Inclusión

Inicio » Inclusión
  • La importante y desconocida labor que realizan las educadoras de la Teletón

    Son las 9:00 de la mañana de un miércoles y en unas oficinas ubicadas en el segundo piso del Instituto Teletón, que busca apoyar la rehabilitación integral de niños, niñas y jóvenes con discapacidad motora, Ana Escobar e Inés Espinosa, dos educadoras de párvulos, planifican su jornada en la Unidad Educativa, que en Santiago está conformada por 11 educadoras diferenciales, de párvulos y psicopedagogas. Revisan planillas e informes y a las 9:30 bajan a recibir al primer paciente del día: Leonora, una niña que el 6 de diciembre cumplirá tres años y tiene hipotonía central, relacionado a problemas de desarrollo cerebral.

    Educadora Inés Espinosa/Lorena Tasca

    Leonora es parte del programa de inclusión que todas las semanas organiza la Teletón para ayudar a los familiares a integrar a los niños a los jardínes infantiles y es apenas una parte del modelo de atención bio-psico-social con el que trabaja esta fundación que existe desde 1947. Son dos sesiones con el niño y una sola con los padres, para hacer una evaluación de desarrollo y aprendizaje e investigar en qué colegio insertar al niño. “Nuestra base es que todo niño tiene derecho a educarse y que mientras menos ajenos estén al mundo, mejor. Por eso nuestro trabajo también se extiende a realizar un seguimiento de cada caso y hacer visitas en los colegios, para prestar ayuda y apoyo a los profesores”, cuenta Ana.

    Educadora Ana Escobar/Lorena Tasca

    La educadora ha trabajado en esta unidad desde 1997 -con una interrupción de tres años- y al empezar sus labores en Teletón decidió estudiar también educación diferencial. “Me enamoré tanto de este trabajo, que consideré que era necesario”, dice Ana. En tanto, Inés empezó en la institución como una de las fundadoras de la sala cuna de los trabajadores, años después le ofrecieron unirse a la Unidad Educativa. “Al principio me daba susto, pero ya después de 37 años de trabajo estoy segura de que fue una gran decisión. Considero que este trabajo educativo es un avance importante en la inclusión”, añade Inés.

    María Paz Monarde es quien dirige esta Unidad Educativa que existe desde hace más de 60 años, pero que hace apenas dos ha cambiado su metodología para realizar un trabajo colaborativo con las instituciones de educación donde la inclusión es el foco central. “De esa manera logramos poner énfasis en el desarrollo de competencias cognitivas y sociales. Antes teníamos siempre a los niños dentro de la institución, era una dinámica muy distinta y ahora, sí hay un mayor trabajo por la inclusión”, considera María Paz

    Joaquín Walker, Director Ejecutivo de Elige Educar, concuerda con este cambio de paradigma. Para él contribuir a la inclusión escolar de niños y niñas con discapacidad motora es el primer paso para avanzar hacia un resguardo real del derecho a la educación.”Todos los niños y jóvenes -sin excepción alguna- merecen una educación de calidad que les permita desplegar al máximo todas sus potencialidades, y por ello avanzar  hacia un sistema inclusivo es fundamental”, agregó.

    La evaluación desde el juego

    Son las 9:35 de la mañana. Inés y Ana están en una sala ubicada en el primer piso que es una pequeña réplica de un jardín infantil. Hay juegos, colchonetas y una mesa. El espacio está diseñado para recibir, máximo a cinco niños en las sesiones de evaluación. Esta vez sólo llegó Leonora.

    Toma varios osos de colores y, por instrucciones de Inés y Ana, Leonora debe separarlos según el color. Agarra algunos, los ordena y después los tira todos al piso. Luego debe despegar unas pelotas que están pegadas en distintos puntos de una pared. Debe seguir instrucciones según el color de cada pelota. Las despega casi todas y corre a tumbar una pequeña silla y una mesa que está en una esquina. Se olvida de la actividad.

    Otra parte de los juegos que buscan evaluar sus capacidades motoras y cerebrales es entregarle un juego en que tiene una cara e imanes para formar un rostro a su gusto . No habla, pero responde cuando le piden poner: nariz, ojos, pelo. También le entregan plastilina buscando que ella haga distintas formas, pero no hace nada, se lo intenta comer y corre a tumbar otros juegos, a hurgar en todos los muebles.

    Sesión de evaluación a través del juego/ Lorena Tasca

    “Reconoce todo, pero su capacidad de concentración es poca”, dice Ana a la abuela y la tía madrina que están en la sala. En ese minuto, Inés inicia una conversación con la familia para saber cuál es la dinámica de Leonora y en qué momentos se mantiene más concentrada en lo que hace. Ahí descubren que el agua y los momentos de ducha son los que mantienen a la niña concentrada por un largo período de tiempo.

    “Es importante siempre evaluar al niño desde el juego, porque así se pueden reconocer muchas cosas. Desde las cosas que le agradan hasta las que no, sus capacidades, aunque hay que tener siempre mucha paciencia, porque algunas veces como son niños que pocas veces salen de su entorno familiar por miedo de los mismos padres, a veces están sobreestimulados. Entonces siempre hay que ir observando y modificando según las cosas que veamos de cada niño”, cuenta Inés.

    Por eso, en otra sesión de evaluación que empezó a las 10:30 de la mañana, y que fue dirigida sólo por Ana, la dinámica fue distinta. Esta era la segunda evaluación de Lucas, Agustina y Elena y las actividades fueron ver si los niños habían logrado aprenderse la canción “Estrellita”; encajar piezas, pintar una hoja con sus manos y tener una colación en conjunto. Aquí a Ana le interesaba saber qué comían los niños, qué alimentos eran capaces de comer sólos y cómo era la dinámica de alimentación de cada uno.

    “La colación es clave en todos los jardínes infantiles y en colegios, por eso es importante y ellos deben aprender a comer solos”, le advierte Ana a las madres. Al terminar la sesión con estos niños de no más de tres años y que tenían diagnósticos tan distintos como síndrome de down y problemas de desarrollo psicomotor, tiene una charla con las madres sobre la importancia de matricular a los niños en un jardín infantil.

    “Uno de los trabajos más importantes que tenemos, es de constante comunicación con las madres, porque es natural que ellas sean más sobreprotectoras y que tengan miedo de dejar en un jardín o un colegio a su niño. Hay que trabajar mucho desde la empatía y hacer siempre seguimiento”, cuenta Ana.

