Educación Inicial

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  • 3 cosas que opina la ciudadanía sobre la educación parvularia

    La evidencia ha mostrado que los primeros años de vida son indispensables para el desarrollo cognitivo y emocional de los seres humanos, y en esta etapa de aprendizaje tan esencial, padres y educadores cumplen un rol fundamental. Sin embargo, otras cifras señalan también, que si bien hay evidencia clara sobre la importancia de este nivel, en Chile no se le da la atención que realmente merece. Pero, ¿qué piensan los ciudadanos respecto a la Educación Inicial? Para responder esta inquietud y darle valor y potenciar la Educación Parvularia desde las políticas públicas, Elige Educar encuestó a una muestra representativa a nivel nacional de 1.006 personas, mayores de 15 años, de distintos niveles socioeconómicos. Esto fue lo que opinaron al respecto:

    1. ¿Qué tan importante es la educación parvularia para los chilenos?

    La ciudadanía reconoce la importancia de la educación parvularia y de hecho, el 75% de ellos consideran que tiene mayor impacto en el desarrollo de los niños, que la educación escolar o superior. Específicamente, un alto porcentaje de encuestados declararon que envían o enviarían a sus hijos a las salas cunas y jardines infantiles (71% respecto a los niños menores de 2 años y 91% respecto a los niños mayores de 2 años). Estos datos evidencian que efectivamente existe un reconocimiento de este nivel educativo y que se entiende el rol que cumple en el desarrollo de distintas habilidades.

    2. ¿Y qué piensan sobre la calidad?

    En el primer punto se deja claro que la educación parvularia está mejor evaluada que otros niveles educativos, sin embargo, las persona perciben desafíos en materia de calidad, principalmente en torno a la preparación de aquellos que están a cargo de los niños y niñas. Específicamente, sólo el 47% de los encuestado declara que quienes están a cargo de los niños están preparados para cumplir su rol.

    3. La educación parvularia importa, pero no es una prioridad

    A los chilenos les importa la educación inicial, creen que es tan importante o incluso más importante que otros niveles educativos, y además, están preocupados porque sus niños tengan educadores de excelencia. Todo esto es extraordinario, pero hay una paradoja: si bien los ciudadanos chilenos identifican desafíos importantes, no consideran que sea relevante la priorización política de las mejoras que son necesarias; sólo un 20% de los encuestados considera que la prioridad presupuestaria del próximo gobierno en educación debería ser aumentar los recursos para la educación parvularia.

    Para Joaquín Walker, Director Ejecutivo de Elige Educar, “es una gran noticia que la ciudadanía reconozca y valore el aporte de este nivel educativo, y por lo mismo, desde Elige Educar vemos con preocupación que, a pesar de ello, la ciudadanía aún no lo perciba como una prioridad política. Tenemos el desafío de cambiar este panorama si queremos que esto se transforme en una prioridad para los tomadores de decisión del país. Necesitamos empujar esto desde la ciudadanía, desde los medios de comunicación y desde las organizaciones de la sociedad civil que trabajan en materia de educación”.

    Ahora, el desafío más grande, tal como lo señala Joaquín, es convertir las necesidades de este nivel educativo en una prioridad para las personas y para los gobernantes. Sólo así, las mejora que esperan los ciudadanos y sobre todo los educadores, podrán ser impulsada con fuerza.

3 cosas que opina la ciudadanía sobre la educación parvularia

2017-12-07T17:19:59+00:00 Diciembre, 2017|Cómo aprenden los niños|

Para impulsar cambios y mejoras significativas, es fundamental entender qué opina la ciudadanía con respecto a la educación parvularia.

  • La importante y desconocida labor que realizan las educadoras de la Teletón

    Son las 9:00 de la mañana de un miércoles y en unas oficinas ubicadas en el segundo piso del Instituto Teletón, que busca apoyar la rehabilitación integral de niños, niñas y jóvenes con discapacidad motora, Ana Escobar e Inés Espinosa, dos educadoras de párvulos, planifican su jornada en la Unidad Educativa, que en Santiago está conformada por 11 educadoras diferenciales, de párvulos y psicopedagogas. Revisan planillas e informes y a las 9:30 bajan a recibir al primer paciente del día: Leonora, una niña que el 6 de diciembre cumplirá tres años y tiene hipotonía central, relacionado a problemas de desarrollo cerebral.

    Educadora Inés Espinosa/Lorena Tasca

    Leonora es parte del programa de inclusión que todas las semanas organiza la Teletón para ayudar a los familiares a integrar a los niños a los jardínes infantiles y es apenas una parte del modelo de atención bio-psico-social con el que trabaja esta fundación que existe desde 1947. Son dos sesiones con el niño y una sola con los padres, para hacer una evaluación de desarrollo y aprendizaje e investigar en qué colegio insertar al niño. “Nuestra base es que todo niño tiene derecho a educarse y que mientras menos ajenos estén al mundo, mejor. Por eso nuestro trabajo también se extiende a realizar un seguimiento de cada caso y hacer visitas en los colegios, para prestar ayuda y apoyo a los profesores”, cuenta Ana.

    Educadora Ana Escobar/Lorena Tasca

    La educadora ha trabajado en esta unidad desde 1997 -con una interrupción de tres años- y al empezar sus labores en Teletón decidió estudiar también educación diferencial. “Me enamoré tanto de este trabajo, que consideré que era necesario”, dice Ana. En tanto, Inés empezó en la institución como una de las fundadoras de la sala cuna de los trabajadores, años después le ofrecieron unirse a la Unidad Educativa. “Al principio me daba susto, pero ya después de 37 años de trabajo estoy segura de que fue una gran decisión. Considero que este trabajo educativo es un avance importante en la inclusión”, añade Inés.

    María Paz Monarde es quien dirige esta Unidad Educativa que existe desde hace más de 60 años, pero que hace apenas dos ha cambiado su metodología para realizar un trabajo colaborativo con las instituciones de educación donde la inclusión es el foco central. “De esa manera logramos poner énfasis en el desarrollo de competencias cognitivas y sociales. Antes teníamos siempre a los niños dentro de la institución, era una dinámica muy distinta y ahora, sí hay un mayor trabajo por la inclusión”, considera María Paz

    Joaquín Walker, Director Ejecutivo de Elige Educar, concuerda con este cambio de paradigma. Para él contribuir a la inclusión escolar de niños y niñas con discapacidad motora es el primer paso para avanzar hacia un resguardo real del derecho a la educación.”Todos los niños y jóvenes -sin excepción alguna- merecen una educación de calidad que les permita desplegar al máximo todas sus potencialidades, y por ello avanzar  hacia un sistema inclusivo es fundamental”, agregó.

