Educación Inicial

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  • 7 actividades entretenidas para trabajar la luz y la sombra en educación inicial

    Un niño puede aprenden las diferencias entre la luz y la sombra explorando, observando y realizando actividades sencillas que le permiten razonar para entender y explicar el porqué de un fenómeno como este. Con objetos tan cotidianos como una linterna, ellos pueden desarrollar su curiosidad, espontaneidad y capacidad de asombro, lo que puede a su vez promover el desarrollo de sus capacidades intelectuales.

    Cómo se forman las sombras, cómo podemos hacerlas, dónde aparecen y por qué no tienen color, son algunas de las preguntas que pueden surgir en la mente de un niños cuando tiene la posibilidad de observar e interactuar de una forma dinámica con este fenómeno. Y, ¿qué actividades novedosas pueden realizar los docentes para que sus pequeños estudiantes adquieran un nuevo conocimiento en esta etapa crucial? Como siempre, los usuarios de Pinterest ofrecen una gran posibilidades de actividades divertidas para enriquecer el trabajo de los docentes y fomentar el aprendizaje. Estas son algunas:

    1. Animales

    Aprovecha esta actividad para salir de la sala de clase y utilizar el sol como fuente de luz para crear sombras sobre papel blanco. Lo único que necesitas es conseguir algunas figuras de animales y permitir que los niños exploren cómo se generan las sombras y cómo estas pueden cambiar según la ubicación y el tamaño de las figuras.


    2. Dibujar la sombra

    Con papel aluminio, los niños podrán convertir una figura 3D en una figura 2D gracias al efecto de la luz. Es muy simple: después de moldear el personaje que quieran, pueden ubicarlo contra el sol (u otra fuente de luz). De esta forma obtendrán la sombra que les permitirá dibujar el extraño personaje que crearon.


    3. El paso del tiempo

    Esta actividad es perfecta y divertida para hablar de sombras y mostrar cómo éstas cambian según la posición del sol durante el día. Para hacer esta actividad, basta con salir de la sala de clase y dibujar el contorno del cuerpo con una tiza en distintos momentos del día. A través de esta actividad se puede abordar conceptos tan importantes como la orientación espacial o responder inquietudes cómo ¿por qué el sol se esconde?


    4. Teatro de sombras

    Con una caja, papel, un marcador, un palillo, unas tijeras y una fuente de luz, podrás crear un lindo y sencillo teatro de sombras de animales para que los niños experimenten creando divertidas historias. A través de esta actividad podrás potenciar la creatividad de tus estudiantes y fomentar el desarrollo del lenguaje. Sigue el paso a paso con estas imágenes.


    5. Bloques

    Utilizar bloques grandes chicos, medianos y de múltiples formas puede ser una buena alternativa para que los niños además de jugar, construyan nuevas formas a partir de sombras.


    6. El proyector

    Si tienes un proyector, puedes crear diferentes figuras de papel para que tus estudiantes jueguen a gran escala con las sombras y la luz del proyector. A través de esta actividad tus alumnos podrán crear grandes historias y con ello fortalecer sus habilidades comunicativas.


    7. Tengo dos años

    Cortando un cartón para crear una frase y jugar con éste en el sol para revelar un mensaje, puede ser la forma más divertida de ver qué pasa cuando se obstaculiza el paso de la luz a través de un objeto.

    ¿Cuál es tu preferida?

7 actividades entretenidas para trabajar la luz y la sombra en educación inicial

2017-04-27T20:05:05+00:00 abril, 2017|Cómo aprenden los niños|

Para trabajar la luz y la sombra en educación inicial, existen incontables actividades. Éstas permitirán a los niños observar el fenómeno, desarrollar la curiosidad y promover su capacidad de asombro.

  • 6 actividades para fortalecer la motricidad fina en los más pequeños

    La motricidad fina permite a los seres humanos hacer movimientos pequeños y precisos. Es compleja y exige la participación de muchas áreas del cerebro que se relacionan con la coordinación de funciones neurológicas, esqueléticas y musculares. El desarrollo de la motricidad fina, mejora el control de la motricidad gruesa y se desarrolla a medida que el sistema neurológico madura. Un desarrollo de la motricidad fina es el resultado de los logros alcanzados por los niños en el dominio de cosas como el movimiento fino de pies y manos, y la orientación espacial.

    Al ser una actividad que le da significado y relevancia al movimiento, es un elemento básico del aprendizaje de los niños. Éste promueve el eficiente desarrollo de algunos procesos cognitivos y es especialmente importante en el aprendizaje de la lectura y escritura, procesos relacionados con la coordinación. Ayudar entonces al desarrollo de esta facultad con los más pequeños, puede garantizar el éxito de un buen aprendizaje. ¿Cómo hacerlo? Hay muchas actividades sencillas, creativas y dinámicas que se pueden realizar no sólo en la sala de clase, sino también en casa. Estas son algunas ideas:

    1. Atrapa la araña

    Simple: haz una telaraña de lana en un recipiente. Echa algunas arañas de juguete en el fondo del recipiente y dale unas pinzas a los niños para que las atrapen. Gracias a esta actividad los niños no solo desarrollan su motricidad fina sino que también aprenden sobre resolución de problemas.


    2. Pesca

    En un recipiente agrega un poco de agua y algunas tapas de botella. Dale a los niños un par de palos para que con éstos, intenten pescar todas las tapas. Además es una gran forma promover aprendizajes a bajo costo y con materiales 100% reciclados.