    Por ello, el Director Ejecutivo de Elige Educar hace un llamado a todas las comunidades educativas a abrir sus puertas y empatizar con las familias. “Sabemos que no siempre es fácil, pero estamos convencidos que con disposición, el compromiso de toda la comunidad educativa y el apoyo adecuado, las cosas pueden ser distintas”, expresó.

    El impacto a futuro

    Según las últimas cifras que maneja la Unidad Educativa de marzo a noviembre de 2017, las 11 educadoras que trabajan en Santiago han realizado 13.283 atenciones sólo en Santiago. Por ello, el estimado es de más de 26.000 niños atendidos anualmente, tomando en cuenta las otras unidades ubicadas en Arica, Atacama. Talca, Iquique, Coquimbo, Concepción, Puerto Montt, Antofagasta, Valparaíso, Temuco, Coyhaique, Calama y Valdivia.

    Sesión de evaluación a través del juego/ Lorena Tasca

    En todos los centros de Unidad Educativa el trabajo es interdisciplinario y se trabaja por un seguimiento continúo hasta la vida laboral de los niños, por ello tanto María Paz, como Ana e Inés, el trabajo que hacen es de largo aliento. “Porque no sólo ves crecer a los niños, que es una maravilla, sino que tienes mucho contacto con las madres y ves cómo ellas también van aprendiendo a trabajar con sus hijos, a estar felices con sus hijos”, dice Inés.

    Para Ana, lo más valioso de este trabajo es ver la superación de sus alumnos.  Esta educadora recuerda que hace más de siete años llevó a un niño con problemas de desarrollo psicomotor a un concurso en el que tenía que dibujar en Paint y ganó. Hace cinco años se lo encontró en Parque Arauco y le dijo que estaba estudiando ingeniería en informática. “Me dio mucha alegría verlo, cosas como esas son las que me marcan y me alegran con este trabajo”, asegura.

    “A mi lo que más me impresionado en este proceso es trabajar, por ejemplo, con niños que tienen síndrome de Duchenne, que sabes que en algún minuto se van a morir. Pero soy de las que piensa que igual merecen una educación de calidad y por eso trabajamos todos los días”, finaliza.

La importante y desconocida labor que realizan las educadoras de la Teletón

2017-12-04T11:33:37+00:00 Diciembre, 2017|Comunidad escolar, Los profesores importan|

Conocimos a los profesionales que lideran este trabajo y fuimos testigos del esfuerzo que realizan día a día para favorecer la inclusión escolar de niños y jóvenes chilenos que han sufrido algún tipo de discapacidad motora.

  • “¿Quién eres?”: la pregunta que visibilizó la voz y el rostro de los inmigrantes de esta escuela

    En una iniciativa audiovisual diseñada por el profesor de historia Álvaro Guarda, los profesores del Complejo Educacional Maipú Anexo Rinconada en Santiago de Chile, le dijeron a sus alumnos por qué los admiraban. La actividad generó un impacto especial en los estudiantes, quienes sorprendidos, agradecieron inmensamente el gesto de los docentes. Ahora, en una nueva iniciativa audiovisual liderada por el mismo profesor, los estudiantes inmigrantes que asisten a la escuela, tuvieron la oportunidad de hablar frente a una cámara, de presentarse, de contar sus historias, de rescatar lo más difícil de haber dejados sus países, y lo más lindo de estar viviendo una nueva etapa lejos de casa.

    ¿Cómo surge la iniciativa?

    Pensando en las escasas instancias formales que tienen los colegios para recibir a los estudiantes que vienen del extranjero, considerando que la experiencia de recibir inmigrantes es nueva en esta escuela en particular y teniendo en cuenta la empatía que provoca el ver la compleja experiencia que viven estos alumnos desde un punto de vista emocional, académico y cultural, Álvaro decidió crear una instancia de acogida que fuera diferente. Una iniciativa que se pudiera compartir y visibilizar no sólo con compañeros, sino también con familias y otros miembros de la comunidad. El objetivo, además, era poder generar una reflexión con respecto al tema de la migración e invitar a las personas a ver con otros ojos, a aceptar, a entender otras realidades y a ser empático dentro y fuera del aula. Así surge la idea de crear este conmovedor video que hoy se puede ver en CEMAR TV, el canal de YouTube del colegio.

    ¿Por qué abrir un espacio como este en la escuela?

    “Este es un temas central de nuestra época y la escuela es el principal custodio de los valores esenciales de la democracia, de los derechos humanos, y la inmigración obedece a esos contenidos. En los últimos años ha cambiado enormemente la fisonomía racial de nuestro país y nuestras escuelas han sido sorprendidas por esta vorágine, que es también un cambio social y cultural”, afirma Álvaro, refiriéndose a la importancia de abordar la inclusión y la migración en la escuela. Frente a esto, añade el profesor, es importante generar acciones de sensibilización que permitan un ingreso a la escuela que no sea traumático, sino todo lo contrario.

    Así entonces, después de varias semanas de un trabajo en el cual los alumnos fueron protagonistas, se hizo público el video en el cual cinco estudiantes de distintas nacionalidades, aceptaron contar quiénes eran y de dónde venían. Luego de vencer la timidez, los alumnos hablaron con Álvaro sobre las preguntas que se harían en el video. Eran simples y tenían que ver con sus percepciones personales del país que los recibió, de la escuela a la que asisten y del papel de sus mejores amigos en ese proceso de adaptación.

    ¿Y cuál fue el impacto?

    Varias cosas sucedieron después del video. Lo primero es que se generó la reflexión que Álvaro buscaba. No sólo entre estudiantes, sino también entre los profesores quienes manifestaron estar sorprendidos por la cantidad de alumnos inmigrantes que hacen parte de la escuela. El video también sirvió para exponer una realidad afuera de la comunidad educativa, lo que les sirvió para recibir un apoyo inesperado, gestionado por una ex-alumna que trabaja en la oficina de migrantes de la municipalidad de Maipú. Además, la iniciativa de Álvaro se convirtió en una herramienta de trabajo para desarrollar diversas actividades de orientación en distintos cursos “con el fin de discutir los alcances de esta nueva realidad de diversidad cultural e inclusión directamente con los estudiantes”.

“¿Quién eres?”: la pregunta que visibilizó la voz y el rostro de los inmigrantes de esta escuela

2017-11-28T17:12:09+00:00 Noviembre, 2017|Cómo aprenden los niños|

Este profesor de historia decidió crear una instancia diferente para acoger a los estudiantes inmigrantes y generar una importante reflexión.

