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  • Abuela, hija y nieta mapuche relatan sus experiencias en nuestro sistema educativo: ¿Cuánto ha evolucionado?

    Con el objetivo de reconocer, proteger y valorar el aporte de los pueblos originarios en nuestro país, cada 24 de junio se celebra el Día Nacional de los Pueblos Indígenas. Así, representantes de los pueblos Aymara, Mapuche y Rapa Nui celebran el solsticio de invierno entre el 20 y 24 de junio, un período de cambio y renovación para estas culturas.

    Efemérides como estas son una gran oportunidad para visibilizar la importancia de la educación intercultural. Pero, ¿qué esperan los pueblos indígenas del sistema educativo?, ¿cómo ha sido su experiencia en la sala de clases?, ¿cuál es la importancia del rol docente en este contexto? Para responder estas y otras preguntas, hablamos con Rosa Millavil (50), su hija Marisela (26) y su pequeña nieta Amanda, de tan solo 6 años.

    Primera generación: encubrimiento y ausencia de reconocimiento

    La experiencia educativa de Rosa Millavil comienza en una pequeña escuela rural al interior de la IX Región. Su experiencia no fue fácil, al igual que la de muchos mapuches que se educaron en los años 70. Su paso por la escuela estuvo marcado por el encubrimiento de su cultura, la invisibilización de sus tradiciones y el dolor de perder parte de su identidad. “Nosotros nos criamos más con la civilización española, nuestra cultura no era bien vista ni reconocida”, dice Rosa.

    Para ella, la escuela fue una institución de “doble filo”. Por un lado entregaba nuevas oportunidades pero al mismo tiempo negaba su cultura. “Dejamos de participar en guillatunes porque teníamos que estar en la escuela. No podíamos mezclar el mapudungun y el español porque nos decían que eso no nos servía a nosotros, y que era un error”, añade.

    Pese a que la mayoría de los niños que asistían a la escuela eran mapuches, según Rosa, tampoco existió una educación contextualizada. “Nunca hubo una sola palabra en mapudungun y nuestras oraciones las teníamos que hacer en español”, afirma.  Así, poco a poco, Rosa fue perdiendo parte de su identidad indígena y se quedó sin espacios para poder replicarla.

    Es más difícil mantener la identidad. ¡Imagínate! Nosotros tenemos una religión y creencias que se basan en la naturaleza y que son muy distintas a la de los españoles. Entonces, ¿cómo les enseñamos a nuestros hijos y nietos? A mí me gustaría, pero es difícil que entiendan”, señala Rosa.

    Segunda generación: hacia una cultura de respeto

    A diferencia de su madre, para Marisela su paso por el sistema educativo fue un poco más amigable. Pese a haber sido discriminada por sus compañeros por ser mapuche sus recuerdos son menos duros que los de su madre. Según ella, este cambio se debe a que las personas de su generación se dieron cuenta de la importancia de su cultura y de mantenerla vida. En ese cambio también sus profesores tuvieron un rol muy importante.

    “Los profesores siempre trataron de inculcarme que éramos importantes; siempre me decían que no podíamos sentirnos menos por ser mapuches”, dice Marisela. “Yo vivía mi cultura, hablaba con mis papás, iba a ceremonias y sentía esa armonía propia del mundo mapuche, pero es distinto que un profesor te lo diga y reconozca”, agrega.

    Marisela recuerda especialmente a una profesora que la marcó, ella “siempre nos decía que no éramos distintos, que éramos un cultura digna de seguir e imitar”, afirma. Pese a haber sentido el reconocimiento de sus profesores, para Marisela el sistema educativo nunca estuvo a la altura de lo que ella esperaba.

    La incorporación del pueblo mapuche no fue algo trascendental, siempre lo sentí más folclórico. Para lo único que éramos necesarios era para bailar, que poco y nada se relaciona con entender nuestra cultura y cosmovisión”, apunta Marisela.

    Tercera generación: reconocimiento, una necesidad del pueblo mapuche

    Tal como lo demuestran las experiencias de Rosa y Marisela, la educación que ha recibido parte del pueblo mapuche no ha sido lo suficientemente responsable ni respetuosa con su cultura. Lentamente comienzan a surgir pequeños avances pero aún queda mucho por mejorar.

    Amanda, hija de Marisela, sabe perfectamente que es mapuche y cree que en su curso hay más niños que lo son. “Me gustaría saber cómo hablan y aprender a tocar eso así”, dice Amanda, mientras hace un gesto con las manos en referencia al kultrun.

    Camino a una educación multicultural

    AraucaniaCuenta.cl

    Solo 438 colegios de Chile imparten la asignatura de Lengua Indígena (Mapudugun, Aimara,Rapanui, entre otras). Si se considera el total de horas realizadas en la asignatura Lengua Indígena por colegio, en promedio, solo el 40% de ellas son realizadas por docentes con estudios respectivos. Pero, ¿Es suficiente un ramo de lengua indígena? ¿qué cosas debiera considerar una educación intercultural? ¿cuál debiera ser la formación de quienes imparte estos ramos?

    Para Rosa Millavil, una verdadera educación intercultural para su nieta y para el resto de los niños mapuches debiera considerar elementos básicos de la cultura, dada la importancia que esto tiene en la identidad de una persona.

    “Sería lindo enseñarles nuestros cantos, oraciones y bailes. ¡Hay tantas cosas que se pueden incorporar! Hasta recitar un poema, por ejemplo. Esto permitiría a los niños sentirse identificados con su cultura desde chicos ya que es en el colegio donde pueden aprender mucho más rápido”, señala.

