), de la mano con el apoyo docente y el apoyo del resto de la comunidad educativa, han sido claves en el desarrollo de dichas soluciones que incluyen productos ortopédicos y otros instrumentos que permiten mejorar el día a día de personas con distintos tipos de discapacidad.

    Hoy los niños hacen parte de la Comisión de Accesibilidad del Ayuntamiento de la localidad y están cambiando gracias a eso, la vida de muchas personas.

    “Este proyecto me ha permitido ponerme en la piel de aquellos que no pueden hacer lo que nosotros sí podemos”.

CapaCitados: un proyecto hecho por estudiantes para mejorar la vida de personas con discapacidad

2017-06-22T18:04:55+00:00 Junio, 2017|Cómo aprenden los niños|

Esta iniciativa creada por estudiantes de primaria, fue merecedora de un premio y está cambiando la vida de muchas personas.

  • Conoce el colegio chileno que rompe paradigmas enseñando tradiciones indígenas

    “El sistema debe reconocer y valorar al individuo en su especificidad cultural y de origen, considerando su lengua, cosmovisión e historia”. Esta frase es uno de los principios de interculturalidad consagrados en la Ley General de Educación, donde se señala la importancia de promover el respeto por las diferencias, la no discriminación, el reconocimiento y la valoración de las diversas culturas que coexisten en el territorio chileno, entre ellas, el pueblo originario Mapuche, que habita principalmente la Región de la Araucanía en Chile. Por más de 30 años, un colegio ubicado en Chol Chol (Región de la Araucanía) se ha preocupado por no olvidar y fortalecer desde los proceso de educación, este principio fundamental.

    Se llama Liceo Intercultural Guacolda y desde varios punto de vista, llama la atención.

    Lo primero que hay que resaltar es su infraestructura; todos los salones de este establecimiento educativo son circulares y tiene amplios ventanales que apuntan hacia la salida del sol. Según la directora, este diseño potencia la enseñanza de un programa que están enfocado en las costumbre de este pueblo originario y promueve la diversidad cultural. Este hecho también se evidencia en elementos como el Rehué (altar de ceremonias Mapuche) que se encuentra afuera de las salas de clase y donde se hacen ceremonias que dentro de la escuela son consideradas instancias de aprendizaje. En el Liceo Intercultural Guacolda, también hay niños que han sentido el llamado para ser “Machi”, una autoridad protectora y religiosa que antes que nada, debe pasar por una iniciación larga y compleja; la escuela en estos casos se ha encargado de acompañar a esos niños en todo el procesos ceremonial que implica convertirse en esa figura de la comunidad.

    Kulmapu

    Kulmapu

    Interculturalidad

    El Liceo Guacolda no se rige por los planes y programas tal cual como el Ministerio de Educación los propone. Ellos tienen sus propios programas donde incorporan asignaturas como Lengua Mapuche (Mapundungun), Medicina Tradicional Mapuche, Cultura y Sociedad Mapuche, Música y Comida Mapuche. El objetivo es valorar las tradiciones, fortalecerlas y crear un ámbito educativo donde todos los estudiante se sienten incluidos y respetados en términos culturales, facilitando así su aprendizaje. En otras palabras, buscan ofrecer una educación sin prejuicios y tal como lo sugiere el nombre del establecimiento, una educación intercultural donde las ideas y acciones de distintos grupos culturales no están unas por encima de otras.

    Kulmapu

    Kulmapu

    ¿Qué opinas de esta experiencia educativa?

Conoce el colegio chileno que rompe paradigmas enseñando tradiciones indígenas

2017-06-22T17:44:23+00:00 Junio, 2017|Cómo aprenden los niños|

Desde hace 30 años, este colegio en el sur de Chile ha trabajado por valorar y fortalecer tradiciones del pueblo originario Mapuche.

  • ¿Quién es Maggie MacDonnell? Así contó su historia la mejor profesora del mundo

    Frente a una audiencia llena de docentes y vestida con un traje típico de la comunidad indígena Inuit, la canadiense Maggie MacDonnell, ganadora del Global Teacher Prize 2017, compartió su historia y la de sus estudiantes, el relato de cómo en un lugar recóndito y aislado del ártico llamado Salluit, ella ha sido capaz de transformar la vida de muchos de sus estudiantes. Empezando por el contexto geográfico donde es profesora y pasando por una serie de hechos históricos cruciales, esta docente de educación física nos sitúa en la vida de una comunidad, de la cual ahora ella es parte, para explicarnos por qué los profesores importan y cómo con acciones que parecen pequeñas, la vida de un niño o un jóven puede dar una giro de 360º.