  • Profesores haitianos se vuelven indispensables en colegios con un alto número de niños inmigrantes

    La barrera del idioma que sufre gran parte de estos alumnos reduce su proceso de aprendizaje y fomenta la exclusión, según directivos de las escuelas y las municipalidades que los acogen. Hasta ahora, aseguran, no han recibido propuestas del Ministerio de Educación para superar los desafíos y piden: “No nos dejen solos”.

    En la Escuela Unión Latinoamericana de Estación Central, la profesora de sexto básico está explicando rotación y traslación, pero los alumnos haitianos no están entendiendo. Entonces, el director llama a Silvestre Balin (36), haitiano licenciado en educación y residente en Chile desde hace dos años, quien entra a la sala y traduce el contenido en créole.

    “Nos vimos en la necesidad de comunicarnos con los apoderados y hacer que los niños comprendieran las clases. Antes de contratar a Silvestre, usábamos a los estudiantes como traductores”, cuenta Luis Bravo, director del colegio, donde el 60% de los alumnos son extranjeros y la mitad de ellos de sangre haitiana. En el tercero básico, por ejemplo, hay más haitianos que chilenos. Por eso, hace dos meses que el director contrató a Balin como facilitador intercultural, y así como él, otras autoridades están replicando esta nueva figura que, según indican, resulta indispensable en los colegios con gran porcentaje de alumnos de ese país.

    Según datos del Ministerio de Educación, hay 44.379 estudiantes extranjeros inscritos en la educación municipal del sistema escolar chileno, lo refleja un aumento del 137% respecto de 2015, cuando la cifra era 18.700.

    En el caso del Colegio San Alberto, también de Estación Central, la cifra de migrantes se duplicó en un año, siendo los haitianos el 55% de ellos. Por eso su director, Germán Parra, buscó hace dos meses al profesor Jonas Bazile (36).

    “Traduzco guías al créole y en la tardes enseño español a los alumnos haitianos. Cuando ellos manejan el idioma se sienten seguros y no tienen miedo”, dice Bazile, oriundo de Puerto Príncipe.

    Salvavidas

    El director de la escuela asegura que se encuentra ubicando a un segundo facilitador “ante las estimaciones de que siga aumentando la matrícula haitiana”. Según datos de esa municipalidad, los niños de Haití son el segundo grupo entre los estudiantes extranjeros a nivel comunal después de los peruanos.Actualmente, el Ministerio de Educación (Mineduc) no cuenta con cifras de facilitadores haitianos, pero desde allí reconocen que su incorporación en los colegios es una acción prioritaria que están implementando los municipios.

    El director de la escuela María Luisa Sepúlveda de Quilicura, Jorge Flores (36), dice que con el aumento en la cantidad de alumnos haitianos -66% en un año- los profesores le manifestaron frustración al no poder enseñar con claridad a quienes no hablaban español. Macarena Leiva (36), docente tutor del primero básico del plantel, cuenta que además surgían situaciones de agresividad entre alumnos haitianos y chilenos. Cuando llegó Jeff Jeudi (26) -haitiano ingeniero en informática que ahora cumple funciones como eje integrador- la situación mejoró, asegura. Con su ayuda, explica Leiva, ha logrado rescatar la convivencia y la capacidad de lectura de los haitianos.

    “No existe una política pública enfocada en ellos. De hecho, es la gran deuda que existe”, agrega el director de la escuela.

    “Valoramos la iniciativa como un salvavidas y entendemos que ha sido la forma que han encontrado los colegios para arreglárselas, pero es muy insuficiente para efectos del ejercicio de la educación”, dice sobre los facilitadores, María Josefina Palma, coordinadora nacional de Educación e Interculturalidad del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM). Y agrega: “Es urgente una política pública que se haga cargo de quienes están en el sistema educativo y no pueden ser evaluados igual que sus pares porque no participan ciento por ciento del aprendizaje”.

    Otros desafíos

    Andrés Soffia, coordinador de la Unidad de Inclusión del Mineduc, dice que “todas las propuestas de inclusión están orientadas sin distinciones de origen”. Añade que los estudiantes cuya lengua materna no sea el español cuentan con la posibilidad de ser evaluados en el último trimestre del año escolar.

    Los retos también se elevan a nivel curricular, explica Christián Muñoz, jefe técnico de Educación de la Municipalidad de Quilicura. Esto, porque la estructura educativa de otros países guarda sus diferencias con la de Chile. “Estamos planificando estrategias propias de nivelación, como instrumentos en créole para verificar el nivel educativo que traen los alumnos”, dice. Sobre este punto, asegura que las iniciativas han surgido de las escuelas y sin el apoyo estatal.

    “El ministerio nos llama para que le digamos cómo lo estamos haciendo. Y yo les digo que no nos dejen solos, que el hecho de que vayamos más adelantados no quiere decir que no los necesitemos. Ellos son los que deberían guiarnos”, agrega.

    Para 2018, dice Muñoz, se espera que cada colegio de Quilicura tenga un facilitador haitiano.

    Para el director del colegio Unión Latinoamericana, entre los mayores desafíos que enfrenta su escuela está la adaptación del currículum a la multiculturalidad.

    Las diferencias de vocabulario entre países, explica, afectan la comprensión lectora y finalmente los resultados Simce del plantel. “El ministerio no nos ha entregado herramientas claras y siempre van atrás de lo que nosotros estamos haciendo” comenta Bravo.

    Desde el Mineduc indican que “prontamente se enviará al sistema educacional las primeras orientaciones para la incorporación de un enfoque inclusivo en el trabajo educativo con estudiantes extranjeros”.

    Para Palma, del SJM, el Gobierno debe implementar una política de enseñanza del español como segunda lengua y una actualización al currículum escolar con enfoque multicultural.

    “Si creemos que el niño es un buzón receptor, podríamos pensar que funciona la figura del traductor o facilitador, pero el proceso de aprendizaje va mucho más allá. Se debe entender que la lengua es una forma de configuración de la persona en el mundo”, puntualiza.

    137%
    aumentó entre 2015 y 2017 el número de estudiantes extranjeros inscritos en la educación municipal del sistema escolar chileno.

Profesores haitianos se vuelven indispensables en colegios con un alto número de niños inmigrantes

2017-09-25T10:48:52+00:00 Septiembre, 2017|Comunidad escolar|

La barrera idiomática que viven los alumnos haitianos perjudica su proceso de aprendizaje y fomenta la exclusión.