    La evaluación desde el juego

    Son las 9:35 de la mañana. Inés y Ana están en una sala ubicada en el primer piso que es una pequeña réplica de un jardín infantil. Hay juegos, colchonetas y una mesa. El espacio está diseñado para recibir, máximo a cinco niños en las sesiones de evaluación. Esta vez sólo llegó Leonora.

    Toma varios osos de colores y, por instrucciones de Inés y Ana, Leonora debe separarlos según el color. Agarra algunos, los ordena y después los tira todos al piso. Luego debe despegar unas pelotas que están pegadas en distintos puntos de una pared. Debe seguir instrucciones según el color de cada pelota. Las despega casi todas y corre a tumbar una pequeña silla y una mesa que está en una esquina. Se olvida de la actividad.

    Otra parte de los juegos que buscan evaluar sus capacidades motoras y cerebrales es entregarle un juego en que tiene una cara e imanes para formar un rostro a su gusto . No habla, pero responde cuando le piden poner: nariz, ojos, pelo. También le entregan plastilina buscando que ella haga distintas formas, pero no hace nada, se lo intenta comer y corre a tumbar otros juegos, a hurgar en todos los muebles.

    Sesión de evaluación a través del juego/ Lorena Tasca

    “Reconoce todo, pero su capacidad de concentración es poca”, dice Ana a la abuela y la tía madrina que están en la sala. En ese minuto, Inés inicia una conversación con la familia para saber cuál es la dinámica de Leonora y en qué momentos se mantiene más concentrada en lo que hace. Ahí descubren que el agua y los momentos de ducha son los que mantienen a la niña concentrada por un largo período de tiempo.

    “Es importante siempre evaluar al niño desde el juego, porque así se pueden reconocer muchas cosas. Desde las cosas que le agradan hasta las que no, sus capacidades, aunque hay que tener siempre mucha paciencia, porque algunas veces como son niños que pocas veces salen de su entorno familiar por miedo de los mismos padres, a veces están sobreestimulados. Entonces siempre hay que ir observando y modificando según las cosas que veamos de cada niño”, cuenta Inés.

    Por eso, en otra sesión de evaluación que empezó a las 10:30 de la mañana, y que fue dirigida sólo por Ana, la dinámica fue distinta. Esta era la segunda evaluación de Lucas, Agustina y Elena y las actividades fueron ver si los niños habían logrado aprenderse la canción “Estrellita”; encajar piezas, pintar una hoja con sus manos y tener una colación en conjunto. Aquí a Ana le interesaba saber qué comían los niños, qué alimentos eran capaces de comer sólos y cómo era la dinámica de alimentación de cada uno.

    “La colación es clave en todos los jardínes infantiles y en colegios, por eso es importante y ellos deben aprender a comer solos”, le advierte Ana a las madres. Al terminar la sesión con estos niños de no más de tres años y que tenían diagnósticos tan distintos como síndrome de down y problemas de desarrollo psicomotor, tiene una charla con las madres sobre la importancia de matricular a los niños en un jardín infantil.

    “Uno de los trabajos más importantes que tenemos, es de constante comunicación con las madres, porque es natural que ellas sean más sobreprotectoras y que tengan miedo de dejar en un jardín o un colegio a su niño. Hay que trabajar mucho desde la empatía y hacer siempre seguimiento”, cuenta Ana.

    Por ello, el Director Ejecutivo de Elige Educar hace un llamado a todas las comunidades educativas a abrir sus puertas y empatizar con las familias. “Sabemos que no siempre es fácil, pero estamos convencidos que con disposición, el compromiso de toda la comunidad educativa y el apoyo adecuado, las cosas pueden ser distintas”, expresó.

    El impacto a futuro

    Según las últimas cifras que maneja la Unidad Educativa de marzo a noviembre de 2017, las 11 educadoras que trabajan en Santiago han realizado 13.283 atenciones sólo en Santiago. Por ello, el estimado es de más de 26.000 niños atendidos anualmente, tomando en cuenta las otras unidades ubicadas en Arica, Atacama. Talca, Iquique, Coquimbo, Concepción, Puerto Montt, Antofagasta, Valparaíso, Temuco, Coyhaique, Calama y Valdivia.

    Sesión de evaluación a través del juego/ Lorena Tasca

    En todos los centros de Unidad Educativa el trabajo es interdisciplinario y se trabaja por un seguimiento continúo hasta la vida laboral de los niños, por ello tanto María Paz, como Ana e Inés, el trabajo que hacen es de largo aliento. “Porque no sólo ves crecer a los niños, que es una maravilla, sino que tienes mucho contacto con las madres y ves cómo ellas también van aprendiendo a trabajar con sus hijos, a estar felices con sus hijos”, dice Inés.

    Para Ana, lo más valioso de este trabajo es ver la superación de sus alumnos.  Esta educadora recuerda que hace más de siete años llevó a un niño con problemas de desarrollo psicomotor a un concurso en el que tenía que dibujar en Paint y ganó. Hace cinco años se lo encontró en Parque Arauco y le dijo que estaba estudiando ingeniería en informática. “Me dio mucha alegría verlo, cosas como esas son las que me marcan y me alegran con este trabajo”, asegura.

    “A mi lo que más me impresionado en este proceso es trabajar, por ejemplo, con niños que tienen síndrome de Duchenne, que sabes que en algún minuto se van a morir. Pero soy de las que piensa que igual merecen una educación de calidad y por eso trabajamos todos los días”, finaliza.

La importante y desconocida labor que realizan las educadoras de la Teletón

2017-12-04T11:33:37+00:00 Diciembre, 2017|Comunidad escolar, Los profesores importan|

Conocimos a los profesionales que lideran este trabajo y fuimos testigos del esfuerzo que realizan día a día para favorecer la inclusión escolar de niños y jóvenes chilenos que han sufrido algún tipo de discapacidad motora.

  • 5 medidas urgentes para mejorar la Educación Parvularia en Chile

    Elige Educar reveló los resultados de una encuesta de opinión pública a través de la cual se midió la percepción social de la Educación Parvularia en Chile. Los resultados de la encuesta, reflejan en términos generales que la ciudadanía reconoce la importancia de este nivel educativo, lo cual se evidencia en un alto porcentajes de encuestados que aseguran que envían o enviarían a sus hijos a salas cuna y jardines. Por otra parte, los encuestados también consideran que esta etapa tiene un alto impacto en el desarrollo de los niños, mucho más que la educación escolar o superior. Estos hallazgos son extraordinarios pues supone un avance en términos de valoración social.

    Sin embargo, aunque se reconoce la importancia del impacto de este nivel educativo, existen algunos desafío por superar; sólo el 20% de los encuestados priorizaría destinación de recursos a la Educación de Párvulos y sólo el 47% de los encuestados considera que quienes están a cargo de los niños en las salas cunas y jardines infantiles se encuentran lo suficientemente preparados, lo que supone un enorme desafío en materia de calidad.