    3. Gotas de agua en Legos

    Con una pipeta de plástico o un cuentagotas, los niños tendrán que poner una sola gota de agua en cada uno de los agujeros de los clásicos bloques LEGO. Cómo ves, los legos pueden ser utilizados de muchas maneras.


    4. Más Lego…

    Un ejercicio similar al anterior, pero esta vez con canicas (bolitas o piquis). Los niños tendrán que ubicar canicas en los agujeros de los bloques Lego.


    5. Las pinzas y los colores

    Sobre tiras de papel blanco, pega algunos cuadros de colores. Consigue pinzas que tengan esos mismos colores. Los niños deben lograr que las pinzas de X color coincidan con los recuadros de X color. A través de esta actividad los niños no solo desarrollan la motricidad sino que también aprenden conceptos tan importantes como la asociación.


    6. Botella y pompones de colores

    Corta la parte de abajo de una botella de plástico. Dale a los niños unas pinzas y unos pompones de colores. Con las pinzas deben meter los pompones por el cuello de la botella.

    Y tú, ¿qué actividad realizarías para fortalecer la motricidad?

6 actividades para fortalecer la motricidad fina en los más pequeños

2017-04-24T18:38:54+00:00 abril, 2017|Cómo aprenden los niños|

La motricidad fina cumple un rol fundamental en el desarrollo físico, social y cognitivo de una persona, por eso, desarrollarla en los niños es indispensable.

  • ¿Alumnos criticando (constructivamente) el trabajo de sus compañeros? Una forma de elevar la calidad del aprendizaje

    Un estudiante crea un proyecto escolar, lo presenta a su profesor y éste evalúa la calidad del trabajo. Muchas veces no hay retroalimentación sobre el proyecto y entonces, a raíz de esto, queda un vacío en el aprendizaje del concepto. Para hacer un quiebre en este modelo, algunos colegios como el Two Rivers Charter School en EE.UU., están implementando una nueva fórmula que a pesar de toma más tiempo, hace que los estudiantes se sientan dueños de la calidad del trabajo que realizaron. Esta nueva fórmula o modelo se llama “peer critique”, o “crítica de pares”, en español.

    “Crítica de pares”

    En este modelo, implementado en el colegio Two Rivers Charter School en Washington D.C, los niños llevan a cabo un proceso de revisión y crítica grupal por medio del cual eventualmente, se sienten orgullosos de los proyectos de alta calidad que llegan a crear. Para hacer el ejercicio de “crítica de pares”, ellos siguen un protocolo que les recuerda que deben ser “amables, específicos y serviciales” a la hora de referirse a los trabajos de sus compañeros. En este colegio, el modelo de “crítica” entre alumnos empieza desde los más chicos y de esta forma, el colegio ha logrado construirse bajo una cultura mindset, es decir “la mentalidad de lo posible”.

    Se puede aprender de los demás

    Criticando a sus compañero y recibiendo críticas constructivas, los niños de este colegio han notado que sí es posible aprender de los trabajos de los demás y que siempre se puede mejorar. “Básicamente cambias la idea de lo que significa decir ‘está listo’”, dice Jessica Wodatch, directora del Two Rivers Charter School.

    Esta metodología no sólo llega a la sala de clases. En este colegio, los profesores hacen el mismo ejercicio de crítica con sus colegas. Ellos escogen trabajos de estudiantes y hablan para determinar qué tan bien están entendiendo los conceptos y cómo se puede avanzar en la mejora de la instrucción. Los protocolos implementados en las reuniones ayudan a asegurar que el tiempo se utilice de manera útil y que la retroalimentación no se enfoque en el juicio, sino en la mejora.

    Crítica constructiva

    El truco de esta metodología no es simplemente criticar o juzgar. Se trata de utilizar las preguntas indicadas y el lenguaje correcto para crear mensajes o sugerencias constructivas que sirvan para mejorar y no subestimar las capacidades de un estudiantes, sino todo lo contrario. Hacer esto no solo desarrollará la capacidad de análisis y crítica, sino que potenciará las capacidades de un niño que tuvo la oportunidad de convertir los comentarios de los demás en un instrumento de mejora.

    Mira este video para ver cómo, utilizando el método correcto, los niños pueden mejorar hasta crear trabajos que superan incluso las expectativas de los mayores:

¿Alumnos criticando (constructivamente) el trabajo de sus compañeros? Una forma de elevar la calidad del aprendizaje

2017-04-21T13:47:28+00:00 abril, 2017|Cómo aprenden los niños|

Se llama “crítica de pares”, en español, y es un método que están utilizando algunos colegios para potenciar el aprendizaje a través de la crítica constructiva entre compañeros.

  • Hágale un examen de vista a su hijo a los 4 años: puede ser vital para que le vaya bien en el colegio

    ONG española Visión y Vida considera que los problemas escolares están asociados a ser piti

    “En la etapa de lecto-escritura hay niños que están diagnosticados con trastorno de déficit atencional y muchas veces en esos niños hay problemas visuales severos”, advierte el oftalmólogo Juan Pablo Cavada.

    Esta historia la cuenta Juan Rodríguez, de 50 años: “Tenía 13 años y no me iba muy bien en el colegio. A esa edad fuimos a la playa con amigos y mi familia y había un petrolero varado. Todos hablaban de los detalles y yo me quedé callado. De repente me preguntaron y yo dije que veía solo una mancha. Mi mamá me dijo, ¿no ves la tremenda chimenea? Ahí mi vida cambió, me pusieron anteojos y un mes después fui a ver el barco. Nunca en mi vida olvidé su nombre. Escrito en letras naranjas, leí por primera vez, nítidamente: era el Northen Breeze”.