    En tanto, para Marisela es fundamental promover la enseñanza del idioma, pero sobretodo la cosmovisión mapuche. “Esto es crucial, porque cuando uno entiende la cosmovisión conoce todas las respuestas para entender nuestra cultura. Y obviamente faltan más clases y talleres en esa dirección”, finaliza.

    La incorporación de los pueblos indígenas al sistema educativo no es tarea fácil pero con la voluntad  y el trabajo de toda una comunidad educativa si es posible. La educación intercultural es un derecho de nuestros niños y jóvenes.

Abuela, hija y nieta mapuche relatan sus experiencias en nuestro sistema educativo: ¿Cuánto ha evolucionado?

2017-06-27T22:43:00+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Cómo aprenden los niños|

En el Día Nacional de los Pueblos Indígenas, quisimos conocer las percepciones del pueblo mapuche sobre el sistema escolar. Hablamos con 3 generaciones de una familia para conocer sus vivencias y experiencias.

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  • Conoce el colegio chileno que rompe paradigmas enseñando tradiciones indígenas

    “El sistema debe reconocer y valorar al individuo en su especificidad cultural y de origen, considerando su lengua, cosmovisión e historia”. Esta frase es uno de los principios de interculturalidad consagrados en la Ley General de Educación, donde se señala la importancia de promover el respeto por las diferencias, la no discriminación, el reconocimiento y la valoración de las diversas culturas que coexisten en el territorio chileno, entre ellas, el pueblo originario Mapuche, que habita principalmente la Región de la Araucanía en Chile. Por más de 30 años, un colegio ubicado en Chol Chol (Región de la Araucanía) se ha preocupado por no olvidar y fortalecer desde los proceso de educación, este principio fundamental.

    Se llama Liceo Intercultural Guacolda y desde varios punto de vista, llama la atención.

    Lo primero que hay que resaltar es su infraestructura; todos los salones de este establecimiento educativo son circulares y tiene amplios ventanales que apuntan hacia la salida del sol. Según la directora, este diseño potencia la enseñanza de un programa que están enfocado en las costumbre de este pueblo originario y promueve la diversidad cultural. Este hecho también se evidencia en elementos como el Rehué (altar de ceremonias Mapuche) que se encuentra afuera de las salas de clase y donde se hacen ceremonias que dentro de la escuela son consideradas instancias de aprendizaje. En el Liceo Intercultural Guacolda, también hay niños que han sentido el llamado para ser “Machi”, una autoridad protectora y religiosa que antes que nada, debe pasar por una iniciación larga y compleja; la escuela en estos casos se ha encargado de acompañar a esos niños en todo el procesos ceremonial que implica convertirse en esa figura de la comunidad.

    Kulmapu

    Kulmapu

    Interculturalidad

    El Liceo Guacolda no se rige por los planes y programas tal cual como el Ministerio de Educación los propone. Ellos tienen sus propios programas donde incorporan asignaturas como Lengua Mapuche (Mapundungun), Medicina Tradicional Mapuche, Cultura y Sociedad Mapuche, Música y Comida Mapuche. El objetivo es valorar las tradiciones, fortalecerlas y crear un ámbito educativo donde todos los estudiante se sienten incluidos y respetados en términos culturales, facilitando así su aprendizaje. En otras palabras, buscan ofrecer una educación sin prejuicios y tal como lo sugiere el nombre del establecimiento, una educación intercultural donde las ideas y acciones de distintos grupos culturales no están unas por encima de otras.

    Kulmapu

    Kulmapu

    ¿Qué opinas de esta experiencia educativa?

Conoce el colegio chileno que rompe paradigmas enseñando tradiciones indígenas

2017-06-22T17:44:23+00:00 Junio, 2017|Cómo aprenden los niños|

Desde hace 30 años, este colegio en el sur de Chile ha trabajado por valorar y fortalecer tradiciones del pueblo originario Mapuche.

  • ¿Por qué decenas de niños decidieron ir a la escuela en falda en Reino Unido?

    Unos 30 niños escolares decidieron asistir a clases en falda en protesta por el reglamento de la institución que no les permitía ir en pantalón corto.

    Los alumnos de la Academia ISCA en Exeter, en el suroeste de Inglaterra, habían pedido permiso para modificar el uniforme debido a las altas temperaturas que se han registrado recientemente en el país.

    “No nos permiten usar shorts pero yo no voy a estar en pantalón largo todo el día, hace bastante calor”, declaró uno de ellos.

    No es la primera vez que esto sucede en Reino Unido.

    En 2011, durante una ola de calor, un alumno de una escuela en Cambridge que prohibía el uso de shorts se dio cuenta de que no había nada en el reglamento que impidiera a los niños usar falda y decidió ponerse una para ir a clase.

    El conflicto no parece tener nada que ver con la insensibilidad de las autoridades escolares hacia los estudiantes, sino con el deseo de no violar los estatutos.

    La directora de la Academia ISCA, Aimee Mitchell, aclaró que los shorts “no forman parte” del uniforme escolar.

    Los estudiantes dijeron que la idea de la protesta vino de la misma directora, que originalmente hizo la sugerencia, aunque alguno de ellos dudó de que estuviera hablando en serio.

    La esperanza de los alumnos es que la escuela reconsidere su política sobre los shorts como resultado de la protesta. La directora no lo ha descartado.

    Camino a la escuela, los alumnos gritaban “¡Permitan a los niños usar shorts!”

    “Reconocemos que los últimos días han sido excepcionalmente calientes y estamos haciendo el máximo esfuerzo para que tanto estudiantes como el plantel se sientan tan cómodos como sea posible”, aseguró Mitchell.

    “En la actualidad, los shorts no forman parte de nuestro uniforme para niños y no quisiera hacer ningún cambio sin consultar tanto a los estudiantes como a sus familias”.