    Ahora bien, con base en este y todos los resultados de la encuesta, Elige Educar propone 5 medidas para fortalecer la Educación Parvularia que deberían ser consideradas por en un próximo gobierno. Dichas propuestas están enfocadas principalmente en la formación y en las condiciones de enseñanza con que cuentan los educadores de párvulos:

    1. Acelerar las mejoras en las condiciones laborales de los educadores de Jardines Infantiles y Salas Cunas

    Acelerar el ingreso a la carrera docente de los educadores de párvulos que se desempeñen en jardines infantiles y salas cunas, reduciendo a 3 años el proceso, para que finalice el año 2022. Esto permitirá entregar una mejora sustantiva en las condiciones laborales y en el desarrollo profesional de los educadores, impactando directamente la calidad que este nivel educativo puede ofrecer.

    2. Generar un programa de atracción de nuevos talentos a la carrera de Educación de Párvulos

    Establecer mantenciones, intercambios en el extranjero, y gratuidad, entre otros beneficios especialmente pensados para todos quienes estudien carreras de educación de párvulos, en programas de alta selectividad.

    3. Incorporar horas no lectivas en todo el nivel educativo

    Establecer mecanismos para entregar horas no lectivas a los educadores que trabajan en jardines infantiles y salas cunas subvencionados, asegurando, en el mediano plazo, sus condiciones a las de los establecimientos escolares. Proponemos una proporción de horas lectivas/no lectivas de 65/35 a partir de 2026. Además, se deben crear los mecanismos que permitan una planificación conjunta entre educadores de párvulos y el equipo de técnicos, fomentando así el trabajo colaborativo.

    4. Aumentar el número de educadores de párvulos por niños y niñas

    Proponemos acercarse a los coeficientes técnicos de los países de la OCDE, de manera gradual durante 8 años a partir del 2020, buscando favorecer y mejorar las interacciones pedagógicas dentro del aula. Aspiramos que para el año 2028 existan los siguientes coeficientes según el nivel correspondiente: a) Sala cuna: un educador para 14 estudiantes. b) Nivel medio menor y medio mayor: un educador cada 24 estudiantes. c) Prekinder: un educador cada 30 estudiantes. d) Kinder: un educador cada 35 estudiantes.

    Además, se propone reponer la exclusividad de la función directiva, eliminando la opción de que el o la educadora deba abandonar la sala de clases para ejercer el rol de dirección del establecimiento.

    5. Crear un Programa de Fortalecimiento Pedagógico para educadores de párvulos y técnicos en párvulos

    Poner foco en mejorar la experiencia de aprendizaje en el aula, asegurando condiciones para el fortalecimiento de las prácticas pedagógicas durante la formación inicial y luego en la formación en servicio. Contar con programas gratuitos de formación en servicio para asistentes de educación parvularia, y establecer la obligatoriedad de la acreditación de institutos profesionales y centros de formación técnica para poder dictar programas de “Técnicos de Educación de Párvulos”. Además, se sugiere crear mecanismos de vinculación entre los asistentes de educación parvularia formados en escuelas técnico-profesionales con institutos formación profesional acreditados.

    En Elige Educar esperamos que estas propuestas sean un primer paso en el fortalecimiento de este nivel educativo e “invitamos a los candidatos presidenciales a tomar las banderas de la educación parvularia y a explicitar públicamente cuán central es este tema en su propuesta de gobierno. Comprometer reformas para este nivel educativo durante sus primeros 100 días de gobierno será una señal clara y concreta de un real compromiso con la infancia, más allá de lo declarativo” (Joaquín Walker, Director Ejecutivo de Elige Educar).

    Para conocer más sobre la importancia de este nivel educativo y nuestras propuestas en esta materia, revisar el siguiente documento.

5 medidas urgentes para mejorar la Educación Parvularia en Chile

2017-12-07T09:44:36+00:00 Diciembre, 2017|Cómo aprenden los niños, Los profesores importan|

Con base en los resultados de una encuesta,Elige Educar planteó las siguientes medidas enfocadas en la mejora de la educación parvularia.

Joaquín Walker: “Queremos que los primeros 100 días de gobierno la educación parvularia sea prioridad”

2017-12-04T08:41:41+00:00 Noviembre, 2017|Actualidad|

“¿Cómo evalúa y valora la ciudadanía la educación parvularia en Chile? Diez claves diangósticas”, es el título de la encuesta que publicó Elige Educar , que midió la percepción social de este nivel educativo. Aquí nuestro Director Ejecutivo habla sobre los resultados.

  • 5 datos sobre Educación Parvularia en Chile que DEBERÍAS conocer

    En el marco de la celebración del Día de la Educación Parvularia, Elige Educar dio a conocer los resultados de la encuesta de opinión pública ¿Cómo evalúa y valora la ciudadanía la educación parvularia en Chile? Diez claves diangósticas. A través de esta se midió la la percepción social de este nivel educativo y sus desafíos. Un total de 1.006 personas, mayores de 15 años y de distintos niveles socioeconómicos fueron parte de la muestra significativa que reveló algunos datos importantes.

    Pero ¿por qué hablar de educación inicial en Chile? Porque la evidencia muestra que los primeros años de vida son indispensables para el desarrollo de un ser humano y a pesar de esto, las cifras evidencian que nuestro país no le ha dado la atención que merece. El tema es complejo, pues además de afectar a los niños, esta falta de atención perjudica a quienes están liderando como profesionales esa delicada etapa de: los educadores y educadoras de párvulos.

    Con el fin de hacer frente a esta desatención, darle valor y potenciar este nivel educativo desde las políticas públicas, era fundamental conocer la percepción ciudadana con respecto al valor de la educación parvularia. ¿Cuales fueron los resultados? Te presentamos 5 datos respecto a lo que la ciudadanía conoce y entiende sobre a este nivel educativo, para que estés al día sobre este desafío:

    1. La educación parvularia sí importa

    La ciudadanía reconoce la importancia de la educación parvularia. Un alto porcentaje de encuestados declararon que envían o enviarían a sus hijos a las salas cunas y jardines infantiles (71% respecto a los niños menores de 2 años y 91% respecto a los niños mayores de 2 años). Los datos reflejan un cambio de paradigma especialmente en las nuevas generaciones, pues se muestran indicios de un aumento en el reconocimiento de la educación parvularia en su rol en el desarrollo de habilidades socioemocionales.

    2. Por encima de la educación superior

    El 75% de los ciudadanos considera que asistir a la educación parvularia tiene un mayor impacto en el desarrollo de los niños, que la educación escolar o superior.