  • Con una caja de huevos y bolas de colores, esta profesora fomenta la inclusión

    A través de su Instagram Desde mi aula y su blog, Cintia, profesora de primaria en Galicia (comunidad autónoma española) comparte proyectos de aula con el fin de nutrir el trabajo de otros docentes que buscan enriquecer su labor con miles de iniciativas creativas que andan dando vueltas por internet. Actividades para trabajar el color y el fomento lector , son el fuerte de esta creativa profesora. Pero una de las actividades que más ha llamado la atención de los profesores que la siguen en redes fue una propuesta muy simple que buscaba familiarizar a los estudiantes con el alfabeto braille y por ende sensibilizar a los niños con respecto a las diferencias, todo ello desde el juego y la experimentación.

    Desde mi Aula

    ¿Cómo lo hizo?

    Con unas letras hechas a mano, una caja de huevos y unas bolas de colores recicladas de algún juego como el ping pong, Cintia creó un folio que corresponde al alfabeto braille. Así, cada letra se representa con las bolas de colores, que a su vez, cumplen la función de los puntos en relieve del sistema de lectura y escritura táctil que utilizan las personas ciegas.

    Desde mi Aula

    Lo que más rescata Cintia de esta actividad, además de ser muy sencilla, es la cantidad de aprendizajes que se pueden rescatar de una actividad como esta.

    Lo esencial: la sensibilización con respecto a las diferencias, la aceptación del otro y por ende la inclusión. Pero además de esto, la importancia de reciclar materiales de uso cotidiano, la oportunidad de ser creativo pues los estudiantes pueden decorar las cajas de huevo y el desarrollo de la orientación espacial y conceptos como derecha e izquierda.

    Desde mi Aula

    Sin duda es una extraordinaria iniciativa para formar ciudadanos solidarios, conscientes y comprometidos con la diversidad que los rodea. Actividades de sensibilización como estas permite a los docentes abordar un tema complejo desde la creatividad y el juego.

Con una caja de huevos y bolas de colores, esta profesora fomenta la inclusión

2017-09-20T15:30:08+00:00 Septiembre, 2017|Cómo aprenden los niños|

La inclusión, la importancia del reciclaje y la creatividad, son algunos de los temas que se pueden fomentar con esta actividad.

  • Malala Yousafzai se graduó y ahora está pensando en visitar Latinoamérica

    Malala Yousafzai se gradúa y anuncia visita a Latinoamérica

    Terminar el colegio fue una sensación agridulce para la joven, quien declaró su dolor porque tantas otras mujeres todavía no tengan la oportunidad de hacerlo.

    Dos cosas que en algún minuto estuvieron en duda en la vida de Malala Yousafzai terminaron ocurriendo hace menos de 10 días. El viernes 7 de julio, la mujer más joven en recibir el Premio Nobel de la Paz -lo obtuvo en 2014, a los 17 años- se graduó del colegio, un establecimiento inglés al que llegó a estudiar después de dejar el valle del río Swat, en Pakistán.

    Malala vivió ahí hasta los 15 años, edad en la que ya había adquirido fama en la región: pocos meses antes, la joven había empezado a escribir columnas para la BBC. En ellas detallaba los intentos del régimen talibán por impedir que las mujeres fueran a clases, un tema que la afectaba personalmente y que más tarde la convirtió en la protagonista de un documental en The New York Times.

    La atención que trajo Malala al derecho a la educación provocó que en 2012, un grupo terrorista le disparara, mientras tomaba un bus para ir al colegio. Tras ser herida en el lado izquierdo de su cara, Malala llegó a Inglaterra a rehabilitarse. De ahí que esta semana se celebrara con emoción otro hito en la vida de la joven activista: su cumpleaños número 20.

    Derecho universal

    Aunque no hay confirmación oficial, se especula que en los próximos meses, Malala Yousafzai entraría a estudiar a la Universidad de Oxford. Hace unos años manifestó su interés en ser médico, pero en el último tiempo su papá ha dicho que su objetivo final es seguir el camino del activismo político, a través de la fundación que lleva su nombre y que, con fondos provenientes de todo el mundo, trabaja para que los niños reciban una educación de al menos 12 años.

    “Malala ha superado una serie de obstáculos a una edad temprana, irrumpiendo más fuerte y comprometida con su mensaje de la educación como derecho universal”, comenta a “El Mercurio” Kavita Daiya, representante del Instituto Global de la Mujer de la Universidad de George Washington. “Es la prueba de que las ideas poderosas y los derechos humanos básicos no pueden ser silenciados; nos enseña que cualquier persona puede usar su voz para hacer una diferencia en la vida de otros”.

    Tras graduarse, Malala también optó por abrir una cuenta de Twitter (@Malala). Ahí explicó que haber terminado la etapa escolar le provocaba una sensación agridulce. “Estoy entusiasmada por mi futuro, pero también estoy consciente de que millones de niñas alrededor del mundo siguen estando fuera de las aulas. Y puede que nunca tengan una oportunidad para completar su educación”.

    A través de la red social, la joven también contó que para seguir sumando entusiastas a favor de la educación universal, los próximos meses los dedicará a recorrer Europa, Medio Oriente, África y Latinoamérica. Aunque no se sabe qué países visitará, se especula que Colombia y México estarían en su lista: a través de Twitter, Malala envió un mensaje a los presidentes de ambas naciones. “¡Espero visitar México y conocer a su increíble gente!”, le escribió a Enrique Peña Nieto.

Malala Yousafzai se graduó y ahora está pensando en visitar Latinoamérica

2017-07-17T09:57:32+00:00 Julio, 2017|Actualidad|

Malala Yousafzai se graduó del colegio. Ahora podría ir a Oxford y está pensando en visitar Latinoamérica.

  • Abuela, hija y nieta mapuche relatan sus experiencias en nuestro sistema educativo: ¿Cuánto ha evolucionado?

    Con el objetivo de reconocer, proteger y valorar el aporte de los pueblos originarios en nuestro país, cada 24 de junio se celebra el Día Nacional de los Pueblos Indígenas. Así, representantes de los pueblos Aymara, Mapuche y Rapa Nui celebran el solsticio de invierno entre el 20 y 24 de junio, un período de cambio y renovación para estas culturas.