    Clase Magistral de Maggie MacDonell, ganadora del Global Teach…

    Un lujo: Clase magistral de Maggie MacDonnell, ganadora del Global Teacher Prize 2017

    Posted by TVN on Monday, June 19, 2017

    Traumas históricos

    Cuando los colono europeos llegaron al ártico, cuenta Maggie, la comunidad indígena Inuit tuvo que enfrentar una serie de eventos complejos y traumáticos. El primero se trató de algo que en Canadá llamaban “Las Escuelas Residenciales”; el gobierno canadiense tenía autorización de volar al Ártico para alejar a los niños indígenas de sus familias y llevarlos a miles de kilómetros de distancia hacia alguna ciudad donde los colocaban en dichas escuelas. ¿Qué querían con eso? “Sacar lo indígena de lo indígena”, es decir, despojarlos de todas su costumbres, quebrar su identidad. Estos niños llegaban a unos establecimientos liderados por curas y monjas, donde se les hacía sentir menos humanos por el simple hecho de tener otra cultura, otra lengua y no sólo eso… en las Escuelas Residenciales, los niños también fueron víctimas de abuso sexual y según narra la docente, existen en la actualidad pruebas de este hecho. Cuando volvían a sus aldeas, esos jóvenes ya no eran Inuit; les habían aniquilado su cultura, su alma y no eran capaces de relacionarse con sus comunidades como alguna vez lo hicieron. La última escuela residencial se cerró en el año 1996.

    Juan Correa/Elige Educar

    Como si esto fuera poco…

    La comunidad Inuit fue obligada a desplazarse por orden del gobierno y hubo un brote complejo de tuberculosis que afectó a uno de cada cuatro indígenas y hasta el año 2015, la enfermedad seguía causando estragos. Ella misma vivió en carne propia la enfermedad. Por último, pero no menos importante, Maggie habla de una matanza de perros que hubo en el Ártico; los perros eran para la Inuit la forma más segura y eficiente de desplazarse y no sólo en términos de velocidad… estos animales reconocían el camino, olían a kilómetros si un oso polar estaba cerca y alertaban a sus amos. ¿Qué pasó con ellos? En un intento por forzar a los Inuit a dejar su vida “salvaje”, y dejar su modelo económico sustentable, el gobierno ordenó matar a los perros, socavando así su herencia cultural.

    Juan Correa/Elige Educar

    ¿Por qué mencionar los traumas históricos?

    En Canadá, dice MacDonnell, se habla de algo llamado “trauma generacional”, esto significa que el dolor de algunos ancianos que recuerdan haber vivido en Escuelas Residenciales, el dolor de haber perdido a sus familias y a sus perros, se ha transmitido de generación en generación. Muchas de esas personas que fueron moldeadas para dejar de ser quienes eran, cayeron en la adicción del alcohol, hecho que indirectamente ha impactado a los más jóvenes. Entonces ¿cómo vive Maggie esta realidad desde los proceso de enseñanza? Maggie es una visionaria, lo que le ha permitido enfrentar el contexto utilizando cuatro tipos de lentes: uno lentes post coloniales, unos lentes feministas, unos lentes de desarrollo comunitario y unos lentes de inclusión. Todos estos se suman para convertirse en acciones que encausan la educación hacia el mejoramiento de la comunidad y el empoderamiento de jóvenes que se convierten en soluciones en medio de un contexto socioeconómico complejo donde hay problemas de hacinamiento, un alto porcentaje de inseguridad alimentaria, una tasa preocupante de alcoholismo, drogadicción, y además, un alto porcentaje de abuso sexual y embarazos no deseados. La realidad es dolorosa y parecería no relevante, pero Maggie resalta la importancia de conocer esta historia para poder enseñar y enfocar la educación hacia el bienestar de toda la comunidad.