    Una investigación de la ONG española Visión y Vida reveló que uno de cada tres casos de fracaso escolar es producto de una mala visión. Una situación de la que los niños no se dan cuenta durante la primera etapa escolar.

    En el sitio web de esta organización plantean que los padres deben estar muy atentos a ciertas señales de sus hijos. Algunas son: fatiga visual o visión borrosa, salirse de los espacios al colorear, baja concentración y comprensión lectora, lectura lenta o guiada por el dedo. Anexan la idea de que la hiperactividad puede esconder un problema visual al igual que el bajo rendimiento escolar.

    El globo ocular. Para el jefe de oftalmología del Hospital Barros Luco y director médico del instituto oftalmológico Puerta del Sol, Juan Pablo Cavada, considera que es importante que los padres se guíen por el aspecto del globo ocular. “En la etapa de lecto-escritura hay niños que están diagnosticados con trastorno de déficit atencional y muchas veces en esos niños hay problemas visuales severos y pueden, de alguna forma, confundir el diagnóstico o lo puede agravar”, concluye. Además, explica que hay que fijarse en el aspecto del ojo porque hay enfermedades graves que se detectan tarde.

    A los 4 años. Los especialistas concuerdan en que el primer control oftalmológico de un niño debiese ser a los cuatro años.

    El oftalmólogo Juan Pablo Cavada comenta que los niños, desde que nacen, pueden tener alguna patología. “Los padres deben fijarse si las guaguas tienen movimientos involuntarios en ambos ojos, esto se llama nistagmus y puede ser producto de alguna alteración o enfermedad a la retina”.

    Además, aconseja tener en cuenta si un niño se cae con frecuencia, se acerca a los objetos o choca con las cosas. Otra alerta son los dolores de cabeza.

    Profes, atentos. Según la oftalmóloga del centro de la Visión filial de la Clínica Las Condes, Marcela Pérez, los primeros en darse cuenta de que el niño tiene problemas a la vista son los profesores. “La mayoría de los casos son porque los envía el pediatra y a muchos otros los manda el colegio. Además, hay establecimientos que solicitan el examen para postular a los niños”.

    En primero medio. Fernando Barría, oftalmólogo de la Sociedad Chilena de Oftalmología y asesor de la Junaeb por más de 25 años, explica que los adolescentes captan que ven distinto después de cursar Primero Medio. “Se dan cuenta bastante tarde de que tienen problemas visuales y es porque un niño chico piensa que todos ven igual a él y, cómo las exigencias visuales son mucho menores, no le dicen a la mamá”, plantea el oftalmólogo.

    El médico afirma que en un estudio realizado en 2013 por la Junaeb (Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas) con apoyo de Fonis ( Fondo Nacional de Investigación y Desarrollo en Salud) detectaron que el 14% de los niños en nuestro país tiene una visión menor a 0.5 en un contexto de primero básico a cuarto medio (desde 0.25 se necesitan lentes y desde 0.5 se recetan lentes). “Aunque es menor, y de por sí el niño no se queja, esto acarrea problemas si no se ha detectado a tiempo”.

    Patologías. Son considerados de tipo error de refracción lo que provoca una visión borrosa. Los más comunes son miopía, que es la dificultad para ver de lejos, porque la luz que entra al ojo y se enfoca de manera incorrecta. El astigmatismo, que está asociado a las molestias producto de un esfuerzo visual, ya que la cornea está anormalmente curvada. Y la hipermetropía, que está relacionada a una dificultad en la visión de cerca.

    ¿Y la genética? Según el doctor Fernando Barría puede haber una cierta predisposición genética a los problemas de la vista. “En la mayoría de los casos está asociado a un error refractivo, que significa que la imagen no llega bien a la retina y dentro de eso, quien más limita a la visión es la miopía que produce una visón borrosa en la retina. En Chile no está muy claro, pero por ejemplo en Asia los casos de miopía llegan hasta 40% entonces hay se puede hablar de origen genético”. El director del instituto oftalmológico Puerta del Sol, Juan Pablo Cavada, explica que “estudios revelan que estar al aire libre previenen la aparición de la miopía, pero no es un concepto que está incorporado en la comunidad”.

    Qué onda los tablets. El uso de celulares, tablets y computadores no afectan a la visión de los niños. La oftalmóloga Marcela Pérez detalla que “el único problema que puede suceder, cuando los niños están muy entretenidos viendo una pantalla, es que parpadean menos y eso hace que se les sequen los ojos y se le pongan rojos. La luz de las pantallas no tienen un daño permanente para la visión”, concluye.

Hágale un examen de vista a su hijo a los 4 años: puede ser vital para que le vaya bien en el colegio

2017-04-07T13:42:48+00:00 abril, 2017|Actualidad, Padres y apoderados|

Una investigación de la ONG española Visión y Vida reveló que uno de cada tres casos de fracaso en el colegio es producto de una mala visión.

  • Educadores de Párvulos: Hombres en minorías

    La educación parvularia es territorio femenino. Pocos hombres se atreven a estudiar y consiguen un trabajo donde puedan interactuar directamente con niños. En los jardines infantiles y salas cuna de Chile, la presencia masculina es casi inexistente y los pocos que trabajan en estos lugares deben enfrentar dudas sobre sus “habilidades maternales” o prejuicios sobre los riesgos que su presencia representa para los menores.