    Efemérides como estas son una gran oportunidad para visibilizar la importancia de la educación intercultural. Pero, ¿qué esperan los pueblos indígenas del sistema educativo?, ¿cómo ha sido su experiencia en la sala de clases?, ¿cuál es la importancia del rol docente en este contexto? Para responder estas y otras preguntas, hablamos con Rosa Millavil (50), su hija Marisela (26) y su pequeña nieta Amanda, de tan solo 6 años.

    Primera generación: encubrimiento y ausencia de reconocimiento

    La experiencia educativa de Rosa Millavil comienza en una pequeña escuela rural al interior de la IX Región. Su experiencia no fue fácil, al igual que la de muchos mapuches que se educaron en los años 70. Su paso por la escuela estuvo marcado por el encubrimiento de su cultura, la invisibilización de sus tradiciones y el dolor de perder parte de su identidad. “Nosotros nos criamos más con la civilización española, nuestra cultura no era bien vista ni reconocida”, dice Rosa.

    Para ella, la escuela fue una institución de “doble filo”. Por un lado entregaba nuevas oportunidades pero al mismo tiempo negaba su cultura. “Dejamos de participar en guillatunes porque teníamos que estar en la escuela. No podíamos mezclar el mapudungun y el español porque nos decían que eso no nos servía a nosotros, y que era un error”, añade.

    Pese a que la mayoría de los niños que asistían a la escuela eran mapuches, según Rosa, tampoco existió una educación contextualizada. “Nunca hubo una sola palabra en mapudungun y nuestras oraciones las teníamos que hacer en español”, afirma.  Así, poco a poco, Rosa fue perdiendo parte de su identidad indígena y se quedó sin espacios para poder replicarla.

    Es más difícil mantener la identidad. ¡Imagínate! Nosotros tenemos una religión y creencias que se basan en la naturaleza y que son muy distintas a la de los españoles. Entonces, ¿cómo les enseñamos a nuestros hijos y nietos? A mí me gustaría, pero es difícil que entiendan”, señala Rosa.

    Segunda generación: hacia una cultura de respeto

    A diferencia de su madre, para Marisela su paso por el sistema educativo fue un poco más amigable. Pese a haber sido discriminada por sus compañeros por ser mapuche sus recuerdos son menos duros que los de su madre. Según ella, este cambio se debe a que las personas de su generación se dieron cuenta de la importancia de su cultura y de mantenerla vida. En ese cambio también sus profesores tuvieron un rol muy importante.

    “Los profesores siempre trataron de inculcarme que éramos importantes; siempre me decían que no podíamos sentirnos menos por ser mapuches”, dice Marisela. “Yo vivía mi cultura, hablaba con mis papás, iba a ceremonias y sentía esa armonía propia del mundo mapuche, pero es distinto que un profesor te lo diga y reconozca”, agrega.

    Marisela recuerda especialmente a una profesora que la marcó, ella “siempre nos decía que no éramos distintos, que éramos un cultura digna de seguir e imitar”, afirma. Pese a haber sentido el reconocimiento de sus profesores, para Marisela el sistema educativo nunca estuvo a la altura de lo que ella esperaba.

    La incorporación del pueblo mapuche no fue algo trascendental, siempre lo sentí más folclórico. Para lo único que éramos necesarios era para bailar, que poco y nada se relaciona con entender nuestra cultura y cosmovisión”, apunta Marisela.

    Tercera generación: reconocimiento, una necesidad del pueblo mapuche

    Tal como lo demuestran las experiencias de Rosa y Marisela, la educación que ha recibido parte del pueblo mapuche no ha sido lo suficientemente responsable ni respetuosa con su cultura. Lentamente comienzan a surgir pequeños avances pero aún queda mucho por mejorar.

    Amanda, hija de Marisela, sabe perfectamente que es mapuche y cree que en su curso hay más niños que lo son. “Me gustaría saber cómo hablan y aprender a tocar eso así”, dice Amanda, mientras hace un gesto con las manos en referencia al kultrun.

    Camino a una educación multicultural

    AraucaniaCuenta.cl

    Solo 438 colegios de Chile imparten la asignatura de Lengua Indígena (Mapudugun, Aimara,Rapanui, entre otras). Si se considera el total de horas realizadas en la asignatura Lengua Indígena por colegio, en promedio, solo el 40% de ellas son realizadas por docentes con estudios respectivos. Pero, ¿Es suficiente un ramo de lengua indígena? ¿qué cosas debiera considerar una educación intercultural? ¿cuál debiera ser la formación de quienes imparte estos ramos?

    Para Rosa Millavil, una verdadera educación intercultural para su nieta y para el resto de los niños mapuches debiera considerar elementos básicos de la cultura, dada la importancia que esto tiene en la identidad de una persona.

    “Sería lindo enseñarles nuestros cantos, oraciones y bailes. ¡Hay tantas cosas que se pueden incorporar! Hasta recitar un poema, por ejemplo. Esto permitiría a los niños sentirse identificados con su cultura desde chicos ya que es en el colegio donde pueden aprender mucho más rápido”, señala.

    En tanto, para Marisela es fundamental promover la enseñanza del idioma, pero sobretodo la cosmovisión mapuche. “Esto es crucial, porque cuando uno entiende la cosmovisión conoce todas las respuestas para entender nuestra cultura. Y obviamente faltan más clases y talleres en esa dirección”, finaliza.

    La incorporación de los pueblos indígenas al sistema educativo no es tarea fácil pero con la voluntad  y el trabajo de toda una comunidad educativa si es posible. La educación intercultural es un derecho de nuestros niños y jóvenes.

Abuela, hija y nieta mapuche relatan sus experiencias en nuestro sistema educativo: ¿Cuánto ha evolucionado?

2017-06-27T22:43:00+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Cómo aprenden los niños|

En el Día Nacional de los Pueblos Indígenas, quisimos conocer las percepciones del pueblo mapuche sobre el sistema escolar. Hablamos con 3 generaciones de una familia para conocer sus vivencias y experiencias.

Comentarios desactivados en Abuela, hija y nieta mapuche relatan sus experiencias en nuestro sistema educativo: ¿Cuánto ha evolucionado?
  • “Escuela Abierta”: el programa de Recoleta que pretende ser impulsado en todo Chile

    En la comuna del norte de la capital los colegios permanecen abiertos de lunes a domingo hasta las 22 horas. Mineduc elaboró un documento sobre esta experiencia.