    “Si la educación no está enfocada en el bienestar de la comunidad, no sirve de nada”

    Juan Correa/Elige Educar

    Los estudiantes de Maggie

    Todos estos elementos han desembocado en una crisis de suicidios masivos traumáticos para toda la región, pero especialmente para ella y sus estudiantes quienes han tenido que enterrar a sus amigos una y otra vez. En un año, en Salluit, donde habitan sólo 1.400 personas, se perdieron un total de 10 vidas. Ahora, dice Maggie, no puede contar el número de funerales a los que ha tenido que asistir. De hecho, en las últimas tres semanas, 12 vidas más se han apagado y el problema continúa sin ser mencionado por el gobierno canadiense. “Los estudios sugieren que cuando pierdes a alguien por suicidio, eres más vulnerable a tener pensamientos suicidas”, dice MacDonnell. Entonces, ¿pueden imaginar lo que pasa por la mente de todos estos jóvenes que han tenido que enterrar a 10 o 15 amigos o incluso familiares?

    Juan Correa/Elige Educar

    “Hay cientos de problemas pero también sé que probablemente también hay 10 millones de soluciones”

    Frente a una crisis tan compleja como esta, la mejor profesora del mundo asegura que existen millones de soluciones que surgen del talento, los recursos, los intereses y las oportunidades de los alumnos, e identificar estas cosas ha sido crucial para desarrollar proyectos basados en experiencias reales y significativas que respondan a necesidades de la comunidad. Eso significa que el trabajo de Maggie trasciende la sala de clase y transforma la realidad de muchos jóvenes que son desertores del sistema educacional y consumidores de droga. En sus proyectos, todos ellos obtienen no sólo un beneficios sino un reconocimiento.

    Juan Correa/Elige Educar

    Y ¿cuáles han sido sus proyectos?

    Uno es el Centro de Fitness, un espacio no sólo para hacer deporte, sino un lugar de apoyo que ahora es dirigido por una de sus ex estudiantes. Este Centro de Fitness también inspiró una de las actividades que más frutos ha dado: correr, correr en equipo, porque como cita ella: “cuando corres solo corres más rápido, pero cuando corres con otros, corres más lejos”. Muchos de sus estudiantes, contra todo pronóstico, han encontrado en el deporte, la mejor razón para vivir y dejar las adicciones de lado, han corrido maratones en lugares impensables y han inspirado a muchos otros. Otro proyecto es una cafetería, liderada por estudiantes mujeres (desertoras del sistema) que un día decidieron hacer smoothies con una bicicleta-licuadora que Maggie compró. Hoy esas niñas son líderes y se ven como soluciones dentro de la comunidad. O el Club de Aventuras para Niñas, donde ellas pueden acceder a la tierra a través del deporte o incluso la caza (actividad que sólo es permitida en la comunidad indígena pues es parte de sus tradición y parte de su método de supervivencia).

    Juan Correa/Elige Educar

    ¿Que ha aprendido?

    Que el Aprendizaje Basado en Proyectos, especialmente cuando es sensible al género, ayuda a construir ciudadanía y pertenencia, a prevenir el suicidio, a fortalecer la resiliencia y a perseverar en la escuela. Hoy, muchos jóvenes se acercan a ella para decir que gracias a los proyectos, a las relaciones saludables y al empoderamiento a través de acciones que benefician a la comunidad, sus pensamientos suicidas se han transformado en ideas y en ganas de salir adelante. Los mensaje en Facebook de estudiantes que decían querer acabar con su vida, ahora son frases de aliento, energía y positivismo, todo gracias a la gestión de una mujer que no sólo es profesora de educación física, sino también una figura líder que ha sabido transformar el dolor y los problemas cotidianos en soluciones transformadoras.

    Por esos estudiantes, Maggie sigue en el Ártico. Por esas personas que hoy le agradecen y han salido adelante, ella sigue luchando en medio de temperaturas bajo cero. Por esos alumnos que hoy son su familia, ella sigue convencida de que su estadía en esa pequeña comunidad aislada, sí vale la pena.

    “Aún me cuesta creer que yo pude transformar sus vidas tanto como ellos transformaron la mía”.

¿Quién es Maggie MacDonnell? Así contó su historia la mejor profesora del mundo

2017-06-22T17:24:55+00:00 Junio, 2017|Los profesores importan, Voz de los profesores|

Así contó Maggie MacDonnell, su historia como docente en una pequeña comunidad del Ártico canadiense.

  • Presidenta Bachelet se reunió con Maggie MacDonnell, la mejor profesora del mundo

    La Presidenta de la República, Michelle Bachelet, recibió en La Moneda a Maggie MacDonnell, profesora canadiense ganadora del Global Teacher Prize internacional, premio conocido mundialmente como “el Nobel de la enseñanza”, de visita en Chile para lanzar junto a Elige Educar la segunda edición chilena de este reconocimiento.