    La reacción de las familias de sus alumnos. Ese era el principal temor que tenía Francisco Santillana cuando enfrentó su primera jornada laboral en el Jardín Infantil “Auqui” en Tierra Amarilla, Región de Atacama. Francisco, entonces de 26 años, recién se había titulado como Educador de Párvulos en el Instituto Profesional de Chile de La Serena. Ya conocía el prejuicio que causaba su presencia en una carrera absolutamente dominada por mujeres. En su primer día de clases como estudiante, lo enviaron erróneamente a la sala de Pedagogía Básica, y mientras cursaba su carrera compartió clases con 31 mujeres. Ningún hombre.

    -Durante mi formación hice prácticas durante cuatro años, y mis compañeras me enseñaron muchas cosas que hoy me sirven en mi trabajo, por ejemplo, el lado más maternal, más sensible. Pero trabajar en el jardín es diferente -comenta Francisco Santillana.

    A francisco Santillana le gustaba disfrazarse, tocar instrumentos y jugar con los niños.

    El Mercurio/Revista Ya, Israel Chávez

    Hoy lleva un año trabajando directamente en sala con 28 niños (de entre dos y tres años) del Jardín Infantil “Auqui”. Sus labores van desde ayudar en su proceso de aprendizaje, jugar con ellos y tocar instrumentos, hasta llevarlos al baño, peinarlos y darles almuerzo.

    -¿Nunca ha tenido problemas con los padres?

    -Jamás. Es más, los padres hoy en día quieren ser parte de las experiencias pedagógicas que hacemos en sala, ellos quieren ver mi trabajo diario, porque todos los días trato de innovar, cantar, bailar y hacer deporte con los niños.

    Francisco se preparó especialmente para su primer día de trabajo profesional. Quería empatizar con los niños y, al mismo tiempo, no complicar a los apoderados.

    -Me puse unos zapatos de payaso y un sombrero para recibir a los niños, y luego invité a los papás que venían a dejarlos para que me ayudaran. Primero me miraban raro, pero luego se sentaron, aplaudieron y cantaron. Estaban sorprendidos y los niños notaron eso. Es difícil ver a un hombre cumpliendo con una labor donde solo hay mujeres.

    “Costó que asumieran que era educador de párvulos, había cierto recelo, pero después uno se gana la confianza”, dice Sergio Castillo

    Francisco Santillana es uno de los contados educadores de párvulos que existen y ejercen esta carrera en Chile, profesión que se preocupa por el desarrollo y aprendizaje de los niños menores de 6 años. Los datos que entrega la Fundación Integra, parte de la red pública de educación parvularia en el país, muestran que entre 4.206 educadoras de párvulos en jardines infantiles y salas cuna, solo hay un hombre: Francisco Santillana, quien es el único de toda la red que interactúa y juega directamente con los niños.

    En las otras instituciones u organismos que coordinan la atención parvularia el escenario es similar. Los hombres prácticamente no existen.

    En la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), organismo a cargo de las salas cuna y los jardines infantiles públicos para niños menores de cuatro años de Chile, de un total de 3.481 educadores de párvulos, solo 8 son hombres. Ninguno trabaja directamente en las salas: ocupan cargos directivos o de gestión administrativa. Según cifras de la Subsecretaría de Educación Parvularia, hay solo 20 hombres educadores de párvulos en los niveles de prekínder y kínder (para niños de entre 4 y 6 años) de escuelas municipales y particulares subvencionadas: representan solo un 0, 1 por ciento de las 17.632 mujeres que se desenvuelven en esos niveles.

    -Ha sido complicado ser educador de párvulos hombre, siempre te miran, se fijan cómo te comportas, qué haces, y te comparan con las mujeres -dice Sergio Castillo, que tiene 31 años y trabaja en un Centro de Salud Familiar (Cesfam) en Recoleta.

    María Isabel Díaz Pérez, subsecretaria de Educación Parvularia del Ministerio de Educación, dice que uno de los principales prejuicios es la creencia de que esta profesión requiere de un “instinto maternal” que es patrimonio de las mujeres. Asegura que deriva en la idea errada de que no se requiere formación para ejercer esta carrera y que a su vez eso decanta en su escasa valoración social y que se la asocie con bajas remuneraciones.

    Publicada en El Mercurio/ Revista Ya.

    -Los hombres se enfrentan al prejuicio de que no tienen las condiciones “naturales” para ser educadores, a la idea de que no ejercen su rol tradicional, ya que no ganarán el suficiente dinero y además deben enfrentarse a la resistencia de las familias y de sus pares mujeres, principalmente, por la existencia de prejuicios vinculados a los hombres como potenciales vulneradores de derechos -dice la subsecretaria de Educación Parvularia.

    Mónica Manhey, jefa de carrera de Pedagogía en Educación Parvularia de la Universidad de Chile, admite que en América esta labor está liderada por mujeres. Pero dice que la presencia de un hombre puede ser beneficiosa para el niño:

    -Hombres y mujeres pueden ser educadores de párvulos. Es un tema de aprendizaje de género, social y cultural, que hay que enseñar desde los primeros años, para no discriminar ni tener prejuicios. Los niños están formando una imagen de mujer y de hombre, y tienen que desarrollar el tema de la igualdad.

    Los prejuicios

    Rubén Pizarro (44) egresó de la carrera de Educación Parvularia de la Universidad de Atacama en 1997. Desde hace dos años es director del Instituto Nacional de Deporte de Atacama, y dice que mientras ejerció como educador de párvulos en solo una oportunidad fue discriminado. Sucedió en un jardín particular al que lo llamaron para hacer clases en las tardes. El día anterior al inicio de su trabajo fue a conversar con las educadoras para planificar sus labores. En ese momento, recuerda, algunos apoderados lo vieron y la dirección les informó que él sería el nuevo educador.