    3. ¿Y la calidad?

    Aunque en comparación a los otros niveles educativos, la Educación Parvularia está mejor evaluada, se perciben desafíos en materia de calidad, principalmente en torno a la preparación de los adultos que están a cargo de los niños y niñas, ya que sólo el 47% de los encuestado declara que quienes están a cargo de los niños están preparados para cumplir su rol.

    4. Paradójicamente, no se percibe como una prioridad política

    Aunque los ciudadanos identifican desafíos, la ciudadanía no considera relevante la priorización política de esta mejora (sólo un 20% de los encuestados considera que la prioridad presupuestaria del próximo gobierno en educación debería ser aumentar los recursos para la educación parvularia). Esto es preocupante, pues la demanda ciudadana es un catalizador fundamental en la generación de políticas públicas que se hagan cargo de los desafíos con un fuerte sentido de urgencia.

    5. Un gran desafío

    Los resultados muestran un importante desafío: lograr que la sociedad chilena asigne prioridad a este nivel educativo sobre el cual se sostienen todos los demás aprendizajes a lo largo de la vida. Actualmente, sólo un 16% de los encuestados, declara que la prioridad debiera ser mejorar la calidad de este nivel.

5 datos sobre Educación Parvularia en Chile que DEBERÍAS conocer

2017-12-02T00:31:55+00:00 Noviembre, 2017|Cómo aprenden los niños|

Muchos datos indican que la educación de calidad en los primeros años de vida es central para el desarrollo de las personas, pero ¿qué piensan los chilenos acerca de esto?

  • Cómo es un día en el colegio chileno que emplea la metodología High Scope en todos los niveles educativos

    Es martes, son las 8:00 AM y en una sala del colegio Santa Cruz -ubicado a las afueras de Santiago, en Chicureo- empiezan a llegar los niños que son parte del jardín infantil del establecimiento.  Uno a uno se van anotando en una lista que tiene una imagen que representa la letra inicial de su nombre. “Es un ejercicio simple para que ellos empiecen a asociar su nombre con algún objeto”, explica Joselyn Hernández, quien la asistente de párvulos y trabaja con dos educadoras sala.

    Pasan 20 minutos hasta que están los 28 niños en el aula, y como si se tratara de una perfecta coreografía, cada alumno se encarga de su tarea de la semana. Está el que debe ordenar los libros, otros encargados de poner las sillas en su lugar y uno que apaga la luz o la prende, según la petición. Todo antes de la primera actividad del día: un círculo de conversación. Ahí Joselyn junto a sus compañeras Carla Del Saz y Jaqueline Cadena empiezan a cantar canciones con preguntas para saber cómo están todos.

    También hay una sesión de oración -ya que el establecimiento es católico- en el que un niño apaga la luz, se prende una vela, se cantan canciones y se lanza un dado para que al azar un niño pueda decir su oración en voz alta. Una niña pide rezar por su mascota, un perro que está muy enfermo, y otro por su papá, que ha estado en cama por un resfrío.

    Así, entre canciones, pasan las horas hasta el mediodía, cuando es momento de la salida. No sin antes tener una sesión de trabajo de reconocimiento de objetos. Los niños se dividen en tres mesas y ahí se encuentran distintos objetos como secadores de pelos, grabadoras de voz, computadores portátiles, teléfonos, pendrives, tabletas y planchas, entre otros. Toda la actividad se basa en la manipulación y en el cuestionar para qué puede servir cada artefacto.

    Esa es la base de trabajo para casi todo los niveles en este establecimiento, que es el único en Chile que aplica desde el jardín infantil hasta la secundaria el currículum de High Scope, que nació en Estados Unidos en 1970, gracias al psicólogo David Weikart. Su filosofía de trabajo se basó en la teoría e investigación del desarrollo infantil, en donde los profesores se relacionan con los alumnos como facilitadores o socios y no como superiores, porque el proceso de aprendizaje se realiza a través del juego y el desarrollo de proyectos.

    “Hay que tener en cuenta que High Scope es un curriculum cuyo centro es el Aprendizaje Activo Participativo. Esto quiere decir que a través de experiencias directas con objetos, personas, ideas y hechos los niños y/o jóvenes desarrollan o construyen su conocimiento del mundo. El aprendizaje se concibe como una experiencia social con interacciones significativas entre estudiantes y profesores”, explica Carola Ortiz, quien es Entrenadora High Scope certificada y Coordinadora Pedagógica del Instituto High Scope Chile, y en el colegio Santa Cruz es Jefa del Departamento High Scope.

    Desde la base de los niños

    Estar en círculos es una parte importante del formato de este currículum. Tanto, que al pasear por el colegio cerca de las 9:00 de la mañana o ya pasado el mediodía, se puede ver cómo en casi todos los salones se realiza una actividad en círculo. Ese espacio de encuentro dentro de la sala no sólo sirve para saber cómo están los alumnos a primera hora de la mañana, sino que es el primer paso antes de cambiar de actividad o de ramo. Es el lugar en que los docentes explican la actividad y reciben los comentarios de los estudiantes.

    Colegio Santa Cruz/Lorena Tasca

    Por ejemplo, en la sala de 2do básico B están en clases de lenguaje y 22 niños están distribuidos en diferentes estaciones según la actividad. Hay unos que leen noticias sacadas de los diarios de circulación nacional, otros están sentados por toda la sala leyendo un libro en pareja, que puede ser sobre la historia de Chile hasta uno sobre la vida animal, es de elección libre. Otros, están en una esquina en la sección de audiolibros, mientras otro grupo realiza una actividad basada en la lectura de avisos. En la mesa hay desde avisos de perros perdidos hasta anuncios de clases de fútbol. Al leerlos, deben ir escribiendo en un papel las preguntas que hace la profesora Margarita Krese.

    En la mesa la docente tiene tres vasos con distintos tipos de preguntas, y en cada uno las interrogantes se organizan según el nivel de aprendizaje de cada niño. Por ejemplo, a unos les pregunta: “¿En qué lugar ocurre?”, “¿de qué trata el texto?”. Mientras que a otros les pide escribir su propio aviso y destacar los datos importantes que debe tener un aviso. “La comunicación constante permite revisar el nivel de cada uno, y aquí no se espera que el alumno llegue a un nivel, sino trabajar desde la base que tiene el niño. Por eso hablamos tanto de ‘andamiaje’, es importante”, dice Margarita.

    Al terminar las actividades de lenguaje, cada niño explica lo que aprendió, lo que no entendió, lo que le gustó y lo que no. Por ejemplo, una niña explicó que era complicado estar en la zona de los audiolibros porque éstos casi no tenían cable de una extensión que les permitiera distribuirse cómodamente en el espacio. La conclusión fue que había que desenredarlos porque estaban muy desordenados, y otros explicaron lo que les gustó de lo que leyeron, qué aprendieron, qué cosas no habían visto antes.