    El Global Teacher Prize es un reconocimiento de la Varkey Foundation que desde el año 2015 premia con un millón de dólares a un profesor destacado entre postulantes provenientes de todo el mundo. El galardón busca identificar a aquellos maestros que están impactando positivamente a sus estudiantes y sus comunidades en todo el planeta.

    Durante el año 2016, en su primera versión local impulsada por Elige Educar, esta iniciativa logró en Chile más de 7 mil nominaciones ciudadanas a profesores de todo el país, siendo elegidos entre los docentes postulantes a 5 finalistas que representaron por primera vez a Chile en el Global Teacher Prize Internacional, donde 2 de ellos, Eligio Salamanca y Mario Santibañez –quien también participó del encuentro con la mandataria- , fueron distinguidos entre los 50 mejores profesores del planeta.

    Durante la visita, la mandataria se mostró muy interesada por ahondar en la experiencia de la profesora canadiense, quien asistió a la reunión en compañía de Louisa Papigatuk y Cynthia Gaudreault, jóvenes estudiantes del pueblo originario Inuit, a la que ella enseña en pleno Ártico canadiense.

    “Fue muy significativo para mí como profesora, en el Día de los Pueblos Indígenas en Canadá, haber sido parte de un momento tan potente, donde no sólo intercambiamos nuestras experiencias sobre la realidad educativa de nuestros países, sino donde dos jóvenes mujeres indígenas de Canadá tuvieron la posibilidad de reunirse y conocer a la primera presidente mujer de Chile. Fue un honor para mí presenciar ese momento”, señaló Maggie MacDonnell sobre el encuentro.

    Por su parte, Hernán Hochschild, director ejecutivo de Elige Educar, destacó durante la instancia el aporte de esta iniciativa a la valoración social de la profesión docente en Chile: “Agradecemos a la Presidenta de la República por recibirnos, por su interés por conocer sobre la labor de esta profesora y por ayudarnos a impulsar este reconocimiento nuevamente, pues estamos convencidos de que su valor no es sólo el premio en sí, sino lo que logra en la ciudadanía: miles de personas movilizadas para reconocer a esos docentes que marcaron o están marcando sus vidas”, señaló. “Desde Varkey Foundation, organizadores internacionales del reconocimiento, nos manifestaron lo impresionados que estaban pues Chile fue uno de los países donde más se recibieron nominaciones, y queremos por supuesto repetirlo”.

    Participaron también del encuentro con la Mandataria Marcel Lebleu, embajador de Canadá en Chile y María Paz Medeiros, investigadora y subdirectora ejecutiva de Elige Educar.

    De izquierda a derecha María Paz Medeiros, Mario Santibañez, Hernán Hochschild, Maggie MacDonnell, Michelle Bachelet, Louisa Papigatuk, Cynthia Gaudreault, Marcel Lebleu, Agustin Porres

    Se inician las postulaciones

    El pasado martes 20 de junio, en una emotiva ceremonia de lanzamiento en la escuela pública Salvador Sanfuentes de Santiago, Maggie MacDonnell, la Ministra de Educación, Adriana Delpiano y Eligio Salamanca, primer ganador de la version chilena del reconocimiento, lanzaron oficialmente junto a Elige Educar el Global Teacher Prize Chile 2017. Desde el 20 de junio y hasta el 14 de Agosto toda la ciudadanía podrá ingresar a www.gtpchile.cl y nominar a ese profesor o profesora que haya marcado su vida. Al mismo tiempo, los profesores que deseen postular podrán hacerlo directamente en la misma página web.

    De todas las postulaciones efectivas, un jurado de 7 reconocidas figuras nacionales del área de la educación definirán a 5 finalistas y luego a un gran ganador, que recibirá un premio de USD$10.000.000 (diez mil dólares). Además, todos los finalistas serán postulados a la versión internacional del premio para representar a Chile, pudiendo no solo visibilizar su trabajo, sino optar a convertirse en el próximo ganador o ganadora internacional, que recibe USD $1.000.000 (un millón de dólares) como premio.

Presidenta Bachelet se reunió con Maggie MacDonnell, la mejor profesora del mundo

2017-06-22T18:10:10+00:00 Junio, 2017|Actualidad|

La mandataria recibió en el Palacio de La Moneda a la profesora canadiense ganadora del Global Teacher Prize mundial 2017, quien asistió en compañía de dos de sus estudiantes de origen Inuit. Juntas invitaron a la ciudadanía y a los profesores del país a participar en la segunda edición de la versión chilena de este premio.