    Suena la campana de la tres de la tarde en el Liceo Valentín Letelier de Recoleta. En muchos colegios este sonido significa el fin del día escolar, la salida de los niños y el cierre de los establecimientos. Sin embargo, desde 2013 esto ha cambiado en las 19 escuelas municipales de la comuna norte de la capital. El campanazo de salida se confunde con el de entrada. Niños y adultos, chilenos e inmigrantes, esta vez sin uniformes, inician una nueva jornada hasta las 10 de la noche.

    A través de más de 150 talleres municipales y una cantidad similar de actividades autogestionadas por organizaciones sociales, todos ellos de carácter educativo, cultural y deportivo, los colegios se han convertido en el “corazón de la comunidad” y segundo hogar para miles de personas, sin importar el día de la semana.

    Las actividades se desarrollan de lunes a viernes de 15 a 22 horas y los sábados de 9 a 21 , mientras los domingos los espacios quedan disponibles para quienes deseen usarlos, “llave en mano”.

    Desde la Municipalidad de Recoleta, Natalia Salazar, asistente de Coordinación Territorial del programa, reconoce que en un comienzo costaba que los directores confiaran el acceso, pero con el paso de los meses todo cambió. “El adn de las escuelas pasó a ser el centro del desarrollo social comunitario”, asevera la estudiante de Trabajo Social.

    Astrid Quiroga es vecina de la comuna. Junto a su hijo Renato participan dos veces a la semana del curso de Lengua a Señas que se imparte en el Centro Educacional “Juanita Fernández”. “Pese a no tener ningún familiar o cercano con sordera, llevaba años buscando aprender pero no había donde. Apenas me enteré de esta iniciativa me acerqué, es muy importante para nosotros como comunidad tener estas posibilidades”, confesó Astrid durante una breve pausa que dedicó toda la clase para conversar con Publimetro.

    Terminada esta charla, durante el recorrido por las escuelas “República de Paraguay” y “Vicente Letelier” advertimos la alta cantidad de inmigrantes que hacen uso de los espacios escolares. Ya de noche, en una de las salas del histórico liceo donde estudiase el ex presidente Patricio Aylwin, un grupo de padres peruanos enseñan a sus hijos a bailar la tradicional “marinera”. Pese a la alta participación de personas en los talleres, la mayoría de los asistentes son parte de organizaciones sociales que solicitan un espacio para realizar sus actividades. En 2016, 419 organismos, sin importar la comuna de procedencia, que no tenían un lugar para sus actividades, fueron recibidos en los colegios de Recoleta.

    “Antes ensayábamos en las calles y los parques”, relata Jorge Montenegro, inmigrante peruano con 15 años en Chile. “Nuestros niños nacieron acá, así que nosotros utilizamos estos espacios para enseñarles nuestras tradiciones”, señaló.

    La sinergia que existe se refleja en la masiva participación que tienen las actividades, las cuales han superado las expectativas en varias oportunidades. Pese a que los cálculos para el primer año (2013) eran de 5 mil personas, la cifra se cuadruplicó y alcanzó a 19.580. Desde esa primera “prueba” hasta 2016, el número de participantes no ha parado de crecer y, en este último año, llegó a 39.198 personas.

    Sin embargo, no es sólo este factor el que demuestra la efectividad de “Escuela Abierta”. Según datos municipales, una vez se abrieron los colegios también disminuyeron los robos en su interior. De los 24 hurtos promedio que padecían los 19 establecimientos en 2012, en 2016 esta cifra se redujo a sólo dos.

    Su génesis

    Luego que Daniel Jadue asumiera a la cabeza de la Municipalidad de Recoleta a fines de 2012, se iniciaron los trabajos por cumplir una de las promesas que el tres veces candidato había realizado, aumentar los espacios para la comunidad y en especial para los jóvenes. “A pesar que todos decían querer que niños y adolescentes salieran de las calles, de la delincuencia y los males que tiene nuestra sociedad, no encontraban lugares donde realizar sus actividades”, aseguró a Publimetro.

    Sin embargo, una vez en el municipio, Jadue reconoce haber encontrado la respuesta tras advertir que los colegios municipales “nos ofrecían 300 salas, 19 patios, 30 gimnasios y 3 teatros totalmente inutilizados después de las 3 de la tarde”.

    Transcurridos cuatro años, el alcalde destaca el “círculo virtuoso” que se genera en torno a la iniciativa. “La comunidad se siente mejor representada, se entiende así misma como el Estado y que la infraestructura es de ellos”, sostuvo.

    Doble reconocimiento

    Desde el Gobierno han observado con atención la experiencia de Recoleta y luego de cuatro años la valoración proviene desde dos frentes: educación y seguridad. “Escuela Abierta ha sido reconocida como una de las mejores prácticas para combatir y prevenir la delincuencia a nivel nacional por el Ministerio del Interior y Seguridad Pública”, informa Daniel Jadue.

    “Buenas prácticas en prevención del delito y la violencia”, indica el galardón entregado el 30 de mayo pasado.

    En tanto, desde el Mineduc han destacado la labor de esta comuna (junto a San Vicente y San Javier, comunas con programas similares) y elaboraron un manual de orientación para la implementación de “Escuela Abierta” en otras zonas del país.

    “La posibilidad de que otros actores sociales formen parte de la vida escolar puede constituir un punto de partida para que la gestión institucional resulte más democrática”, destaca el documento.

“Escuela Abierta”: el programa de Recoleta que pretende ser impulsado en todo Chile

2017-06-13T11:04:41+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar, Padres y apoderados|

Permanecen abiertas durante todo el día y son un ejemplo de como las escuelas pueden contribuir al aprendizaje de toda la comunidad.

  • No selecciona, no paraliza y será gratuito: Así es el colegio que provocó esperas de hasta 16 horas por un cupo

    El Colegio Salesianos Alameda, donde esta madrugada llegaron cientos de apoderados intentando conseguir una vacante, tiene además buen desempeño en el Simce y la PSU.

    Una llamativa escena se vivió esta mañana en el centro de Santiago. Cientos de personas se aglomeraron desde la madrugada para intentar conseguir un cupo en el Centro Educativo Salesianos Alameda, un tradicional colegio particular subvencionado que se emplaza en Ricardo Cumming, junto a la Iglesia de la Gratitud Nacional. ¿Cómo es y qué tiene de especial este colegio que genera tanto interés de los apoderados? Fundado en 1891 por la Congregación Salesiana, y contando entre su lista de directores con el cardenal Raúl Silva Henríquez, el establecimiento tiene un proyecto educativo “católico, inclusivo y que apunta a la formación integral de los jóvenes”.