    “Sin embargo, como el tiempo cálido se está volviendo la norma, estaría dispuesta a considerar un cambio para el futuro”.

    Claire Reeves, cuyo hijo estudia en esa escuela, dijo que preguntó si él podría ir en pantalón corto pero que la idea fue “echada por tierra”.

    “Me siento muy orgullosa de que defiendan sus derechos. La gente siempre está hablando de igualdad de derechos para hombres y mujeres y el uniforme escolar no debería ser una excepción”, expresó.

    El código de uniforme de las escuela permite a los niños usar pantalón largo y a las niñas usar tanto pantalón como falda. Los estudiantes pueden quitarse la corbata y sacarse la camisa por fuera del pantalón o la falda mientras están en clase pero deben arreglarse cuando salen del aula.

¿Por qué decenas de niños decidieron ir a la escuela en falda en Reino Unido?

2017-06-22T11:18:10+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

Una historia para reflexionar sobre sobre la pertinencia del uniforme escolar y de las diversas normas que existen al interior de los establecimientos.

  • KiVa en Chile: las metas que busca el exitoso sistema contra el bullying

    Un niño indefenso se enfrenta a las burlas y hostigamiento de uno de sus compañeros. Alrededor, sus pares miran la escena. Esta situación ficticia puede ser una realidad en más de un colegio chileno, situación que la implementación del método finlandés KiVa pretende terminar, pero no enfocándose en víctima y victimario, sino que en “ellos”, en los demás.

    El programa KiVa comenzó a implementarse en marzo de 2017 en 26 colegios de la Región Metropolitana de forma oficial, teniendo como objetivo controlar los casos de hostigamientos escolares que se viven en el país. La metodología traída desde Finlandia y adaptada para el contexto local considera que -según un estudio de la Universidad Católica- el 4,5% de los estudiantes chilenos se sienten víctimas de bullying, mientras otro 12% está en el tramo que varía entre hostigador y hostigado. Sin embargo, lo que hace atractivo al sistema -y que se destaca como base de su éxito- es el enfoque: ya no es el matón y la víctima los importantes, sino que la reacción de los espectadores los que podrían determinar si un niño o no puede sufrir vulnerabilidad escolar.

    “Las escuelas no es tan sólo del logro académico. Las relaciones entre los pares de la mayor importancia; son fuentes de gozo, pro a veces pueden ser fuente de sufrimiento”, recalcó Christina Salmivalli, académica gestora del programa que hoy llega a Chile.

    Finlandia se podría considerar un país “pequeño”. Con una población de 5.5 millones de habitantes, tiene un total de 2.400 colegios educación básica, entre el primer y noveno grado (lo que en Chile sería I° medio). Pese a tener los primeros lugares de las pruebas PISA, el país tenía un índice negativo: cerca del 10% de la población escolar no lo pasaba bien en sus colegios. Es decir, era víctima de problemas en la convivencia escolar.

    Para entender este fenómeno, primero es necesario definir el hostigamiento, acoso o bullying, entendido como una conducta dañina repetitiva y sistemática en una persona que se ve más débil. La víctima tiene un estatus social más bajo y encuentra muy difícil defenderse a sí mismo. Este tipo de violencia se diferencia de peleas de dos niños iguales o que se consideran pares. Asimismo, el bullying puede tener consecuencias severas y a largo plazo en quien lo sufre: ser víctima de bullying, por ejemplo, es una factor de riesgo en la depresión adultos, mientras quienes cometen los hostigamientos tienen a validar las agresiones como forma de conducta siendo más propensos a cometer acciones criminales.

    “El bullying está en todas partes. Entre un 10 y 30% de la población estudiantil sufre bullying a nivel mundial“, destaca Salmivalli. Por ellos, el KiVa se basa en la investigación y en el rol de los testigos de bullying. “Todo antes se trataba del matón y la víctima. Sin embargo, comenzamos a hacer una investigación distinta. Al ver el rol de los espectadores -cómo responden y cuáles son las concecuencia de sus accione- nos dimos cuenta que la mayor parte tienen actitudes en contra del bullying, pero cuando están en grupo se mantienen la conducta del bullying y las estimulan. Pueden no hacer nada o reforzar a los matones, como por ejemplo riéndose“, expuso la creadora del sistema durante su lanzamiento en Chile.

    Y es que los testigos son importantes. “Los estudiantes que sufren el bullying y tienen un par que los apoya, se siente mucho mejor y se sienten menos deprimidos. Es crucial tener alguien, incluso una sola persona que diga ‘tu estás bien y lo que otros están haciendo está mal’”, contó Salmivalli, recalcando que “el recuerdo más traumático para quienes sufrieron hostigamiento no era las acciones del matón, sino que a todos parecía no importarles, todos se reían y no hicieron nada“.

    Si bien reconoce que la ansiedad social es un factor de riesgo, el contexto de la sala de clases es más importante que las personalidades de los involucrados en la relación víctima-victimario. “No necesitamos a cambiar a los estudiantes victimizados y hacerlos menos vulnerables. No deberíamos cambiar los factores de vulnerabilidad, podemos cambiar a la reacción de los testigos y con eso reducir la perpetuación del bullying”, destacó la investigadora.

    “Las víctimas tienen que sentir que son ayudadas y, con el conjunto con los estudiantes, crear conciencia de que somos todos parte de esto: el grupo puede ser parte del problema… y de la solución“, concluyó la docente.