  • 8 consejos de una profesora mapuche para rescatar la identidad indígena de los alumnos

    Cada año, cientos de las escuelas chilenas reciben entre sus filas estudiantes de diversas etnias. De hecho, de los 3.226.514 estudiantes que conforman el sistema educativo chileno, un 6.31% pertenecen a algún pueblo originario.

    ¿Cómo enfrentar esta realidad en la sala de clases? ¿qué pueden hacer los profesores para que sus estudiantes se sientan integrados y respetados? Para resolver esta y otras inquietudes conversamos con Constanza, una profesora mapuche  que día a día convive con estudiantes de su misma etnia.

    ¿Qué nos aconseja esta profesora? Aquí te lo contamos:

    1. Reconoce la existencia de pueblos originarios

    Los profesores debemos ser conscientes que entre nuestros alumnos puede haber estudiantes que pertenezcan a un pueblo indígena.


    2. Conoce su cultura, cosmovisión e historia

    Los profesores debemos informarnos para poder educar y respetar a un otro. Nuestro rol como profesores es destacar los aspectos positivos de esta cultura para que los estudiantes que están en desconocimiento, sean o no mapuches, puedan reconocer lo positivo de este y otros pueblos.


    3. Incorpora esta temática cotidianamente en tus prácticas pedagógicas

    ¡Hay muchas formas de hacerlo! Por dar un ejemplo, en el área de lenguaje los profesores pueden utilizar escritores y poetas mapuches para abordar temas propios de la literatura.


    4. Promueve la incorporación de esta temática en los planes y programas

    ¡Un ejemplo! En 4° medio, los planes y programas del Electivo de Literatura e Identidad solicitan abordar esta problemática pero no entrega recomendaciones sobre cómo abordarla o qué estrategias utilizar.


    5.Promueve la incorporación de esta temática en las mallas curriculares de las carreras de pedagogía

    Si formamos profesores conscientes de la importancia de la educación intercultural, será más fácil en el futuro resolver problemáticas y abordarlas de una mejor forma.


    6. Modificar la percepción de lo que significa o no ser mapuche

    Hay que entender que dentro de una misma etnia hay muchas realidades. No es lo mismo ser mapuche urbano que ser mapuche rural. Cada persona vive si identidad de una manera distinta.


    7. Manten la motivación

    Avanzar hacia una educación intercultural es un gran desafío. Los profesores deben tener la motivación de seguir avanzando cuando el camino se torne difícil.


    8. Comprende que tu rol importa

    Lo que haga o deje de hacer un  docente puede marcar una diferencia significativa en la construcción de la identidad de niños y jóvenes indígenas. La identidad de niños y jóvenes se define en la comunidad “quien soy, con quién estoy y cómo me relaciono con la comunidad”.

    Como ves, los educadores pueden y deben aportar en la construcción de un sistema que valore y respete la identidad cultural de cada estudiante.

     

8 consejos de una profesora mapuche para rescatar la identidad indígena de los alumnos

2017-06-23T00:59:06+00:00 Junio, 2017|Noticias|

En el marco del Día Nacional de los Pueblos Indígenas, conversamos con una profesora mapuche que nos entregó algunos consejos para rescatar la identidad indígena de nuestros alumnos.

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  • ¿Por qué decenas de niños decidieron ir a la escuela en falda en Reino Unido?

    Unos 30 niños escolares decidieron asistir a clases en falda en protesta por el reglamento de la institución que no les permitía ir en pantalón corto.

    Los alumnos de la Academia ISCA en Exeter, en el suroeste de Inglaterra, habían pedido permiso para modificar el uniforme debido a las altas temperaturas que se han registrado recientemente en el país.

    “No nos permiten usar shorts pero yo no voy a estar en pantalón largo todo el día, hace bastante calor”, declaró uno de ellos.

    No es la primera vez que esto sucede en Reino Unido.

    En 2011, durante una ola de calor, un alumno de una escuela en Cambridge que prohibía el uso de shorts se dio cuenta de que no había nada en el reglamento que impidiera a los niños usar falda y decidió ponerse una para ir a clase.

    El conflicto no parece tener nada que ver con la insensibilidad de las autoridades escolares hacia los estudiantes, sino con el deseo de no violar los estatutos.