    -Al día siguiente, cuando me presenté a trabajar, la directora me dijo que no podía. Los apoderados habían reclamado. No querían que un hombre le hiciera clases a sus pequeños -dice Rubén, quien trabajó durante cinco años en aula en la escuela Isabel Peña Morales de Copiapó.

    Los prejuicios, en el caso de Rubén, empezaron apenas entró a estudiar ya que en la universidad la relación con los profesores fue compleja. Recuerda que para un ramo tenía que usar una malla de cuerpo tal como la que usaban sus compañeras, porque así lo establecía el reglamento, y además tenía que llevar una muñeca escondida en la mochila, porque en ese tiempo se la exigían para enseñarles a mudar. En las clases, las profesoras hablaban del conjunto de alumnos como “señoritas”, sin considerar que él era hombre.

    Las barreras también se evidencian en la búsqueda de trabajo de los hombres que estudian esta carrera. Sergio Castillo tiene 31 años y es uno de los tres hombres titulados en esta carrera desde que la Universidad de Chile la reabrió en 2001, tras 20 años en que estuvo cerrada. Luego de egresar en 2012, durante un año y medio buscó trabajo en programas sociales, municipios y departamentos de educación en escuelas municipales sin resultados. Sergio predecía que no sería fácil: meses antes, haciendo una práctica en un jardín municipal, las educadoras le habían advertido. Era hombre. Era probable que no lo aceptaran fácilmente.

    En 2015 comenzó a trabajar, como educador, en un Centro de Salud Familiar (Cesfam) de Recoleta. Ahí su labor es educar y enseñarles habilidades motrices y sociales a niños con riesgo psicosociales. Desde tareas básicas como hablar, hasta otras más complejas como sumar, restar y enseñar los colores.

    “Los niños a través de un educador de párvulo hombre, pueden aprender sensibilidad”, dice la psicóloga Anastasia Fernández.

    -¿Ha sentido prejuicios?

    -Sí, pero ahora, después de malas experiencias, he encontrado a gente que le gusta el hecho de que sea hombre. Porque nosotros les damos a los niños una imagen masculina, que a veces no tienen, y porque así se abre la mentalidad para que no existan carreras que sean exclusivas de hombres o de mujeres.

    Anastasia Fernández, psicóloga infantil de Clínica Las Condes, dice que hay que dejar los estereotipos de lado en la educación preescolar.

    -Los niños, a través de un educador de párvulos hombre, pueden aprender sensibilidad, pueden aprender que un hombre tiene derecho a estar triste o con rabia, y expresarlas de otras maneras, distintas a los que la sociedad en general les impone. Tanto la figura masculina como la femenina dentro de los primeros seis años de vida resultan fundamentales, porque es una etapa importante en la formación a nivel social del niño.

    El tema tabú: abuso sexual

    Ricardo González Araneda (62 años), coordinador regional de Educación Parvularia de la Región del Biobío, fue el primero de cuatro egresados de la carrera de Educación Parvularia de la Universidad de Concepción el año 1976, pese a que su padre le dijo que no le pagaría los estudios, y pese a que la misma universidad le insistía en que reconsiderara matricularse, porque era una carrera femenina.
    Luego, en la universidad, Ricardo asegura que no tuvo problemas. Trabajó seis años en una escuela básica con niños de kínder, de entre 5 y 6 años, en Lota. Sus recuerdos de esa etapa son buenos, pero sabía que debía actuar con cautela mientras desarrollaba su labor con los niños.

    -Para evitarme problemas, trabajaba con la puerta de la sala de clases abierta y siempre con apoderados en el aula. Hoy los prejuicios se mantienen, pero no son tantos como cuando yo ejercí.
    El educador de párvulos Sergio Castillo también ha sentido este prejuicio. Asegura que al principio los papás lo miraban desde la reja del centro: no entendían por qué él se quedaba a cargo de los niños. Su explicación se basa en lo cultural:

    -Es extraño ver a un hombre trabajando con niños pequeños -dice.

    Sergio Castillo afirma que mucha gente asocia erróneamente que un educador de párvulos podría llegar a incurrir en un abuso sexual.

    -Es un tema delicado. Al principio me costó que asumieran que yo era el educador, había cierto recelo, pero después uno se gana la confianza. Eso es lo más difícil de lograr, una de las primeras barreras que tenemos que derribar.

    Mónica Manhey, de la Universidad de Chile, dice que sería extraño que un hombre que se recibió de la carrera de Educación Parvularia sea un abusador. Asegura que “han pasado muchos filtros, y que en todas las carreras de Chile los estudiantes hacen prácticas desde un inicio, donde son supervisados y evaluados por profesionales”.

    -Nosotros tenemos que darnos el trabajo para decir responsablemente cuándo un perfil no es adecuado para trabajar con niños, así que los padres no deberían tener miedo, porque de la carrera egresa gente que tiene las condiciones profesionales, técnicas y éticas para trabajar con niños -dice Mónica Manhey, quien además explica:

    -Hoy, a propósito de la pedofilia y del abuso, en los jardines infantiles se está dejando que los niños se limpien solos, y hay un tema súper delicado, porque si el niño se cae o si tiene algún problema, muchas veces ni siquiera se le toca ni abraza.