    Con la implementación del programa en Chile -el primer país sudamericano en importar el método-, se esperan tener los primeros resultados en noviembre, intentando tener cifras similares a las de Finlandia: en el primer año de la implementación del programa la percepción del bullying en clases pasó de un 10 a un 4%. Asimismo, bajó ansiedad social de los estudiantes, teniendo una recepción más positivas de los pares, mientras que la motivación académica aumentó.

KiVa en Chile: las metas que busca el exitoso sistema contra el bullying

2017-06-01T10:40:07+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

Este programa busca reducir los casos de hostigamientos escolar y para ello trabajar principalmente con los estudiantes que son "espectadores" de esta situación.

  • Con ilustraciones y emojis estos profesionales están transformando la forma en que se enseña mapuzungun

    En abril del 2015 el Profesor de Educación General Básica Víctor Carilaf y el dibujante Fiestoforo crearon el Fanpage Kimeltuwe , un proyecto educativo visual que busca contribuir a la enseñanza y el aprendizaje del mapuzungun (lengua del pueblo mapuche). Gracias a sus innovadoras metodologías y la creatividad de sus creadores, este proyecto se convertido en todo referente para quienes enseñan un idioma.

    Kimeltuwe:  un lugar de enseñanza

    A través de diversas plataformas digitales (Facebook, Twitter , Instagram ,YouTube y un Blog) Kimeltuwe busca nutrir el trabajo de docentes y personas naturales que buscan contribuir en la difusión y revitalización del mapuzugun en un contexto de las nuevas tecnologías y redes sociales.

    Al igual que en una la sala de clases nada de lo que ellos realizan está dejado al azar. El material que ellos preparan está cuidadosamente planificado y responde a un enfoque de desarrollo progresivo de habilidades comunicacionales y formación de vocabulario.

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    La importancia del trabajo colaborativo

    En Kimeltuwe, cada persona uno tiene un rol fundamental, Víctor Carilaf como docente se encarga del idioma y la cultura Mapuche, preparando el texto y actividades didácticas. Y Fiestóforo es el encargado de crear los dibujos, videos y otros formatos. A pesar de estos roles marcados, algunas veces intercambian tareas en pos de un mejor trabajo.  

    “Esta orientación se da por el hecho de que Víctor es profesor y ve diariamente la necesidad de materiales de Mapuzugun en el aula”, comenta Fiestóforo.

    Víctor y Fiestoforo, estaban convencidos del aporte que podían realizar. Sin embargo, nunca imaginaron una recepción tan positiva como la que han tenido.  Para Víctor, el éxito del proyecto se debe al gran trabajo pedagógico que hay detrás de cada material y al atractivo visual de cada cosa que ellos realizan.

     “Nunca pensamos que causaríamos tanto impacto menos en un tiempo tan corto, quizás es por lo didáctico, contextualizado y sobre todo amigable de las ilustraciones y la precisión de las frases”, comenta Víctor.

    Víctor, conoce los desafíos que día a día enfrentan cientos de profesores y eso obviamente lo pone al servicio de otros docentes.

    “… veo a diario la necesidad que tenemos los docentes en la asignatura del Mapuzungun, y eso me sirve para ir creando materiales, que no solo me ayudan a mí, sino a muchos docentes, ya que es muy poco lo que hay de material para la enseñanza del idioma o si los hay no es conocido por los docentes y educadores tradicionales”, señala.

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    Mapuzugun y escuela

    Los protagonistas de esta historia creen que “desde un tiempo a la fecha ha habido un despertar y una valorización de la identidad, cultura, sociedad y, sobretodo, el idioma mapuche. De alguna forma, y sin preverlo hemos ido satisfaciendo parte de este despertar mapuche”, dice Víctor

    Al igual que para muchos docentes, víctor considera fundamental incorporar la enseñanza del mapuzugun en el sistema escolar, sobre todo en aquellas escuelas con niños indígenas. Para él, la enseñanza del mapuzugun es mucho más que la enseñanza de un idioma, es una forma de transmitir su cultura.

    “El que yo sea de origen Mapuche influyó muchísimo, porque yo soy de profesión Profesor General Básica, y siempre había enseñado otras asignaturas, que ahora pueda enseñar algo tan propio, es sin duda una excelente instancia”, señala.

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    Como podrás imaginar, más de algún docente les ha pedido incorporar en su trabajo otras lenguas indígenas. Por el momento, ellos prefieren no abarcar el tema pues creen que es fundamental poder hacerlo con el conocimiento y profesionalismo que ello requiere.

    Como ves, el trabajo colaborativo entre profesionales puede transformar la forma en que se enseña un idioma. Gracias a esto, hoy las clases de mapuzugun que imparten cientos de profesores son mucho más atractivas y significativa. 

    Y tú, ¿ocuparías este material?

Con ilustraciones y emojis estos profesionales están transformando la forma en que se enseña mapuzungun

2017-06-07T16:45:38+00:00 Mayo, 2017|Mejora docente, Voz de los profesores|

Viven a más de 311 kilómetros de distancia pero esto no ha sido impedimento para cambiar la forma de enseñar un nuevo idioma. Con ilustraciones, emojis y vídeos el profesor Víctor Carilaf y el dibujante Fiestoforo están transformando la educación de niños y jóvenes.

  • “Ñochikechi”: Escucha el cover de “despacito” en mapudungún

    Como una manera de acercar el mapudungún a los alumnos, el profesor de educación básica, Víctor Carilaf, decidió implementar un novedoso método.

    Aprovechando el éxito de “Despacito”, el docente tradujo la letra del tema de Fonsi y Daddy Yankee a la lengua nativa y lo compartió en sus redes sociales.

    El cover se llama “Ñochikechi”, cuyo significado literal es “lento”. “No me gusta el reggetón, pero mis alumnos andan todo el día cantando ‘Despacito’, así que pensé que era una buena forma de acercarlos al idioma”, señaló el profesor a LUN.