    La directora de la Academia ISCA, Aimee Mitchell, aclaró que los shorts “no forman parte” del uniforme escolar.

    Los estudiantes dijeron que la idea de la protesta vino de la misma directora, que originalmente hizo la sugerencia, aunque alguno de ellos dudó de que estuviera hablando en serio.

    La esperanza de los alumnos es que la escuela reconsidere su política sobre los shorts como resultado de la protesta. La directora no lo ha descartado.

    Camino a la escuela, los alumnos gritaban “¡Permitan a los niños usar shorts!”

    “Reconocemos que los últimos días han sido excepcionalmente calientes y estamos haciendo el máximo esfuerzo para que tanto estudiantes como el plantel se sientan tan cómodos como sea posible”, aseguró Mitchell.

    “En la actualidad, los shorts no forman parte de nuestro uniforme para niños y no quisiera hacer ningún cambio sin consultar tanto a los estudiantes como a sus familias”.

    “Sin embargo, como el tiempo cálido se está volviendo la norma, estaría dispuesta a considerar un cambio para el futuro”.

    Claire Reeves, cuyo hijo estudia en esa escuela, dijo que preguntó si él podría ir en pantalón corto pero que la idea fue “echada por tierra”.

    “Me siento muy orgullosa de que defiendan sus derechos. La gente siempre está hablando de igualdad de derechos para hombres y mujeres y el uniforme escolar no debería ser una excepción”, expresó.

    El código de uniforme de las escuela permite a los niños usar pantalón largo y a las niñas usar tanto pantalón como falda. Los estudiantes pueden quitarse la corbata y sacarse la camisa por fuera del pantalón o la falda mientras están en clase pero deben arreglarse cuando salen del aula.

¿Por qué decenas de niños decidieron ir a la escuela en falda en Reino Unido?

2017-06-22T11:18:10+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

Una historia para reflexionar sobre sobre la pertinencia del uniforme escolar y de las diversas normas que existen al interior de los establecimientos.

  • Los colegios se rebelan

    Centros escolares sin asignaturas, sin libros y con libertad para los alumnos. Cada vez más colegios optan por pedagogía alternativa. Los resultados son tan sorprendentes como los métodos.

    El barrio de la Ventilla, en Madrid, está escondido. El Paseo de la Castellana, la avenida de Asturias y el parque de La Ventilla lo encajonan y aíslan del resto de la ciudad. En ambas calles, en los años 60, levantaron grandes edificios de viviendas para que, cuando uno entrase en Madrid por el norte, no viese desde la ventanilla la pobreza de La Ventilla.

    Hoy sigue siendo un barrio popular y humilde. Y, desde hace unos años, está custodiado por las cuatro torres; cuatro rascacielos que se yerguen sobre las casitas de ropa tendida en la ventana y teja gastada. En el corazón del barrio, con el recreo a los pies de los rascacielos, existe un colegio llamado Centro de Formación Padre Piquer. Parece un cole de barrio más. No lo es.

    De Madrid a Vilanova de Arousa, en Pontevedra, solo hay un salto. El necesario para girar en un cruce improbable desde una carretera comarcal en pleno corazón de las Rías Baixas. Tras dos curvas y un par de baches, se llega al CEIP Viñagrande-Deiro. Otra vez, desde fuera, nada especial.

    Ambos, Padre Piquer y Viñagrande, son dos de los -cada vez más numerosos- centros y colegios que imparten una educación alternativa en España. ¿Aulas fijas, asignaturas y libros de textos? Eso es pasado en estos lugares.

    “Aquí trabajamos con ámbitos, no con asignaturas”. Lo explica en el laboratorio del colegio Ángel Serrano, director general del Padre Piquer, un centro que es concertado y propiedad de la Fundación Montemadrid. A él acuden alumnos a partir de 12 años, un desafío añadido en lo que a pedagogía alternativa se refiere. “Tenemos el ámbito socio-lingüístico y el matemático-científico. No tenemos asignaturas ni libros de texto, trabajamos con material digital, en grandes grupos de unos 60 alumnos y con tres o cuatro profesores. Llevamos a cabo proyectos y trabajos en los que el alumno tiene la iniciativa y el profesor le va guiando. Tienen un margen de libertad muy amplio, ellos deciden por dónde avanzan. Y encima con adolescentes, cuando lo habitual es que este tipo de metodología se implemente en educación infantil”.