    El lenguaje no verbal

    En la misma sala de 2do básico B, junto a Margarita, trabaja Isidora Larraín. Es la docente encargada de hacer sonar un triángulo para avisarles que quedan tres minutos antes de cambiar de estación. También es la que apaga y prende la luz, en señal de que deben bajar un poco el tono de voz para que todos puedan trabajar. Y cuando pone una canción, en ese tiempo los alumnos deben ordenar el salón. “La sala nunca está en silencio y esa no es la idea, pero sí buscamos que esté como en un panel de abejas, para que todos puedan trabajar en sus cosas”, explica Margarita.

    Cada docente debe escoger sus piezas o sonidos no verbales que le dan señales a los alumnos. Esos detalles son parte de la metodología del juego o del aprendizaje activo. Otro detalle importante, que es una norma para todos los docentes y en especial para los que trabajan con los más chicos, es que siempre se debe hablar con el alumno a la misma altura. Es parte importante para que los niños entiendan que están trabajando con “iguales” y no con superiores.

    ¿Cómo lo solucionamos?

    Hay una pregunta que repiten siempre los docentes que trabajan en el colegio Santa Cruz: “¿Cómo lo solucionamos?”. Es así porque la intención de esta metodología es que el mismo estudiante encuentre la respuesta. Por eso, la base más importante de este currículum es el Plan – Do – Review”, mejor conocido entre docentes como “PDR”, que se realiza diariamente y en todos los niveles.

    Colegio Santa Cruz/Lorena Tasca

    Este método abarca todos los elementos del aprendizaje activo. Hay uso de materiales, manipulación, elección, uso del lenguaje, pensamiento y andamiaje por parte del docente. La secuencia diaria se realiza de la siguiente forma: período de planificación, período de trabajo y periodo de revisión.

    En el periodo de planificación, los alumnos eligen y deciden qué realizarán durante el periodo de trabajo (qué harán, qué materiales utilizarán, con quién jugarán, cómo lo harán y por qué). En la etapa de trabajo los niños llevan a cabo su planes, y en el período de revisión los niños comparten y analizan lo que hicieron y aprendieron. También comparten los problemas que tuvieron y cómo los solucionaron, o cómo los podrían solucionar en una próxima experiencia.

    De esa manera, un niño de 2do básico hizo un guacamayo con cartulina, con la intención de hacer un regalo para sus padres en Navidad. En clases previas, debió realizar una investigación sobre pájaros, decidir por qué ese pájaro y buscar una manera de hacerlo. Al terminarlo se lo explicó a sus compañeros, les contó su técnica y también dio una breve explicación sobre estas aves. Todos sus compañeros le dieron sus opiniones, la mayoría con intención de que lo mejorara y otros alabando el trabajo logrado. Siempre con la pregunta de las profesoras: “¿Cómo lo solucionamos?”. Las respuestas variaron entre usar una cartulina más gruesa hasta pintarlo un poco más.

    Otro ejemplo es una niña que empezó a realizar una investigación sobre la historia de los duendes, y tuvo problemas con el computador y con la búsqueda de información. Las soluciones fueron utilizar otro computador e investigar cómo optimizar la búsqueda en Internet, y considerar qué tan pertinente era dicho trabajo.

    ¿Y cómo se evalúa?

    En este colegio la evaluación es constante. Eso sí, no existen los exámenes tradicionales, aunque algunas veces los profesores optan por realizar pruebas de contenido muy específico. Las mismas actividades continuas, en donde muchas veces la didáctica se da a través del juego, es cómo se revisa el contenido.

    Pero los alumnos igual están preparados para rendir pruebas como la Prueba de Selección Universitaria (PSU) o el Sistema de Medición de la Calidad de la Educación (Simce) y obtener buenos resultados. Por ejemplo, en relación al Simce, el colegio Santa Cruz fue evaluado en la categoría de desempeño es “Alto” en todos los niveles ( 2°, 4°, 6°, 8° básico, II y III medio). Esta herramienta de evaluación contempla la distribución de los estudiantes en los niveles de aprendizaje en las últimas tres evaluaciones Simce y también se toma en cuenta el clima de convivencia escolar, participación y formación ciudadana, entre otros indicadores.  

    Paredes como lienzos didácticos

    Al caminar entre los salones del colegio Santa Cruz no hay pared que no se utilice dentro de las salas de clases. En todos hay un espacio destinado a cada asignatura. Lo que varía entre niveles es que los de secundaria eligen qué espacio destinan a cada ramo y cómo lo adornan, mientras que las paredes de los más chicos ya están organizadas y decoradas. ¿La tarea de todos? Incluir en ellas material que sea de utilidad.

    “Todo lo que ahí se ponga debe servir de apoyo, como material de consulta para ellos”, explica Ortiz durante el recorrido. Por ejemplo, en el área de lenguaje, una niña pegó recientemente unas láminas en donde puso varias palabras en Aymara y su significado, ya que realizar ese pequeño diccionario fue parte de unos de sus proyectos en la etapa de PDR. Otros, en el área de matemática, han puesto las fórmulas básicas para restar, sumar, multiplicar. En el área de lenguaje, en varias paredes hay preguntas que todos los días deben plantearse los niños, tales como: “¿Entiendo lo que estoy leyendo?”.

    Todas las paredes y elementos también se van adaptando según las necesidades e intereses de los niños. También a sus culturas, para que si, por ejemplo, un niño es extranjero, este tenga dentro de su campo visual algo que lo mantenga cercano a sus raíces.

    “El currículum High Scope es flexible, se adapta a los niños, costumbres, nivel socio-económico, geografía, etc. Lo importante es mantener los principios y prácticas que garantizan que el currículum logre buenos resultados y un aprendizaje efectivo. Por este motivo, High Scope se utiliza en diferentes lugares del mundo; USA, Canadá, China, Corea,  Portugal, Irlanda, Indonesia, Sudáfrica, México y Chile. Por lo tanto, los centros educativos que utilizan High Scope en Chile respetan los principios y prácticas realizando adaptaciones con sus proyectos educativos, y acorde a los lineamientos vigentes en el currículum o en la educación chilena”.

    A ti, ¿qué es lo que más te llama la atención de este currículum educativo?

     

Cómo es un día en el colegio chileno que emplea la metodología High Scope en todos los niveles educativos

2017-11-27T17:28:02+00:00 Noviembre, 2017|Cómo aprenden los niños|

Estuvimos un día en el único establecimiento chileno que emplea esta metodología, creada en Estados Unidos con foco en la educación inicial. Esto fue lo que vimos.