    A pesar de los prejuicios, expertos hablan de la importancia de contar con la presencia de un hombre en sala. El psicólogo Alfonso Cox dice que a los niños les sirve para entender que los hombres pueden desarrollar habilidades de expresión emocional.

    -El educador como figura masculina completa las posibilidades de identificación del niño, con distintos roles, figuras y estilos de relacionarse.

    La psicóloga infantil de Clínica Las Condes, Anastasia Fernández, asegura que tanto la figura masculina como la femenina dentro de los primeros seis años de vida son fundamentales, para hacer una sociedad más equitativa en relación a los géneros desde la infancia.

    Rubén Pizarro, quien luego de trabajar en aula realizó un Magíster en Comunicación y varios diplomados en gestión educativa, admite la importancia de que los hombres se involucren en la formación de los niños. Lo dice avalado por su propia experiencia:

    -A los apoderados les gustaba que fuera un hombre el que hiciera las clases, porque muchas veces en las familias el papá trabaja fuera o está ausente. He conocido personas que me han dicho que les gustaría estudiar esta carrera, pero sienten discriminación con respecto al varón, y es complejo porque es mal pagada. Pero siempre he planteado la importancia de poder tener al hombre como imagen en el aula. A mí, como papá de cuatro hijos, me ha servido mucho.

Educadores de Párvulos: Hombres en minorías

2017-04-05T20:46:55+00:00 abril, 2017|Actualidad, Los profesores importan|

En los jardines infantiles chilenos, la presencia masculina es casi inexistente. Revista Ya, habló con algunos educadores y esto fue lo que rescataron.

  • Ausentismo en educación parvularia

    Señor Director,

    No sorprenden los resultados de la Encuesta Casen sobre los niveles de ausentismo en la educación parvularia. En general, este nivel educativo es visto como una etapa “preescolar” y no como una etapa en sí misma. Muchos lo consideran un espacio de guardería y ni una instancia donde se entregan oportunidades de aprendizaje fundamentales para el desarrollo.
    Cuando logremos este cambio de mentalidad y comprendamos que la etapa inicial es la más importante, las políticas públicas procurarán que los educadores de párvulos estén entre los profesionales más valorados y mejor remunerados, y que su formación universitaria logre atraer a estudiantes con alto ranking escolar o con los mejores puntajes PSU.

    Es hora de ponernos al día en nuestras políticas educativas e ir a la par con la evidencia nacional e internacional que muestra el rol fundamental de la educación inicial (Heckman, Fundación Lien, PISA). Es tiempo de transformar la visión que tenemos y empezar a entender y tratar la educación de párvulos como la verdadera educación superior.

Ausentismo en educación parvularia

2017-04-05T20:48:04+00:00 abril, 2017|Columnas de opinión|

Una columna de Josefina Botteselle, Investigadora de Elige Educar, sobre la importancia la educación parvularia como una etapa fundamental.

  • ¿Cómo funciona el cuerpo humano? 8 actividades para entenderlo fácilmente

    ¿Cómo enseñar de una forma didáctica? Internet está lleno de profesores que comparten sus ideas pedagógicas para facilitar los procesos de enseñanza. Son ideas simples, creativas, ejecutable y sobre todo, muy atractivas para los niños. Algunas de las actividades se enfocan justamente en el cuerpo humano y son perfectas si estás enseñando y reforzando este contenido (los niños AMAN entender cómo funciona el cuerpo). Intenta recrear estos proyectos con tus estudiantes y seguro lograrás generar un aprendizaje significativo. Porque no hay contenidos de aprendizaje complicados si enseñamos desde la creatividad y la imaginación.

    1. Para aprender sobre el cerebro

    Para los más pequeños crea una banda que tenga un cerebro integrado, será una gran forma para que recuerden dónde se ubica esta parte del cuerpo tan importante. Verlo de esta forma será divertido para ellos y registrarán de inmediato la idea. Algunas cosas que se pueden reforzar además de la ubicación del cerebro son: la función del “jefe” que controla el resto del cuerpo y otros aspecto del cerebro.


    2. La anatomía

    Colorear, doblar y cortar para hacer este pequeño libro que representa la anatomía del cuerpo. Es una buena forma de darle una primera mirada general al cuerpo y todas sus capas. No es necesario comprarlo, también puedes hacerlo en casa.


    3. Mi cuerpo sano

    Con este libro, los niños pueden reconocer su “cuerpo sano”. En cada página hay una parte del cuerpo y unas líneas donde ellos tendrán que escribir: “este es mi corazón sano”. De esta forma empezarán a familiarizarse con cada una de las partes que conforman “su cuerpo sano”.


    4. Miniatlas del cuerpo humano

    Para explorar cada parte del cuerpo, una clásica tira de papel de muñecos es ideal. Es fácil de hacer y a los niños les encantará la idea de explorar las partes con un personaje que se expande. Además hacerlo es muy fácil: doblas un pedazo de papel en varias partes, dibujar sobre él la figura de un cuerpo humano y después recortas.


    5. El corazón

    No es sólo una buena alternativa para hablar de reciclaje, también sirve para aprender las partes y funciones del corazón, aquel órgano vital que bombea la sangre que nos mantiene vivos.


    6. Cuerpo portable

    Para aprender a localizar los órganos principales esta idea te encantará: es un cuerpo portable con pulmones que se pueden inflar. Los niños aprenderán a reconocer las partes, sus funciones y lo mejor, podrán verán cómo cambian los pulmones cuando respiran.