    Y así funciona la educación infantil en el Viñagrande, colegio público. Su director es Javier García, un joven que, hace tres años, a punto estuvo de abandonar su carrera docente. “Entré en este colegio y me encontré a profesores desmotivados y alumnos sin energía. Tenía dos opciones: o me iba o cambiábamos esto de arriba a abajo”. Y lo cambiaron.

    Javier y su equipo empezaron a tirar muros y tabiques para proporcionar espacios abiertos. “Y más que tiraríamos su pudiésemos”, dice. Abandonaron los libros de texto y las asignaturas. Y mezclaron a los alumnos por edades. Los de primero y segundo trabajan juntos, igual que los de tercero y cuarto y los de quinto y sexto. En su caso, la materia de enseñanza se clasifica por contextos. Tienen cuatro: el humanístico, el literario, el matemático y el científico. “Los niños van participando en proyectos, no seguimos las lecciones de un libro. En el proyecto, además de aprender la materia, la trabajan en distintos ámbitos, hacen reportajes, la tuitean, intercambian ideas… La diferencia con lo que hacíamos hace años es abismal”.

    En ambos centros la atmósfera está lejos de la que un niño de los años 80 (ni hablar si nos retrotraemos más) sentía al entrar en su colegio. Mientras cruzamos el patio del colegio Padre Piquer, podemos ver a dos niñas pintando sobre sendos caballetes mientras otros chicos juegan al tenis y, de fondo, un tercer grupo completa un mural en una pared. Un ambiente renacentista en pleno barrio popular de Madrid.

    Clase de Educación Física en el Colexio Viñagrande de Vilanova de Arousa. ÓSCAR CORRAL / El País

    En el Viñagrande nada parece un colegio. Las aulas son amplias, luminosas y están llenas de estímulos: libros, ordenadores, murales, pizarras, juguetes, un supermercado de plástico, fotografías, cámaras de vídeo, tablets, trípodes… Los niños se mueven de un espacio a otro, sin aparente orden ni concierto. Una profesora pasa descalza por el pasillo. “Y, sin embargo, están trabajando”, dice Javier. “Están trabajando muchísimo. Cada chaval está en un proyecto y el profesor les va orientando y ayudando. Tienen que completar los proyectos de la misma forma que antes tenían que aprenderse la lección. Solo que la forma es muy distinta”.

    Echando un ojo en los alumnos se perciben niños y niñas llenos de energía, ansiosos por completar proyectos. “Sentar a un niño a las 9 de la mañana y pretender que te esté escuchando cinco horas es absurdo”. Por eso, en Viñagrande, lo primero que hacen los alumnos al llegar es una hora y media de ritmo, movimiento y gimnasia. María Castro, profesora de Educación Física, lo explica. Y en su discurso emplea términos como “sinapsis, corteza cerebral, hemisferios, reflejos primitivos, psicomotricidad…”. Y lo que María cuenta es que “un niño de 6 años es puro movimiento. O los estimulamos o los medicamos en nombre de la hiperactividad para que estén seis horas sentados en silencio”.

    Las nuevas corrientes

    Padre Piquer y Viñagrande aplican metodologías alternativas a las habituales en el sistema educativo español. Cumplen la ley y son sometidos a inspecciones continuas. El resultado es el mismo, los alumnos salen formados. Lo que cambia es la forma.

    Carmen Pellicer, presidenta de la Fundación Trilema, define este genérico y amplio concepto de pedagogía alternativa como “hacer las cosas de manera muy flexible. Encontrar lo que motiva a los alumnos y trabajar con eso”.

    Eulàlia Torras, doctora y profesora de la Universidad Internacional de Valencia, añade que “las propuestas de la educación actual no son contrarias a la educación tradicional, al contrario, las bases se encuentran en modelos de ciencias de la educación que venimos utilizando desde hace muchos años. La innovación pone énfasis en las potencialidades de las tecnologías de la información y la comunicación”.

    Existen distintas escuelas o métodos, la mayoría de ellos creados a principios del siglo pasado. Uno de los que más éxito está teniendo es el de la escuela de Waldorf, en el que la autorrealización el alumno es el objetivo prioritario. No existen asignaturas ni libros y los niños no aprenden a leer ni escribir antes de los 7 años, ya que emplean ese tiempo en jugar y desarrollarse.

