Gobernar es educar

Publicado por Paulina Hernandez
23 de Septiembre 2010
PAC

Pedro Aguirre Cerda, presidente de Chile entre 1938 y 1941, fue profesor, y con su labor marcó un antes y un después en la educación en nuestro país.

Era el séptimo de once hijos de una pareja de agricultores de Pocuro, cerca de Los Andes y cada día debía recorrer largas distancias para ir a su escuela en el pueblo de Calle Larga. Al terminar sus estudios de secundaria en el Liceo de San Felipe, Pedro se trasladó a Santiago, donde entró a estudiar al Instituto Pedagógico para titularse como profesor de Castellano. Para financiar sus estudios, se dedicó a hacer clases en varios liceos, al tiempo que daba clases gratis a obreros en escuelas nocturnas. En esos años, la educación y las leyes eran muy cercanas, lo que lo llevó a titularse luego como abogado, su memoria se titulo “La instrucción secundaria en Chile” y en ella hablaba de la importancia de la educación como motor del desarrollo tanto social como económico del país.

Luego de especializarse en el Francia, vuelve a Chile a desempeñarse como profesor de la escuela de sub-oficiales del Ejército, en esa época llamada Escuela de Aplicación de Infantería. Después fue profesor en las asignaturas de educación cívica, castellano y filosofía del Liceo Barros Borgoño y finalmente del Instituto Nacional, llegando a ser elegido presidente de la Sociedad Nacional de Profesores de la época.

Su carrera política lo llevó al cargo de Ministro de Justicia e Instrucción Pública, desde donde impulsó la Ley de Instrucción Primaria y el aumento de los salarios de los profesores.

En 1938, al ganar las elecciones su lema fue “Gobernar es Educar”, y la educación uno de los pilares centrales del trabajo que alcanzó a realizar en sus 3 años de gobierno. Se crearon más de mil escuelas, lo que llevó a la apertura de más de tres mil puestos de trabajo para profesores. Además, se dio un gran impulso a la educación técnico profesional, vista como el complemento necesario para avanza en el proceso de industrialización en que avanzaba el país.

La historia de Pedro Aguirre Cerda nos permite ver que un buen profesor tiene todas las condiciones para desenvolverse en distintos ámbitos de la vida, ser un líder capaz de motivar a las personas a desarrollarse. La sala de clases es un lugar difícil, donde se necesita talento, vocación, conocimientos y liderazgo para lograr buenos resultados. Al igual como en ese entonces, el país estuvo en las manos de un profesor, hoy lo sigue estando: en las manos de todos los profesores y profesoras, quienes son los encargados de educar a nuestros niños y niñas, hacia el desarrollo del país.

 

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