    Actualmente, alberga más de 1.700 alumnos de 7° básico a 4° medio y tiene dos modalidades de enseñanza: científico-humanista y técnico-profesional. Su buen desempeño tanto en el Simce como en la PSU –donde promedia cerca de 600 puntos– y el hecho de no paralizar durante el año, son aspectos altamente valorados por los apoderados. “La gente valora que, pese a estar en el centro de Santiago y a la contingencia, sea un colegio que funciona, que ha mantenido una línea de seguir ofreciendo el servicio educativo, y eso no significa desconectarse de la realidad o la preocupación por mejorar la educación, el colegio ha estado vinculado y está sensibilizado respecto de los problemas que hay, pero tenemos la responsabilidad de ofrecer el servicio educativo y el colegio no ha paralizado. No por una gran conquista, dejamos de hacer lo que nos corresponde”, afirma a Emol el rector del colegio, Walter Oyarce.

    Otra característica importante del establecimiento es que –al igual que todos los de la Congregación Salesiana en el país– decidió pasar a ser gratuito, tras aprobarse la Ley de Inclusión, lo que ocurrirá en los próximos años de manera gradual. Actualmente, la mensualidad es de $61.500. “La congregación optó, por su perfil, por su orientación y por su inspiración carismática estar con aquellos jóvenes más carenciados”, explica Oyarce.

    No selecciona: Recibe por orden de llegada

    Además, a partir del año pasado, el colegio ya no aplica ninguna forma de selección de los alumnos que ingresan, sino que el proceso de admisión consta de dos etapas: la primera –que fue la semana pasada–, donde se prioriza a los hermanos de alumnos que están en el colegio, los hijos de funcionarios y los alumnos prioritarios; y la segunda etapa –que se inició hoy–, donde se entregan los cupos únicamente por orden de llegada. Luego, con su cupo ya asegurado, los apoderados deben asistir a dos charlas donde les muestran el proyecto educativo y las exigencias del colegio, antes de que éstos matriculen a los niños. “Para el proceso de admisión no se considera ningún elemento que pueda ser considerado como discriminatorio para el ingreso de los alumnos, no se piden las notas previas y no hay ningún proceso de pruebas”, explica el rector. Indica que, sólo una vez que el alumno está matriculado, se le aplican distintos test para detectar en qué nivel llega y poder reforzarlo en las materias donde están más débiles. El colegio también recibe a niños que no sean católicos o de padres separados. “Lo que al colegio le interesa es que la gente esté disponible para asumir y crecer en un proyecto educativo como el nuestro. Y en esa perspectiva, cualquier persona, sea católica o no, que quiera formar parte del proyecto educativo, tiene las puertas abiertas”, afirma el rector.

    Explica que, al no tener proceso de selección, también reciben a alumnos con dificultades de aprendizaje, y además cuentan con un proyecto de integración escolar (PIE), donde atienden a algunos estudiantes con necesidades educativas especiales, para lo que cuentan con un equipo multidisciplinario para atenderlos.

No selecciona, no paraliza y será gratuito: Así es el colegio que provocó esperas de hasta 16 horas por un cupo

2017-06-07T10:10:29+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

En Chile, más de diez horas a la intemperie pasaron los padres de familia que esperaban conseguir un cupo para ingresar al Colegio Salesianos Alameda. ¿Qué características tiene este colegio? ¿Por qué genera tanto interés?

  • Chile es el primer país latinoamericano en importar el método finlandés antimatonaje

    A diferencia de otros programas que se enfocan en el matón o la víctima, la propuesta europea supone empoderar a los testigos que observan escenas de violencia, pero optan por callar.

    Hace una década, Finlandia se transformó en el modelo a seguir en cuanto a educación escolar. Tras una seguidilla de buenos resultados en las pruebas PISA de Matemáticas, Ciencia y Lectura, la nación europea comenzó a ser considerada un ejemplo en cuanto a eficacia educativa: sus salas de clases aparecieron en televisión, sus académicos eran contactados para dar charlas y los establecimientos alrededor del mundo empezaron a ver cómo podían adaptar las costumbres del país del norte a su propia realidad.

    Pero entonces algo pasó. A fines de 2007, nueve personas murieron en manos de un joven de 18 años que disparó dentro de su colegio en la localidad de Tuusula. Tras revisar los antecedentes que pudieron haber gatillado la masacre, se descubrió que el asesino había previamente sufrido de acoso por parte de sus compañeros.

    Desde entonces, la misión de Finlandia se transformó no solo en asegurar los mejores resultados académicos, sino en fomentar que los niños que alcanzaban estos logros también fueran felices.

    “El Ministerio de Educación y Cultura pidió que se volviera el enfoque del país, lo que también sirvió para crear conciencia mundial. Y es que el matonaje es un problema universal: entre el 10% y el 30% de los niños y adolescentes son víctimas sistemáticas de maltratos por parte de otros en el colegio”, explica Christina Salmivalli, profesora del departamento de Psicología de la Universidad de Turku y la creadora del método KiVa, el programa antiacoso que hoy se aplica con éxito en nueve de 10 establecimientos educativos en Finlandia.

    Desde este año -y gracias a las gestiones de Santillana y académicos de la Universidad de los Andes-, el programa también comenzará a usarse en Chile.

    Mientras que Santillana se encuentra en etapa de conversaciones con establecimientos interesados, desde la Universidad de los Andes el psiquiatra Jorge Gaete y la psicóloga Daniela Valenzuela ya trabajan en una investigación que, con fondos de Conicyt y la Academia de Finlandia, busca medir la efectividad de aplicar KiVa en 26 establecimientos (todos con un índice de vulnerabilidad por sobre el 75%) de la Región Metropolitana. Se espera que los resultados estén disponibles en abril de 2019.

    En comunidad

    El programa en Chile sigue la misma premisa con la que trabaja KiVa en Europa: más que detener al agresor o envalentonar a la víctima, el sistema promueve la responsabilidad social de los testigos, aquellas personas que no participan directamente en el matonaje, pero que sí presencian estos actos violentos que se repiten en el tiempo. Ante ellos ríen o guardan silencio, volviéndose cómplices.

    “Influir en el comportamiento de los espectadores puede reducir el sentimiento de recompensa de los agresores y, en consecuencia, su motivación para intimidar en el primer lugar”, dice Salmivalli.

    Para lograrlo, KiVa usa una serie de recursos, entre ellos las discusiones en grupo, el juego de roles, la visualización de videos en donde víctimas -en muchos casos, personas famosas- hablan sobre el daño que les provocó el bullying en su etapa escolar y una serie de programas en línea que recrean virtualmente un ambiente de colegio.

