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  • Aprender fuera de cuatro paredes es la clave detrás del éxito de este liceo en Quilicura

    Como una forma de premiar a los alumnos que destacan por cumplir con la asistencia y fomentar el compañerismo, el establecimiento los invita a pasear por cuatro días por el sur del país. Desde que se instauraron los viajes, el comportamiento de los estudiantes ha mejorado en forma importante.

    Stephanie Capristán supo que su visita a la Región de La Araucanía sería una experiencia distinta cuando en vez de sacar su celular para alumbrar, decidió dejarse guiar por la luz de la luna.

    “Teníamos que caminar por un sendero oscuro cerca de un río. Y mi instinto fue usar la tecnología como ayuda, pero después me di cuenta de que el reflejo de la pantalla molestaba y que era mejor aprovechar la naturaleza. Todo el viaje terminó siendo un poco de eso; de volver a conectarnos con la naturaleza”, cuenta la estudiante de 4° medio del colegio Padre Pedro Arrupe de Quilicura, institución de dependencia particular subvencionada.

    La joven de 18 años se remite a un viaje que hizo hace dos años en compañía de nueve compañeros, además de algunos profesores y el rector de su colegio. En ese entonces visitaron Pucón, conocieron las termas de la zona, alojaron en el Parque Nacional Conguillío e hicieron caminatas en las que conocieron sobre la flora y fauna del sector.

    “Los paseos son una forma de aprender fuera del aula. Porque puedes tocar temas de geografía, de historia… ¡de física incluso! Es distinto hablar sobre conceptos que se relacionan a un volcán cuando ves que tienes uno al lado. Mirar un lago puede ser una forma de partir una conversación sobre cómo cuidar los recursos hídricos del país”, plantea Manuel Arredondo, director del colegio y quien en 2014 sugirió dar un vuelco en la forma en la que se premiaba a los alumnos más destacados del colegio.

    Desde ese año, todos los estudiantes de 2° medio que llegan puntuales al colegio, que obtienen un promedio de notas sobre cuatro, que presentan una asistencia de más de 90% y que no tienen problemas de convivencia, pueden participar en el viaje. Este se financia con recursos de la Subvención Escolar Preferencial y con aportes de la Fundación Arturo Irarrázaval Correa.

    Alumnos motivados

    El interés por ser parte de la experiencia ha hecho que el número de inscritos pasara de siete alumnos durante el primer año de la experiencia, a más de 40 en 2017.

    Los cambios de conducta y la mayor responsabilidad que muestran los escolares, luego de que se instauraran las bases para participar en el Proyecto Conguillío, hicieron que este año el colegio Padre Pedro Arrupe fuera seleccionado para formar parte de la Red de Escuelas Líderes de Educación en Pobreza, iniciativa que impulsan Fundación Chile, Fundación Educacional Arauco, Fundación Minera Escondida y “El Mercurio”. Su objetivo es destacar la labor de colegios que entregan educación de calidad en contextos vulnerables. En el caso de este establecimiento, el índice de vulnerabilidad de los alumnos de educación básica llega al 78%, mientras que en media alcanza el 73%.

    “Aunque para nosotros, el término vulnerable no es parte del lenguaje. Nuestros estudiantes no tienen límites para soñar y se están movilizando para alcanzar sus propósitos sin miedo”, indica el director, quien entrega un dato a modo de ejemplo: ocho de cada 10 alumnos que se graduaron del colegio en 2016 hoy cursan una carrera en el sistema de educación superior.

    Obtener un título profesional es justamente el sueño de Maximiliano González, alumno de 4° medio que aspira a convertirse en Ingeniero Informático y que en 2015 conoció la Región de La Araucanía con sus compañeros. “Es un premio que uno se gana, entonces uno se motiva por seguir haciendo las cosas bien”, dice de la experiencia.

    “Hubo un día en que caminamos como una hora para ir a conversar con una señora de origen mapuche. Y fue eso, pasar el rato con personas con realidades distintas a las nuestras: nos mostró sus gallinas y nos presentó frutas de la zona”.

    Durante los cuatro días que duró la visita a esa región, los jóvenes también tuvieron la oportunidad de conversar con apicultores, quienes les comentaron sobre la importancia de cuidar mejor a las abejas. “Uno toma conciencia de su labor y empieza a entender todo lo que significan para el planeta. Lo mismo nos pasó con los árboles; ahora entendemos que no es llegar y cortarlos”, dice Stephanie Capristán.