  • Elige Educar invita a los candidatos presidenciales a comprometerse con la educación parvularia

    La semana de la Educación de Párvulos en Chile nos permite reconocer el valioso trabajo que realizan los educadores y educadoras de este nivel educativo y reflexionar sobre su enorme impacto. Aprovechando este hito, y tras la primera vuelta presidencial, como Elige Educar queremos hacer un llamado a los candidatos Alejandro Guillier y Sebastián Piñera a comprometer, para los primeros 100 días de gobierno, una gran reforma a la educación parvularia centrada en la calidad.

    ¿Por qué es tan importante priorizar este nivel educativo? Por al menos tres razones, todas
    respaldadas por abundante evidencia. Primero, porque en los los primeros años de vida se juega parte esencial del desarrollo cognitivo y socioemocional de los niños, lo que requiere estimulación para su pleno progreso, siendo para ello esencial el rol de los educadores. Segundo, porque en la educación parvularia se juega el aprendizaje futuro de los estudiantes. Esto se aprecia en los mejores resultados académicos que obtienen los niños que participan de este nivel educativo, en comparación a los que no lo hacen. Y, tercero, porque en la educación parvularia se juega el desarrollo del país.

    La educación parvularia permite aumentar la productividad a largo plazo, y por eso es que cada peso invertido en este nivel tiene un retorno ocho veces mayor que intervenciones en etapas
    posteriores de la vida de las personas, según el economista Heckman y sus colegas (2009).

    En Elige Educar hemos desarrollado 5 medidas para fortalecer este nivel educativo, que
    pueden leer en nuestro sitio web . Nos ponemos a disposición para colaborar en esta tarea, la
    que -sabemos- es respaldada por muchos actores del ámbito educativo y por la ciudadanía en
    general.

     

Elige Educar invita a los candidatos presidenciales a comprometerse con la educación parvularia

2017-11-23T10:22:34+00:00 Noviembre, 2017|Actualidad|

Joaquín Walker, Director Ejecutivo de nuestra organización, describe aquí las razones por las que la educación inicial debe ser parte de la planificación de los primeros 100 días de gobierno, para que se realice una gran reforma a la educación parvularia centrada en la calidad

  • Un breve recorrido por la historia de la Educación Parvularia en Chile

    Los inicios

    Los pueblos originarios del territorio chileno prehispánico, al igual que los europeos, creían que la niñez era simplemente una etapa previa a la vida joven y adulta, sin embargo, a diferencia de ellos, tenían un sistema de crianza con personas y prácticas enfocadas en atender y educar a los pequeños. Sin duda alguna, había una preocupación por la infancia y esto se reflejaba por ejemplo, en los ritos que los mapuche realizaban antes del nacimiento para fortalecer al niño en el periodo de gestación, y también en la figura de las “madrinas” creada por la cultura yámana. En la etapa de crianza, las madrinas ayudaban a estimular al bebé con masajes y ejercitación motora. Además, los yámanas también tenían un espacio (choza), donde los niños se reunían con los adultos para ser partícipes de actividades como la recolección de leña. En sus costumbres, los kawéshkar no se quedaban atrás… dentro de sus costumbres tenían prácticas similares y otra muy especial que consistía en dar nombres a cada miembro de la comunidad después de encontrar alguna característica propia del niño o niña que nacía (un rasgo físico o un sonido hecho durante sus primeros años de vida). Estos primeros rasgos de preocupación por la infancia, se transformarían más adelante en la preocupación de las primeras órdenes religiosas que en el siglo XIX se ocuparon de niños huérfanos en centros de acogida, orfanatos y escuelas de párvulos donde se impartía la formación religiosa.

    Un cambio en la visión

    Sólo a finales del siglo XIX y a principios del siglo XIX, empezaron a surgir en Europa, nuevas visiones como la de Jean-Jacques Rousseau, quien afirmaba que la niñez era un estado especial del desarrollo humano. El niño, empezó a ser concebido como un individuo diferente al adulto y al joven, un individuo con características propias y con necesidades físicas y afectivas importantes. Parte de esta visión fue impulsada por los miembros de un movimiento reformista que surge en Estados Unidos y Europa y del cual hacen parte íconos importantes de la pedagogía como Pestalozzi, Fröebel, y más adelante Tolstoi, Dewey, Montessori, Ferriére, Cousinet, Freinet, Piaget, Claparéde y Decroly. De aquella visión reformista, surge lo que es considerado el origen de la Educación Parvularia: la Escuela Nueva o Escuela Activa un movimiento pedagógico crítico de la educación tradicional, caracterizado por ser formal y el cual buscaba responder a las necesidades específicas de cada alumno. En la Escuela Nueva, al niño debía estar en el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje y profesor debía ser un “dinamizador de la vida en el aula, atento a las necesidades e intereses de sus alumnos”. (Los niños del 70, Ediciones de la Junji, Pg.125).

    Pestalozzi, Fröebel y Montessori

    Se empiezan a producir cambios importantes en la concepción de la niñez y de la mano con ello, aparece la visión de algunos pedagogos cuya influencia sigue vigente: el sueco Johann Heinrich Pestalozzi, el alemán Friedrich Fröebel y más adelante, la educadora italiana María Montessori. Pestalozzi es conocido por su trabajo en la educación popular y la creación de la Granja Nueva, un espacio donde niños y niñas huérfanos podían estudiar, trabajar y alimentarse. Para Pestalozzi la individualidad del niño, el juego, la espontaneidad, las manualidades, el dibujo, el lenguaje y el apego familiar eran prioridades.

    Por su parte, Fröebel, quien fue discípulo de Pestalozzi, tuvo como principal propuesta el Sistema del Jardín de la Infancia, en donde el juego era la herramienta pedagógica más esencial. Se dice que fue él quien creó el concepto de jardín infantil, o kindergarten –que significa “el jardín de los niños”–. Para este pedagogo, la formación de los maestros era una prioridad y fue él también quien diseñó un enfoque teórico-práctico, con lo que la educación infantil comenzó a tener un nuevo estatus.

    Años más tarde, la italiana María Montessori elaboraría un método novedoso y muy vigente basado en el desempeño del maestro, en la existencia de grupos con edades heterogéneas, la selección del trabajo dependiendo del interés o las habilidades de los niños, la adecuación de la propia velocidad de aprendizaje y el material multisensorial para la exploración física.