    “Si uno analiza los programas contra la violencia y el acoso que han mostrado tener los resultados más positivos, se ve que las intervenciones que se realizan son a nivel universal; se involucra a toda la comunidad educativa. Además, no se hacen actividades aisladas de vez en cuando: muchas veces pasa que los colegios cometen el error de llamar a un experto para que dé una charla puntual y listo. En este caso, el programa se trabaja día a día, dándole un espacio particular en el currículum”, indica Javiera Astudillo, directora técnica del programa KiVa en Chile.

    En cifras

    18% de los chilenos de 15 años dicen ser víctimas de matonaje escolar una o más veces al mes, según los resultados de la última prueba PISA.

    47% de los estudiantes no han participado en forma directa en acciones de violencia, pero han sido testigos de esta. Los datos son de la IV Encuesta Nacional de Violencia en el Ámbito Escolar.

    10% de los niños que cursaban 6° básico en Finlandia en 2009 decían no sentirse seguros en el colegio. El año pasado, la cifra se redujo a solo 3 de cada 100 escolares.

Chile es el primer país latinoamericano en importar el método finlandés antimatonaje

2017-06-06T11:41:20+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

Se llama KiVa y busca empoderar a los testigos que observan las escenas de violencia. Para conocer más información revisa la siguiente nota de El Mercurio.

  • KiVa en Chile: las metas que busca el exitoso sistema contra el bullying

    Un niño indefenso se enfrenta a las burlas y hostigamiento de uno de sus compañeros. Alrededor, sus pares miran la escena. Esta situación ficticia puede ser una realidad en más de un colegio chileno, situación que la implementación del método finlandés KiVa pretende terminar, pero no enfocándose en víctima y victimario, sino que en “ellos”, en los demás.

    El programa KiVa comenzó a implementarse en marzo de 2017 en 26 colegios de la Región Metropolitana de forma oficial, teniendo como objetivo controlar los casos de hostigamientos escolares que se viven en el país. La metodología traída desde Finlandia y adaptada para el contexto local considera que -según un estudio de la Universidad Católica- el 4,5% de los estudiantes chilenos se sienten víctimas de bullying, mientras otro 12% está en el tramo que varía entre hostigador y hostigado. Sin embargo, lo que hace atractivo al sistema -y que se destaca como base de su éxito- es el enfoque: ya no es el matón y la víctima los importantes, sino que la reacción de los espectadores los que podrían determinar si un niño o no puede sufrir vulnerabilidad escolar.

    “Las escuelas no es tan sólo del logro académico. Las relaciones entre los pares de la mayor importancia; son fuentes de gozo, pro a veces pueden ser fuente de sufrimiento”, recalcó Christina Salmivalli, académica gestora del programa que hoy llega a Chile.

    Finlandia se podría considerar un país “pequeño”. Con una población de 5.5 millones de habitantes, tiene un total de 2.400 colegios educación básica, entre el primer y noveno grado (lo que en Chile sería I° medio). Pese a tener los primeros lugares de las pruebas PISA, el país tenía un índice negativo: cerca del 10% de la población escolar no lo pasaba bien en sus colegios. Es decir, era víctima de problemas en la convivencia escolar.

    Para entender este fenómeno, primero es necesario definir el hostigamiento, acoso o bullying, entendido como una conducta dañina repetitiva y sistemática en una persona que se ve más débil. La víctima tiene un estatus social más bajo y encuentra muy difícil defenderse a sí mismo. Este tipo de violencia se diferencia de peleas de dos niños iguales o que se consideran pares. Asimismo, el bullying puede tener consecuencias severas y a largo plazo en quien lo sufre: ser víctima de bullying, por ejemplo, es una factor de riesgo en la depresión adultos, mientras quienes cometen los hostigamientos tienen a validar las agresiones como forma de conducta siendo más propensos a cometer acciones criminales.

    “El bullying está en todas partes. Entre un 10 y 30% de la población estudiantil sufre bullying a nivel mundial“, destaca Salmivalli. Por ellos, el KiVa se basa en la investigación y en el rol de los testigos de bullying. “Todo antes se trataba del matón y la víctima. Sin embargo, comenzamos a hacer una investigación distinta. Al ver el rol de los espectadores -cómo responden y cuáles son las concecuencia de sus accione- nos dimos cuenta que la mayor parte tienen actitudes en contra del bullying, pero cuando están en grupo se mantienen la conducta del bullying y las estimulan. Pueden no hacer nada o reforzar a los matones, como por ejemplo riéndose“, expuso la creadora del sistema durante su lanzamiento en Chile.

    Y es que los testigos son importantes. “Los estudiantes que sufren el bullying y tienen un par que los apoya, se siente mucho mejor y se sienten menos deprimidos. Es crucial tener alguien, incluso una sola persona que diga ‘tu estás bien y lo que otros están haciendo está mal’”, contó Salmivalli, recalcando que “el recuerdo más traumático para quienes sufrieron hostigamiento no era las acciones del matón, sino que a todos parecía no importarles, todos se reían y no hicieron nada“.

    Si bien reconoce que la ansiedad social es un factor de riesgo, el contexto de la sala de clases es más importante que las personalidades de los involucrados en la relación víctima-victimario. “No necesitamos a cambiar a los estudiantes victimizados y hacerlos menos vulnerables. No deberíamos cambiar los factores de vulnerabilidad, podemos cambiar a la reacción de los testigos y con eso reducir la perpetuación del bullying”, destacó la investigadora.

    “Las víctimas tienen que sentir que son ayudadas y, con el conjunto con los estudiantes, crear conciencia de que somos todos parte de esto: el grupo puede ser parte del problema… y de la solución“, concluyó la docente.

    Con la implementación del programa en Chile -el primer país sudamericano en importar el método-, se esperan tener los primeros resultados en noviembre, intentando tener cifras similares a las de Finlandia: en el primer año de la implementación del programa la percepción del bullying en clases pasó de un 10 a un 4%. Asimismo, bajó ansiedad social de los estudiantes, teniendo una recepción más positivas de los pares, mientras que la motivación académica aumentó.

KiVa en Chile: las metas que busca el exitoso sistema contra el bullying

2017-06-01T10:40:07+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

Este programa busca reducir los casos de hostigamientos escolar y para ello trabajar principalmente con los estudiantes que son "espectadores" de esta situación.

Cargar más posts