    Víctor Carilaf es oriundo de la comunidad Pedro Lafquén en Padre Las Casas, y actualmente se desempeña como profesor de Lenguaje y Artes en el Colegio Rayén Mapu de Curicó.

“Ñochikechi”: Escucha el cover de “despacito” en mapudungún

2017-05-31T15:10:31+00:00 Mayo, 2017|Actualidad, Cómo aprenden los niños, Voz de los profesores|

La traducción fue realizada por el profesor de educación básica Víctor Carilaf. ¿Su objetivo? Acercar el mapudungún a todos los estudiantes.

  • “No sé hablar castellano, solo guaraní”, dijo niño y emociona en redes

    “No entiendo nada y tengo mucha vergüenza”, escribió. Ocurrió en una escuela secundaria de Recoleta. Telefe Noticias habló con el profesor que difundió la misiva y con el rector.

    “Perdón profe por no completar, es que no entiendo nada y tengo mucha vergüenza para hablar”. Así empieza la carta que un alumno del colegio N° 2 Domingo Faustino Sarmiento le escribió a un profesor, pidiéndole disculpas por no poder expresarse en castellano durante una prueba.

    “Te pido una disculpa profe. Espero que me entienda, es muy difícil empezar de cero en otro país”. El fragmento, publicado en Twitter por Manuel Becerra, conmovió a la comunidad educativa y a muchas personas que se hicieron eco de la publicación. “Un pibe, de motu proprio, le escribió esto a un docente al no poder resolver una prueba. Vení a decirme que no está aprendiendo”, sostuvo Becerra, profesor de historia de esa institución.

    En diálogo con telefenoticias.com.ar Becerra contó que cuando le llegó la carta decidió publicarla en su Twitter para visibilizar el problema, pero nunca imaginó que podía tener tanta repercusión. En línea con ello dijo que el colegio intervino rápidamente para asistir al alumno y contenerlo en esa situación. “Suele suceder que algunos chicos son muy callados en clase y en todo el trabajo de la docencia a veces pasa de largo”, explicó.

    El mensaje tuvo más de 800 compartidos y recibió más de 2000 “me gusta”. El propio docente contó que el adolescente le pidió ayuda a un compañero. “Salió del cascarón impulsado a no tener vergüenza de no saber. Redactó una carta de disculpas. ¿Aprendió?”, se preguntó, mientras que recalcó la rápida actuación del profesor que buscó la intervención de otros docentes de la asignatura Lengua.

    “Te pido una disculpa profe. Espero que me entienda, es muy difícil empezar de cero en otro país”.

    El año pasado el colegio se encontró con que varios alumnos tenían problemas para comunicarse en español, por lo que empezaron a trabajar en un proyecto para revalorizar la lengua materna. Paul Dany, rector de la escuela, contó a telefenoticias.com.ar que en el área de comunicación hay un grupo de docentes que llevan adelante el programa de español como segunda lengua. “Casi el 85% de los chicos que vienen a esta escuela son de la Villa 31 y muchos de ellos hablan guaraní o quechua”, manifestó.

    Dany sostuvo que muchos alumnos llegan a la Argentina de países limítrofes y señalo que hay una matriz de “ocultamiento de la cultura original”. Por eso dijo que como escuela secundaria están trabajando en proyectos de contención que puedan revalorizar la lengua materna y asistir a los alumnos que tienen dificultades para adaptarse al idioma, una problemática que muchas veces queda soslayada por el silencio.

    “No estamos preparados para esto y no hay una política de Estado para integrar a las culturas diversas. Estamos remándola”

    El proyecto, según explicó Becerra, busca utilizar las herramientas de enseñanza del español para extranjero, aplicadas a chicos que fueron escolarizados para un idioma que no es el castellano. “Después de un trabajo burocrático logramos que nos den horas para esto”, explicó el docente. Y contó que alrededor de cuatro profesores trabajan en el proyecto, dedicando por lo menos dos horas extracurriculares.

    “Nos dimos cuenta que hay un patrón que tiene que ver con no hablar castellano. Calculamos que hay más o menos 30 chicos en el colegio. No estamos preparados para esto y no hay una política de Estado para integrar a las culturas diversas. Estamos remándola”, concluyó.

“No sé hablar castellano, solo guaraní”, dijo niño y emociona en redes

2017-05-30T12:02:22+00:00 Mayo, 2017|Actualidad|

“No entiendo nada y tengo mucha vergüenza”, esto es parte de lo que escribió un alumno al presentar dificultades para responder una prueba. Descubre la historia completa en la siguiente nota de Telefe Noticias.

  • Párvulos de Padre Las Casas participaron de encuentro de juegos tradicionales mapuches

    RESCATE. El Palin, el Newenkantun y el Trentrikawe se desarrollaron en las canchas del jardín infantil We Rayen.

    Pese al frío de la mañana en los campos de Padre Las Casas, en la cancha de tierra del jardín infantil We Rayen, sector de Dehuepille, medio centenar de entusiastas niños pertenecientes al jardín local, al jardín Emanuel y al We Rayen de Budimallin, sector de Niágara, tomaron parte de un encuentro de juegos tradicionales mapuches, en el marco del mes del Patrimonio Cultural.

    “Xawun Aukantun” es el nombre del encuentro, donde unieron fuerzas la Junta Nacional de Jardines Infantiles y la Conadi, con el objetivo de visibilizar el aporte de los jardines alternativos interculturales en la revitalización de juegos tradicionales, y compartir experiencias entre las unidades educativas y sus comunidades.