    7. Ubica las partes

    Simple: dibuja o imprime un niño. A parte, dibujar o imprimir los principales órganos del cuerpo junto a sus nombres. Los niños tendrán que hacer el ejercicio de ubicar cada órgano al interior del cuerpo “vacío”. Las partes del cuerpo están separadas así que ellos pueden explorar, equivocarse, jugar y aprender. Además de profundizar en la ubicación, es un buen ejercicio para recordar un nuevo vocabulario.


    8. Los pulmones

    Utilizando elemento reciclables, puedes reconstruir un par de pulmones. Basta con usar una botella y dos globos. El globo azul es el pulmón y el globo rojo ubicado en la parte de abajo de una botella cortada, es el diafragma. El ejercicio de la botella hará visible lo que pasa en los pulmones cuando una persona respira. Cuando respirar el diafragma se contrae y los pulmones se inflan.

    Un video para hacerlo de otra forma:

    ¿Qué harías en tu sala de clase para enseñarle a tus estudiantes el funcionamiento y las partes del cuerpo humano?

¿Cómo funciona el cuerpo humano? 8 actividades para entenderlo fácilmente

2017-03-31T20:34:59+00:00 marzo, 2017|Cómo aprenden los niños, Mejora docente|

Con ideas simples y creativas, puedes convertir un tema tan complejo como el cuerpo humano en algo divertido y sencillo de entender.

  • Sobre quienes asisten a la educación inicial y por qué deberían asistir los que aún no lo hacen

    El miércoles 22 de marzo, el ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, la subsecretaria de Evaluación Social, Heidi Berner y la representante para Chile de Unicef, Kyung Jun, entregaron los resultados de la encuesta Casen Niñez 2015, estudio que busca conocer la realidad de los menores en Chile cada dos años. En el estudio se analizaron variantes que incluyen las diversas situaciones en las que se encuentran niños y adolescentes como la educación, salud, vivienda y trabajo, seguridad social y entorno. Dentro de las mayores carencias registradas se encuentran la seguridad social (35,1% de los hogares), la escolaridad (28,6%), la habitabilidad (24,5%) y el trato igualitario (15,7%).

    Un incremento

    Concretamente hablando de educación, hubo algunos incrementos. El estudio reveló que la tasa de asistencia a la educación parvularia ha ido aumentando. En niños de 0 a 3 años, la cifra subió de 28,4% a 29,1% y en niños de 4 a 5 años, alcanzó el 90,1%. A pesar del alza, la brecha socioeconómica sigue influyendo bastante en el porcentaje de asistencia de los niños al colegio; un 60,3% de los menores del décimo decil asisten, en cambio, sólo un 44,4% de los niños que pertenecen al primer decil lo hacen.

    ministeriodesarrollosocial

    En 2016, la matrícula oficial en la Educación Parvularia fue de 785.368 niños, el total incluía jardines infantiles de Junji y Fundación Integra, escuelas municipales, particulares subvencionadas y educación diferencial. Esto significa que en los últimos tres años se ha registrado un aumento sostenido y el desafío ahora es justamente mantener esta tendencia. María Isabel Díaz Pérez subsecretaria de Educación Parvularia concuerda con esto y habla de la importancia de la labor parvularia y la necesidad de entregar respuestas educativas que favorezcan a los niños en una etapa que según la evidencia científica es fundamental para su desarrollo.

    El gran desafío

    Según el estudio Casen algunos de los factores que impiden que los niños ingresen a la educación inicial tienen que ver con que las familias no reconozcan la importancia de este proceso, entre otros. La misión entonces es visibilizar dicha importancia y evidenciar que la etapa de educación inicial es aquel de mayor plasticidad neuronal y por ende el momento más oportuno para promover grandes aprendizajes. Es el momento donde nacen nuevas capacidades y aprendizajes que tienen que ver con sentir las emociones, regularlas y enfrentarlas para fortalecer el autoestima. Es indispensable mostrar el rol de la educación parvularia como un valor fundamental que se complementa con la crianza de los padres. Hacer esto garantizará un incremento mayor en la asistencia de niños a la educación parvularia y el desarrollo de pequeños seres humanos que se enfrentan a experiencias educativas ideales para sus primeros años de vida.

Sobre quienes asisten a la educación inicial y por qué deberían asistir los que aún no lo hacen

2017-03-31T14:29:32+00:00 marzo, 2017|Cómo aprenden los niños, Padres y apoderados|

Se publicaron los resultados de la encuesta Casen 2015 y estos fueron los resultados obtenidos con respecto a la educación inicial.

  • 6 Ideas para enseñar a sumar que no te puedes perder

    Todos los días cientos de educadores se enfrentan al desafío de enseñar a sumar. Para lograr con éxito este proceso y de la manera más  entretenida posible, los docentes suelen recopilar ideas de otro colegas con mayor experiencia. La idea es aprender de ellos, de sus aciertos y sus errores. Para aquellos docentes que hoy enfrentan este desafío, recopilamos algunas ideas que transformaran la enseñanza de la suma en toda una experiencia educativa.

    Al contrario de lo que muchos imaginan, la selección de estas ideas no fue al azar. Estas ideas fueron escogidas porque reflejan principios básicos de la pedagogía. (1) Sitúan al estudiante en centro del proceso educativo, transformándolo en protagonistas de su aprendizaje. (2) Reconocen la naturaleza de nuestros estudiantes: personas inquietas, llenas de energía y con ganas de experimentar. (3) Y lo más importante: hacen fácil un aprendizaje sumamente complejo.

    ¿Quieres conocer estas ideas? Adelante…

    1. La máquina de sumar

    2. ¿Qué mejor que aprender a sumar con legos?