    En Chile

    Es importante este contexto, porque gracias a estos visionarios, Chile pudo dar el primer paso. La práctica de la Educación Parvularia en el país comienza a fines del siglo XIX. Específicamente la Escuela Nueva llegan al país a través de libros y viajes realizados por personas delegadas por el gobierno. Esas personas exploraron nuevas tendencias para conocer las teorías iniciales de los kindergártenes con el fin de instalarlas también en Chile. Así se forjan los inicios del Estado docente (1842-1851). Más adelante Domingo Faustino Sarmiento fundaría la Escuela Normal de Preceptores (la primera de Latinoamérica en formar maestros) y realizaría diversos viajes de estudio para conocer y replicar las experiencias internacionales sobre Educación Parvularia. En 1864 y muy influenciados por una visión francesa, empieza a funcionar la primera Escuela de Párvulos en el Departamento de Santiago. Su dirección estuvo a cargo de una monja (hermana de la caridad) y maestras preceptoras chilenas, entre ellas, Carmen Torres y Emilia Lavín. A partir de ese momento, otras escuelas similares se crearon y en el año 1883, ya había cuatro escuelas enfocadas en atender a niños y niñas provenientes de sectores marginados. A finales del siglo XIX se instalaron también algunos kindergártenes en el ámbito privado, principalmente en colegios particulares pertenecientes a colonias extranjeras como el Santiago College (1891) y el Deutsche Schule (1898).

    La influencia alemana

    Por los aportes del intelectual Valentín Letelier, quien viajó a Alemania y rescató el funcionamiento de sus jardines infantiles, el país empezó a considerar el modelo educativo alemán como el más adecuado. Así, de la mano con la corriente germana, se empezó a desarrollar de una forma mucho más sistemática la Educación Parvularia y el 16 de agosto de 1906 se crea el primer kindergarten público, anexado a la Escuela Normal N° 1 de Santiago. Al año siguiente se realiza el primer curso de “Maestras de Jardín Infantil”, al que asistieron profesoras normalistas. El recinto fue dirigido por la austriaca Leopoldina Maluschka, quien dedicó su esfuerzo a preparar personal para introducir en Chile un kindergarten fröebeliano.

    “Es así como ella, a lo largo de su carrera de pedagoga y formadora de educadoras de párvulos, se transformó en una de las más destacadas impulsoras y promotoras del derecho a la Educación Parvularia en Chile como medio esencial para superar la pobreza, cuya labor también resaltó por crear y organizar el gremio de las maestras. La Educación Parvularia, inspirada en la corriente alemana, se arraigaba así en Chile de la mano del ideario de Fröebel y su paradigma, sustentado en la concepción de una educación que empieza desde el nacimiento, con enfoque de calidad en los contenidos para propiciar un trabajo activo de los párvulos, con respeto a la integralidad y características del desarrollo de los niños, con el juego como herramienta docente, en contacto directo con los padres en la tarea de formación de sus hijos”. (Los niños del 70, Ediciones de la Junji, Pg.134).

    Jardines “nacionalizados”

    En el año 1910, se consideraba que los jardines infantiles ya estaban “nacionalizados”, pues contaban con un programa educacional propio. Además, los cursos para maestras se habían extendido desde Tacna hasta Punta Arenas. Mientras tanto, Maluschka seguía trabajando y se preocupó particularmente por aportar a los sectores vulnerables, creando el primer Kindergarten Popular en 1911.

    Más adelante, en 1925, a raíz de un trabajo de investigación, Aída Larraguibel Moreno –una alumna de la carrera de Inglés de la Universidad de Concepción–, conoció el enfoque del sistema Montessori y decidió profundizar en éste viajando a Buenos Aires donde conoció a su creadora y visitó establecimientos educacionales que ya habían incorporado el innovador método. A su regreso, trató de buscar oportunidades para aplicarlo en Chile, pero no fue mucha la repercusión que este método tuvo en el ámbito estatal. Su acogida se centró en establecimientos particulares, donde prosperó y adquirió prestigio. Mucho conocieron el enfoque y lo adoptaron, pero solo Aída Larraguibel trabajó en su aplicación permanente.

    La Universidad de Chile

    En el año 1944, La Universidad de Chile tomó el liderazgo en la educación de los niños menores de 6 años, creando la Escuela de Educadoras de Párvulos, que marcó la pauta en este campo. Con bases filosóficas, psicosociológicas y pedagógicas, esta universidad ofrecía al país un nuevo concepto de Educación Parvularia. Amanda Labarca fue la fundadora y directora de la escuela. La formación de las futuras educadoras de la Universidad de Chile, liderada por Labarca, se centró en dos focos: el conocimiento de sí mismas y el conocimiento del camino hacia una idea. Dichos principios eran también aplicados a las necesidades del párvulo a través de cursos de metodología, literatura infantil, nutrición y diferentes seminarios.

    Para 1970, la educación de párvulos en Chile ya tenía su identidad propia. “Se inicia así el periodo fundamental en la universalización de los jardines infantiles. La promulgación de la ley que de manera oficial creaba la JUNJI, en abril de ese año, era el signo de que la infancia pasaba a constituirse en prioridad para Chile” (Los niños del 70, Ediciones de la Junji, Pg.143).

Un breve recorrido por la historia de la Educación Parvularia en Chile

2017-11-22T13:30:43+00:00 Noviembre, 2017|Los profesores importan|

¿Quiénes influenciaron el desarrollo de una Educación Parvularia establecida en Chile y cómo llegó a ser lo que es hoy?

  • “Si tuviera que elegir de nuevo, optaría por Educación Parvularia 1.000 veces”

    Desde muy chica, Josefina Canales entendió lo que significaba enseñar. Su madre y su abuelo encontraron su vocación en la pedagogía y esa fue quizás, la primera señal de la decisión que tomaría más adelante. De la mano con eso, a esta futura educadora de párvulos le encantaban los niños y sobre todo, la idea de generar una justicia social en un mundo que hasta el día de hoy, sigue siendo desigual. Pensando en esto, en un principio tuvo la idea de estudiar derecho, pero muy pronto se dio cuenta de que entregar oportunidades y entregar educación desde la cuna, también significaba hacer justicia. Y así lo hizo… con el incondicional apoyo de su familia y sus amigos –quienes en general desconocían qué significaba estudiar esta carrera–, Josefina entró a estudiar la carrera de Educación Parvularia en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Actualmente está cursando el cuarto año de la carrera y en las últimas semanas se convirtió en noticia al convertirse en la nueva presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC), una de las federaciones universitarias más emblemáticas de Chile, un hecho sin precedentes pues es la primera vez que una estudiante de esta carrera asume un cargo que históricamente han liderado estudiantes hombres de carreras como ingeniería o derecho.

    ¿Por qué Educación Parvularia?