    El encuentro

    Tras una rogativa en mapundungun frente a la ruca del jardín We Rayen, se procedió a los juegos mapuches.

    El primero de ellos requirió que se ubicaran pliegos de papel sobre la cancha de tierra, de manera de aislar el húmedo suelo para que los niños, en parejas, se sentaran encima, juntaran las plantas de los pies y comenzaran a medir fuerzas con sus manos sobre un colihue horizontal. Era el “Newenkatun”, competencia donde los participantes miden sus fuerzas.

    Luego, los pequeños participaron del segundo juego, el “Trentrikawe”, donde debían pararse sobre dos tarros o trozos de madera, que a manera de zancos hacían avanzar en una lenta carrera. Finalmente, los párvulos disputaron un encuentro de palin.

    Viviana Canío, de 5 años, representó al jardín We Rayen en el Trentrikawe, el juego de los zancos. Junto a ella participó su compañero Leo Llanquinao, también de 5 años, quien señaló -con orgullo- que “ya he jugado antes, y no me caigo”.

    Rescate

    Estos tres juegos presentados forman parte de una recopilación de prácticas tradicionales mapuches que el equipo asesor intercultural de la Junji Araucanía realizó a través de una investigación con las propias comunidades.

    La directora regional de Junji, María Isabel Cofré, señaló que “estamos celebrando el mes del Patrimonio Cultural y en representación de los más de 65 jardines infantiles que cuentan con este sello en la Región tenemos este encuentro con tres jardines infantiles de las comunidades cercanas de Padre Las Casas”.

    Pedro Canihuante, subdirector nacional de la Conadi, señaló que “para nosotros es tremendamente importante este tipo de acciones. Como podemos ver aquí, hay niños de temprana edad participando de nuestros juegos ancestrales como pueblo mapuche. Por ello es que la Conadi, preocupada de reinstalar nuestra cultura, está junto a la Junji trabajando en este Xawun Aukantun”.

    Los 12 juegos

    En total, se rescataron doce juegos “Aukantun” con la finalidad de aportar elementos pedagógicos a las unidades educativas, que buscan revitalizar la cultura y lengua mapuche, además de generar múltiples beneficios que involucran el desarrollo motriz, social, cultural y afectivo de los párvulos.

Párvulos de Padre Las Casas participaron de encuentro de juegos tradicionales mapuches

2017-05-23T13:09:49+00:00 Mayo, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

A pocos días de celebrar un nuevo día del Patrimonio Cultural en Chile, diversos jardines infantiles se reunieron en el encuentro de juegos tradicionales mapuches.

  • Infancia Transgénero: ¿Cómo enfrentar este tema en las escuelas?

    Infancia Transgénero: Cuestionando la diversidad en la educación estandarizada

    El sistema educativo en su forma reglamentada ha excluido sistemáticamente la diversidad de género, saberes, sentires y pensares. Los niños transgénero han abierto la discusión sobre la concepción binariaria del género (distinción entre hombre y mujer) que desafían a las comunidades educativas a avanzar en el desarrollo de la escuela.

    Ubicado en la comuna de Maipú, a pocas calles de la estación Santiago Bueras, se encuentra el colegio El Trigal. Como la mayoría de los establecimientos en nuestro país, está viviendo el inicio del año escolar, una nueva experiencia para los estudiantes, profesores, apoderados y directivos.

    “Es súper complejo el primer día de clases, hay niños nuevos, hay apoderados nuevos, todo comienza de nuevo”, dice Evelyn Silva, quien tiene a sus dos hijas en este colegio desde el año 2015. “Son pocos los establecimientos que tienen esta capacidad de autoconstruirse, que es lo que hemos encontrado aquí”, asegura.

    Virginia, la sostenedora de El Trigal relata que cuando Evelyn llegó buscando matrícula a su colegio para sus hijas “venía con dos niñas a dar examen. Una chica que se integraría a séptimo y otra a primero básico. Cuando ella empezó a entregar todos sus papeles le informó a la persona encargada de admisión, con mucho temor, que la niña más chiquitita era transgénero. Que ella había ido a preguntar a muchos colegios y en todas partes le habían negado la matrícula”.

    “Evelyn planteó que su hija tenía un nombre legal y uno social, por lo que pidió que fuera tratada como Selenna. Frente a la petición dijimos que para nosotros no es problema, porque muchas veces nos hemos encontrado con estudiantes pequeñitos cuyos padres están en proceso adopción o están con un cambio de apellido. Por lo tanto, el nombre que van a adquirir estos estudiantes es diferente al que aparece en el certificado”, dijo Virginia.

    Evelyn recuerda sonriendo esos primeros días. “Virginia fue muy clara desde el primer día, me dijo que no conocía el camino para delante, pero que lo íbamos a recorrer”, dijo. “En otros colegios las toman como niño o niña y los padres quedan tranquilos, porque le respetaron la ropa y el baño. Pero eso no es todo, qué pasa con la emocionalidad del niño, qué pasa con lo que el niño vive, cómo lo piensa, cómo lo siente”.

    “Yo estuve dos años destruida, estaba muy sola. Entonces fue muy difícil, pero hice un clic cuando llegué aquí. Cuando mi hija empezó a encontrar un espacio no era todo tan malo, ya que hasta ese minuto no tenía colegio para la Selenna, fui a todos los colegios de Maipú y cuando entró aquí yo dije tengo que hacer algo, no puede ser que todos tengan que pasarlo como lo pasé yo. Es para ayudar a los padres a hacer un tránsito menos doloroso para ellos, porque los niños lo tiene claro, los que sufren sin poder entender son los adultos”.