    La pedagogía Montessori, de origen italiano, deja libertad al niño y el profesor se convierte en observador. El método Regio Emilia, también italiano, se basa en experiencias reales y el Changemaker busca la transformación social mediante la creatividad. Hay muchos más métodos: Doman, Kumon, Amara Berri… Todos se caracterizan por diferenciarse de los métodos tradicionales y por dar mayor autonomía y libertad al alumno y al sistema de enseñanza.

    Aula de enlace del Padre Piquer, donde los alumnos recién llegados a España aprenden castellano. LUIS SEVILLANO ARRIBAS / El País

    Explica Eulàlia Torras que, básicamente, todos los métodos responden a tres tendencias: “el conductismo, el cognitivismo y el constructivismo. El constructivismo es actualmente el que cuenta con un mayor número de modelos educativos”.

    “No somos hippies”

    “Hay padres que creen que aquí somos hippies. Y de hippy ya me dirás tú que tengo”, dice Javier riendo, a la entrada del Viñagrande. “Una cosa es que el alumno sea más libre aquí y otra que haga lo que quiera. No. Aquí estamos constantemente vigilando, atendiendo y supervisando a los alumnos para que rindan al máximo”.

    De hecho, los métodos de evaluación del Viñagrande son más rigurosos que los de colegios tradicionales. “Les calificamos a diario. Valoramos cómo desarrollan sus proyectos y tienen notas cada día. Lo que pasa es que ponemos el foco en lo positivo, en lo que se les da bien, e intentamos potenciarlo. Realizamos informes para los padres y siempre empezamos por lo bueno, por lo que se le da bien al alumno. Para que los padres se estimulen”.

    En el Padre Piquer también se han encontrado con la desconfianza de algunas familias cuando, en el año 2003, instauraron su nueva metodología de trabajo. Mónica Díaz-Masa es la coordinadora del Aula Cooperativa Multitarea del colegio. “Desde que implementamos este método, solo dos familias han sacado a sus alumnos del centro. Normalmente, las familias que desconfían de este sistema, son familias con niños de muy buenas notas, que temen que si viene a un centro así empeore su rendimiento”. Sin embargo, los datos del Padre Piquer son claros: 85% de éxito escolar (graduados) y un absentismo de solo el 0,7%, uno de los más bajos de España.

    Y eso en un centro con 1.100 alumnos en el que el 77% de ellos están becados. Es decir, la mayoría procede de familias de clase media y baja y con riesgo alto de abandono escolar. Por si fuera poco, en el Padre Piquer hay niños y niñas de 34 nacionalidades distintas y ocho religiones. Todo un mosaico que, para sorpresa de muchos, funciona. “A los tres meses ya notamos un cambio bestial”, dice Ángel. “A los padres que nos muestran dudas, además de explicarles en qué consiste esto, les mostramos los datos. Y son incontestables”.

    Más allá de desconfianzas u opiniones, está la ley. Todas las escuelas del territorio español deben adaptarse al sistema educativo, dependiente tanto de la administración central como de las autonómicas. Este sistema obliga a incorporar competencias básicas, tales como comunicación lingüística, matemáticas, ciencia, iniciativa, civismo, etcétera. Mientras se logren estas competencias, la ley es flexible en el cómo.

    Tanto el Padre Piquer como el Viñagrande, al igual que el resto de colegios de España, reciben inspecciones períodicas y deben responder ante sus respectivas Consejerías. “Ven que nuestros sistemas están funcionando y no tienen motivos para ponernos obstáculos. La administración es favorable a ir evolucionando”, explica Javier García.

    Una evolución que parece inevitable. El sistema de hace solo dos décadas ya no sirve para los niños del siglo XXI. “Muchos padres imaginan la educación de sus hijos tal y como fue la suya, pero al igual que no es lo mismo ir al médico hoy que hace 40 años, tampoco la educación es igual. Los sistemas de nuestros padres no responden a las necesidades de los niños de hoy”, explica Carmen Pellicer. “Los centros con metodologías innovadoras son los que están mostrando menor tasa de absentismo escolar y menor fracaso. Eso significa que están funcionando”.

Los colegios se rebelan

2017-06-22T10:51:07+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Cómo aprenden los niños, Comunidad escolar|

Cada vez más colegios optan por una pedagogía que pone a los estudiantes en el centro del aprendizaje. ¿Cómo lo hacen? ¿Cuáles son sus claves? Descúbrelo en la siguiente nota de El País.

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