    3. Ganchos de ropa, que son mucho más que ganchos

    4.  Una nueva función para el Dominó

    5. Cuando no hay recurso: basta una tiza y algunas piedras

     

    6. Cubos Unifix: el sueño de todo educador

    Como ves, día día los docentes buscan nuevas formas de promover un aprendizaje significativo.
    Y tú, ¿usarías algunas de estas ideas?

6 Ideas para enseñar a sumar que no te puedes perder

2017-03-28T12:11:02+00:00 marzo, 2017|Cómo aprenden los niños|

¿Te has preguntado alguna vez lo complejo que puede ser aprender a contar? ¿Y qué me dices de aprender a sumar? Si quieres conocer las técnicas que utilizan algunos profesores revisa la siguiente nota.

  • 11 razones para implementar juegos y dinámicas lúdicas en la sala de clase

    Una de las cosas que nos diferencia del resto de los animales es que somos una especie a la que le encanta jugar y divertirse con otras personas. El juego es para el ser humano una actividad fundamental. El teórico holandés Johan Huizinga llamó a la especie humana “hombre jugador”. Esto le da fuerza a la idea de implementar en la enseñanza, juegos y actividades lúdicas que permitan a niños y jóvenes aprender mejor. Además de este argumento, existen otros puntos claves que te harán considerar la idea a la hora de dar clases:

    1. Una opción inteligente

    Las personas aprenden mediante dos tipos de inteligencia: la práctica y la analítica. La inteligencia práctica implica hacer uso de juegos y dinámicas que al ser utilizados de forma eficaz, permiten combinar ambos tipos de inteligencia durante y después de jugar. Eso es justo lo que necesitan los estudiantes.

    2. Diversidad

    Promover aprendizajes a través de juegos permite atender las diferencias de estilo y aprendizaje en grupos que se han vuelto cada más diversos. Diversos con respecto a los conocimientos previos, la cultura, la raza y el género.

    3. Aprendizaje activo

    Expertos en teorías del aprendizaje han afirmado que las estrategias pasivas no dan resultados efectivos. Lo ideal es enseñar a través de métodos de aprendizaje que involucren de forma activa a los estudiantes, ¿y qué mejor que el juego? Además, la participación de los alumnos en juegos requieren distintas aplicaciones concretas de contenidos. Esto significa que los estudiantes pueden tomar decisiones y ejecutar diferentes acciones.

    4. Participación de alumnos introvertidos

    Un alumno introvertido pierde potencial de aprendizaje cuando es obligado a participar de una forma convencional frente a los alumnos. Los juegos en cambio, permiten que todos los alumnos se integren e involucren en sesiones realizadas en grupos pequeños. Asi evitan sentirse expuestos o inseguros.

    5. Educación y entretenimiento

    Los estudiantes quieren pasarlo bien. Los juegos son una herramienta alternativa para lograr esto. Además es la forma perfecta para darle dinamismo al desarrollo de la clases.

    6. Aprendizaje colaborativo

    El aprendizaje es eficaz cuando invitamos a los alumnos a aprender unos de otros. Esto significa, potenciar el aprendizaje colaborativo entre pares. Para lograr esto, los juegos son una herramienta útil y crean espacios dinámicos y lúdicos. De esta forma, todos los alumnos ganan dominio de nuevas habilidades y conocimientos.

    7. Tiempo libre

    Las prácticas dinámicas activas tienen ventajas físicas, mentales y sociales. Es tan simple como aprovechar el tiempo libre en estas actividades, en lugar de llevar a cabo acciones pasivas.

    8. Cambios en los contenidos

    Muchos juegos son adaptables a los contenidos, esto significa que es posible mantener la estructura del juego intacta y actualizar el tema para darle a los estudiantes la información más novedosa. Por ejemplo, una competencia por equipos que fomente el debate permite a los profesores cambiar los contenidos cuantas veces sean necesario. Incluso un crucigrama es un formato de juego que permite cambiar las letras sin modificar la estructura estructural del juego. En otras palabras, los juegos son adaptables.

    9. Evaluaciones periódicas y sistemáticas

    A través de algunos juegos como bingos, crucigramas o competencias por equipos, es posible evaluar de forma efectiva y concreta los programas de formación. Los juegos permiten comprobar de forma periódica el dominio que tienen los estudiantes de los contenidos y de esta forma se obtiene un diagnóstico efectivo para la planificaciçon de clases futuras.

    10. El “rol facilitador”

    Por medio de las dinámicas lúdicas, el profesor adopta una actitud de guía y orientador. Esto convierte las clases en momentos más dinámicos e interactivos. Gracias a esto, nuevos vínculos afectivos se configuran y el aprendizaje adquiere un sentido diferente y significativo.

    11. Trabajo en equipo

    Los juegos colectivos apuntan a generar un trabajo en equipo que exige la integración de diversas perspectivas y experiencias. Esto se traduce en un mejor aprendizaje y desarrollo de habilidades blandas como: la empatía, la comunicación, y la tolerancia, entre otros.

    ¿Te convencen las razones? ¿Implementarías juegos y dinámicas lúdicas en tu sala de clase?

11 razones para implementar juegos y dinámicas lúdicas en la sala de clase

2017-04-10T13:41:37+00:00 marzo, 2017|Cómo aprenden los niños|

Muchas veces los docentes evitan usar juegos y dinámicas lúdicas en la sala por miedo a perder el "control de la clase". Para todos los docentes que han sentido ese temor, creamos una lista con 11 razones por las cuales debes implementarlos en tu sala de clases.

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