    Así nació Fundación Transitar, institución dirigida por Evelyn y Niki Raveau, mujer trans y profesora de enseñanza media, quienes partieron con la atención de cuatro familias, las que luego de un año y medio suman sesenta.

    El binario de género y la exclusión de la diversidad

    El abordar el género es un desafío social, ya que en nuestra historia como país se ha normado profundamente esta comprensión. Las primeras que rompieron con estas cadenas hegemónicas fueron las feministas, quienes luchando por sus derechos lograron generar cambios profundos en los abusos que por años se han cometido contra contra las mujeres o quienes no se ajustan a un heteropatriarcado en su conjunto.

    Lo mismo sucede con lo transgénero. Según plantea Sylvia Contreras, académica del Departamento de Educación de la Universidad de Santiago, para hablar de ello aún se cae en discusiones burdas, ya que “para que sea más comprensible a un público general, se vuelven a reproducir conceptos que son limitantes. Por ejemplo, cuando se habla de cambio de género, se reafirma que el género es solo una construcción cultural, que ese es solo el problema, la limitante. Seguimos en la lógica binaria (mujer y hombre), donde el cambio de género es el cambio de hombre a mujer, por el contrario a la subjetividad del cómo tú vivencias y experimentas tu cuerpo, que puede ser mucho más diversa que esos dos conceptos que nos ha dado la cultura en la que vivimos”.

    La académica plantea que más que caer solo en la discusión de si es hombre o mujer, es fundamental comprender que todos los seres tenemos una subjetividad y por tanto una identidad que es móvil, es decir, cambia en base, el sujeto se enfrenta a diferentes posiciones en su vida. Con otras palabras “cuando nos experimentamos a sí mismos, cuando yo me pregunto por mí mismo, esa pregunta va modificándose a medida que vas deviniendo, a medida que vas siendo. La pregunta no es quién eres o quién soy, es quién estoy siendo o qué estoy siendo. Es decir, el ser está en un constante movimiento”.

    Por su parte, Lelya Troncoso, psicóloga de la Universidad de Chile critica que “la psicología ha sido tremendamente conservadora en lo que refiere al género, sin embargo existen en la actualidad psicólogos/as y psiquiatras/os que están dispuestos a posicionarse desde otros paradigmas que no patologicen lo trans”.

    En este sentido, la académica de la Universidad de Chile plantea que en los establecimientos educacionales hoy hay muchas “infancias y juventudes que no se ajustan al binario de género, que no se sienten cómodos y que sufren mucho al ser obligados a calzar dentro de los parámetros heteronormativos. En Chile tienes que usar uniforme de hombre o mujer, el sistema educacional es súper violento en este sentido. Cómo se siente un niño que se siente niña, obligado a usar uniforme de niño o ponerse en una cierta fila para formarse todas las mañanas, o que tenga que usar el baño de los hombres”.

    Niki Raveau, directora de la Fundación Transitar explica que dentro de las experiencias que ha visto en la institución que dirige “hay historias muy diversas que no se pueden encasillar en una definición de los niños trans. En la fundación hay niños que desde los 3 o 4 años comienzan a manifestar, de manera muy patente, su no conformidad con el género que se le asignó al nacer y, otros, que comienzan en la adolescencia o también en la edad adulta. El tránsito no siempre es desde un polo del espectro al otro, sino que también existe una amplia gama de identidades trans que combinan nociones de lo masculino y de lo femenino, o bien, que se desentienden de tales nociones. Así, conocemos identidades trans no binarias desde la misma infancia”.

    La psicóloga Lelya Troncoso agrega que “hay personas que transitan a los 40 o 50 años, después de estar casadas, tener hijos y haber criado. Todo eso existe. Hay poco registro sobre la infancia trans, porque parece ser que recién ahora hay un contexto que permite que emerja un cuestionamiento mayor sobre las nociones tradicionales de género”.

    La psicóloga de la Universidad de Chile y Niki se adjudicaron un Fondo Alquimia para elaborar una Guía de educación sexual y de género basada en las experiencias de los/as niños/as y jóvenes de la fundación. “Con este proyecto queremos difundir todas estas experiencias, desarrollar un material educativo y de trabajo, que sea útil para profesores y funcionarios de la salud pública.

    “Es necesario abrir el diálogo y el debate con el escaso corpus teórico a disposición. La mayoría de las miradas provienen desde el ámbito de la salud mental, en desmedro del relato de experiencias social comunitarias, las que además de incidir en dirección hacia lo institucional (educación, salud y legislación), también desarrollan actividades autónomas ligadas a la cultura, el arte y la educación popular. Transitar cuenta, por ejemplo, con talleres de teatro, artes, visitas a exposiciones y grupos de autoformación didáctica”, afirmó Raveau.

    La normatividad de la escuela

    En promedio, un niño pasa cerca de 8 horas en la escuela, espacio en el que los padres, en general, confían en que ese lugar los preparará para enfrentar una vida dentro de esta sociedad.

    La profesora Sylvia Contreras, quien lleva más 16 años en la escuela, en diferentes modalidades y siempre trabajando con la diferencia, considera que la escuela tal como está no debería existir. “Yo pienso que es un mal, deshumaniza al ser humano, lo está convirtiendo en algo que no quisiera ser”.

    Esto lo plantea porque “la escuela disciplina los cuerpos, disciplina subjetividades, los sentires y los pensares. Te dice cómo tienes que pensar, qué pensar y cómo pensarlo. Entonces la escuela como está estructurada y como siempre ha estado estructurada, desde el origen, es de una forma muy instrumental que debe formar sujetos para trabajar en la industria, para la producción masiva”.