    Además de una cercanía evidente con las edades de este nivel educativo, a Josefina le atraía y le atrae la forma en que se relacionan los infantes. Como transmiten las cosas, como se expresan sin utilizar el lenguaje verbal, como “hablan sin hablar”. Pero sobre todo, le atrae la posibilidad de encontrar en la Educación Parvularia, un espacio perfecto para empezar a disminuir las brechas de desigualdad. “Desde la educación parvularia empezamos a generar realmente cambios a futuro, sentamos las bases de lo que va a ser el aprendizaje, y si esas bases son buenas, las oportunidades pueden ser mayores”, afirma la estudiante. En ese sentido, el mayor impacto de este nivel educativo, según la estudiante, está en la posibilidad de cambiar vidas y cambiar realidades estableciendo la estructura de un aprendizaje que impactará el resto de sus vidas. En educación parvularia los niños aprenden a relacionarse, aprenden las bases de la lectura y la escritura, aprenden a desarrollar su creatividad, a creer en ellos mismos, a ser parte de un equipo y a ser, por primera vez, independientes. Esto significa que este periodo tan fundamental, como dice Josefina, ese es “el comienzo de lo que ellos serán en un futuro”.

    “Optaría por Educación Parvularia 1.000 veces”.

    Si Josefina Canales tuviera que elegir de nuevo, no lo dudaría. La pedagogía sería el camino que escogería para transformar su ideales en actos que trascienden el aula y además, sería el camino que elegiría para enfrentarse a lo más enriquecedor de este nivel educativo: el cariño, la curiosidad de unos niños que siempre se sorprenden, que siempre descubren algo nuevo y que son capaces de mostrar nuevos caminos.

    “Tenemos que estar conectados con lo que nos mueve, con lo que nos hace estar ahí por y para los niños”. Bajo esa afirmación, Josefina sugiere a quienes sueñan con elegir este camino, que se conecten con el primer sentimiento que los hizo pensar en estudiar pedagogía y sobre todo, que piensen en la posibilidad que tienen de cambiar el mundo pues según ella, ahí radica la importancia de esta carrera.

    Con respecto a esto, también aconseja a quienes optarán por este nivel, que eligan carreras y universidades con mallas enfocadas en lo pedagógico más que en el conocimiento disciplinar, carreras con muchas prácticas ya que “en terreno se aprende mejor”, pero sobre todo, que eligan universidades que sean críticas y reflexivas con la realidad actual pues sólo así, podrán hacer parte de uno de los grandes sueño de Josefina, sueño que comparte con muchas otras educadoras: lograr que “la sociedad comience a valorar la educación inicial y se de cuenta de la importancia que tiene, para que así, por ejemplo, existan más políticas públicas que mejoren este nivel educativo”.

“Si tuviera que elegir de nuevo, optaría por Educación Parvularia 1.000 veces”

2017-11-21T16:55:40+00:00 Noviembre, 2017|Futuro Profesor, Los profesores importan|

Josefina Canales, futura educadora de párvulos nos cuenta por qué sueña con transformar realidades, a través de la Educación Parvularia.

  • La carta de una maestra a sus alumnos de la Escuela Infantil: “Poca gente concede valor a nuestro trabajo”

    No puedo dejar de mirarte, no sabes lo que has crecido y ahí estás diciendo tus primeras palabras, parece mentira que tan solo hace año y medio atrás, mama te dejara en la escuela, ahí estabas tu pequeña, indefensa en manos de alguien que no conocías mientras mamá aguantaba el llanto, sentía tristeza, esa emoción que a veces también sientes y a la que todavía no sabes poner nombre. Abrazo a mamá. “Todo irá bien” , la misma frase que te he dicho tantas veces, cada vez que te caes, enfermas o enfadas porque algo no va como tú quieres.

    Ha pasado año y medio, es increíble todo lo que hemos vivido junto a tus compañeros, cuanto me alegráis el día con todos los besos que recibo nada más llegar a la escuela, no sabéis lo que disfruto con cada uno de vuestros pasos, lo que me duelen vuestras caídas y me enorgullezco con cada uno de vuestros logros.

    Hoy estoy cansada, sois pura energía, estar en alerta durante seis horas en un aula es agotador, a veces me pregunto si habréis recibido todo lo que merecéis, no sé si os he dado suficientes besos y abrazos o si he pasado por alto algo que para vosotros era importante.

    No todo el mundo lo sabe, por eso yo te lo voy a contar, la etapa que estáis viviendo es fundamental para vuestro desarrollo, el conocimiento a veces hace que sienta vértigo, debemos cuidar de cada una de vuestras emociones, esas que ahora con tan solo miraros a los ojos sé que sentís.

    Sé que la palabra ratio aún no la comprendéis, pero es el número de niños que hay en el aula, están establecidas por la ley y nadie se cuestiona su revisión, a pesar de las dificultades con las que nos encontramos los educadores cuando las aulas están llenas.

    Poca gente concede valor a nuestro trabajo. Sé que ahora de todo estos poco entendéis, nuestros salarios están muy por debajo de los otros profesionales de la educación, siendo la etapa de 0-3 años, una de las etapas más importantes de vuestra vida.

    Algún día espero que sintáis en vuestro trabajo la vocación que sentimos los profesionales que trabajamos cada día con vosotros y la sociedad os valore de manera justa.

    Os leo una y otra vez el Pollo Pepe, os encanta, no es un simple cuento forma parte de un Proyecto educativo que el equipo de la escuela ha trabajado con cariño y esmero para que aprendáis un montón de cosas que servirán de base en vuestra educación.

    Formáis parte de una Escuela Infantil que no Guardería, nos llevamos con frecuencia el trabajo a casa, también la preocupación si enfermasteis o acabasteis el día disgustados.

    Me encanta cuando crecéis y venís a la escuela a contarme que ya sabéis leer, sobre todo cuando hemos detectado que algo en vosotros no iba bien y dimos la voz de alarma a nuestro equipo de Atención Temprana, me encanta saber que todo marcha viento en popa.

    Recordad que en la escuela aprendisteis a andar, si os sentís tristes volved sobre vuestros pasos que siempre tendréis mi regazo, pero sobre todo recordar que si os caéis levantaos sin mirar atrás como hacemos los profesionales de la educación cada día, es maravilloso seguir creciendo, pero sobre todo luchando por lo que uno cree.

    “No os olvidéis de ser felices piratillas”.

    *Autora: Ruth Alfonso Arias. Educadora Infantil / Educadora de familias de Disciplina Positiva.

La carta de una maestra a sus alumnos de la Escuela Infantil: “Poca gente concede valor a nuestro trabajo”

2017-11-21T09:34:49+00:00 Noviembre, 2017|Actualidad|

"Me encanta cuando crecéis y venís a la escuela a contarme que ya sabéis leer, sobre todo cuando hemos detectado que algo en vosotros no iba bien", escribe Ruth Alfonso Arias.

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