    La experta dice que la discusión de la diversidad siempre se centra en lo afectivo sexual, pero cuando se reflexiona sobre los saberes “cada ser humano tiene la posibilidad de auto interpretar su existencia, de dar cuenta de lo que le pasa y eso es un saber que no es trasmitido por un otro.

    El problema es que la escuela se ha trasformado en el único centro donde se pueden recrear u transmitir saberes o conocimientos para la vida y eso ya es una debilidad, esto en desmedro de otros espacios educativos. Por ejemplo, los procesos de crianza en la familia, el barrio, los padres, los amigos. Hay todas otras interacciones donde se van construyendo otros saberes, otras prácticas que son ajenas a las escuela, pero esos espacios son muy mínimos y la sociedad solo invierte recursos en el sistema educativo formal, siendo que la posibilidad podría ser invertir en otros espacios educativos”.

    La infancia en este sentido ha sido limitada a un espacio de manejo desde la adultez en que según plantea la profesora Contreras “no se confía en los niños. Quienes están en las escuelas son sujetos, no son agentes, a ellos no se les reconoce su capacidad de poder testimoniar su existencia, ellos no pueden dar testimonio de lo que les pasa, porque no manejan el vocabulario que se espera que tengan y porque no lo hace en el momento más apropiado, no son legitimados. Entonces difícilmente le vamos a dar espacio, y si se les entrega, va a ser mediado por las cosmovisiones y la concepción que tenga el adulto sobre el niño. Entonces, cómo buscamos el equilibrio entre cuidarlo y además darle la autoría de trasformar”.

    Es por esta razón, que la académica asegura que se vuelve tan complejo el escenario para los niños trans que se incorporan al sistema educativo formal, ya que “no pueden comprender que salir de esta matriz que limita a que un cuerpo, por tener ciertos genitales, tiene ciertas características. Ellos siguen pensando que es la naturaleza y no logran comprender que es una construcción cultural en la que nosotros hemos hecho esas representaciones, esas categorías, esas definiciones, que le hemos asignado cierto significado.

    Educando en la diversidad

    El proyecto El Trigal nace como una escuela de arte en la comuna de Maipú. En sus inicios, Virginia y sus amigos participaban de una dirigida por Elena Varela, autora del documental Newen Mapuche, para luego desarrollar un espacio donde se trabajan las habilidades artísticas.

    “Nosotros comenzamos en una pequeña casa con 34 alumnos y hoy tenemos 377. Siempre fuimos muy críticos frente a lo que estaba pasando en la educación en este país, sobre todo con el exitismo que no tiene ninguna relación con la educación. Eso significa que tú vas a competir con el que está al lado, y en educación se trata que entre todos nos desarrollamos y aprendemos los unos de los otros porque así nos vamos potenciando.

    El proyecto educativo parte de la base de que nosotros creemos que cada persona es diferente a otra y que cada persona tiene un alma y esa alma no se repite en ninguna parte. Por lo tanto, esa persona tiene que ser desarrollada y tiene que ser protegida, entonces nuestra labor como docente es proteger y desarrollar todas las habilidades”.

    Frente a los sistemas de medición estandarizados a los que se deben someter los diferentes colegios, Virginia explica que “participamos del Simce y preparamos a los niños para la PSU, pero ese no es el foco. Nosotros no somos academicistas. Nosotros potenciamos el conocimiento de las diferentes materias y el desarrollo cognitivo, pero también pensamos que los niños tienen que desarrollar otra cantidad de habilidades que los van a hacer mejores personas, que los van a ayudar a incorporarse a la sociedad y a la vez hacer cambios. Es decir, nuestro proyecto educativo dice que nosotros necesitamos estudiantes con un pensamiento socio crítico y divergente. Nosotros necesitamos que nuestros estudiantes sean los que cambien el mundo”.

    La sostenedora cuenta que cuando Selenna entró al colegio, conversó su ingreso con los profesores y luego con los apoderados y de ningún grupo recibió resistencia. “A los padres los abordamos con una charla en la que participó el equipo de diversidad de la municipalidad, con quienes comenzamos a trabajar desde el primer minuto, además de Evelyn, su madre, quien les contó a los demás apoderados todo el tránsito que había vivido junto a su hija hasta ese momento. Además, los formó en lo que significa ser transgénero y la lucha que hay que dar en este país donde todo está hecho para que esto no exista”.

    La postura de los otros padres fue clara “nosotros apoyamos y queremos a la Selenna, la Selenna va a estar con nosotros y nunca será discriminada. Virginia comenta que “muchos apoderados se acercaban y decían yo les agradezco que me den la oportunidad de pertenecer a este colegio, porque es la sociedad que queremos construir, más amable más fraterna y sin discriminación”.

    “No buscamos crear una “escuelita trans”, buscamos transformar la educación. Darle preponderancia a la convivencia antes que a la inclusión, convivencia con la diferencia. El ingreso de infancia trans al sistema escolar, lo que generará es un vuelco del sistema educativo que permitirá comprender que las actividades desligadas de roles sexistas vienen a aportar más creatividad y enriquecimiento para toda la sociedad, “trans y “no trans”, profundiza Niki.

    “Cuando uno sobrepasa las comprensiones sociales y solo se observa al ser, entiendes que otro ser es subjetivo y que todos somos diversos, no existe un parámetro que se pueda exigir para que tu seas. La escolarización tradicional remarca las categorías y no la comprensión de la diversidad del ser. Por lo mismo, la realidad trans nos viene a cuestionar el vivir en comunidad, lo rígido del sistema educativo y cómo nos planteamos frente al otro”, finaliza Virginia.

     

Infancia Transgénero: ¿Cómo enfrentar este tema en las escuelas?

2017-03-13T17:18:33+00:00 Marzo, 2017|Actualidad|

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