    Con orgullo, la estudiante cuenta que este no es solo un discurso aprendido, sino algo que el colegio se toma muy en serio. “Para no talar el árbol que cruzaba el casino donde comemos, se decidió abrir el techo. El árbol tiene una protección que le permite seguir creciendo sin problemas”, comenta.

Aprender fuera de cuatro paredes es la clave detrás del éxito de este liceo en Quilicura

2017-08-22T08:57:44+00:00 Agosto, 2017|Actualidad|

En Chile, el Colegio Padre Pedro Arrupe de la Región Metropolitana reconoce el esfuerzo de sus estudiantes con salidas pedagógicas.

  • 50 casos de innovación escolar para inspirar tu trabajo

    Impulsar la reflexión en torno a experiencias educativas que se implementan con éxito en otras comunidades escolares de Chile y el mundo es el objetivo del Mapa de Innovaciones Educativas de Summa.

    Una de las actividades clave del trabajo en red es la posibilidad de intercambiar experiencias, lo que permite conocer cómo otras comunidades están abordando sus problemas, corregir y mejorar prácticas y, en el mejor de los casos, transferir soluciones respaldadas en evidencia.

    Es la meta del Mapa de Innovaciones Educativas de Summa –laboratorio de investigación en educación para América Latina y el Caribe–, que en su primera fase reúne y sistematiza una selección de 50 experiencias de innovación escolar a escala global que contribuyen al mejoramiento de la calidad, equidad e inclusión y cuya efectividad ha sido demostrada mediante diversos mecanismos de evaluación o presentan una teoría de cambio sólida.

    “El mapa no busca dar ‘recetas’ para la innovación educativa. Es ante todo una plataforma de casos y experiencias exitosas en enfrentar desafíos impuestos por contextos locales específicos. Quienes deseen replicar y escalar estos programas, deben poner especial atención a sus propias necesidades, capacidades y condiciones locales para adaptarlos e implementarlos adecuadamente”, advierte Javier González, Director de Summa.

    El Mapa de Innovaciones Educativas recoge experiencias identificadas por instituciones líderes, tales como la World Innovation Summit for Education (WISE), el Center For Education Innovation (CEI), el Education Endowment Foundation (EEF), Fundación Telefónica, el Center for Educational Research and Innovation (CERI-OCDE), la Global Education Innovation Initiative (GEII) de la Universidad de Harvard, e Innovations for Poverty Action (IPA).

    La plataforma

    El Mapa de Innovaciones Educativas presenta la distribución geográfica de las experiencias educativas, organizadas por país.

    Para mayor facilidad, la herramienta permite hacer una búsqueda directa o aplicar filtros según el tipo de evidencia de las experiencias, el nivel educativo, el público al que está dirigido, si se trata de actividades formales o no formales (por ejemplo, iniciativas extraprogramáticas u organizadas por los apoderados) y clasificación por temática.

    Del total de las experiencias recogidas, sobre el 70% ofrece un tipo de evaluación experimental o cuasi experimental, mientras que el 20% son de carácter no formal, en línea con una mirada de aprendizaje a lo largo de toda la vida.

    El mapa presenta fichas sistematizadas de las experiencias, con información sobre el tipo de desafío que están enfrentando las comunidades escolares, el modo en el que lo están resolviendo y el tipo de resultados que dichas soluciones están mostrando. Adicionalmente, se presentan antecedentes sobre las condiciones de implementación y la evaluación de los proyectos, que permiten reflexionar y evaluar su adaptación y transferencia.


    La herramienta se encuentra disponible en
      http://www.summaedu.org/mapa-de-innovaciones-educativas

    Sobre el proyecto

    El Mapa de Innovaciones es uno de los proyectos de Summa, iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo y Fundación Chile que pretende instalar una cultura de toma de decisiones basada en la evidencia, tanto a nivel escolar como en el contexto de la generación de políticas públicas, bajo la premisa de que no sólo es necesario invertir más recursos en educación sino también observar cómo se usan.

    El proyecto se inició como un llamado de los países participantes en la VII Cumbre de las Américas en 2015, en torno a la necesidad de contar con información comparable y utilizable sobre el tipo de experiencias y prácticas que funcionan.

    Con el apoyo de los Ministerios de Educación de Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Uruguay, el proyecto busca generar conocimiento y evidencia para la toma de decisiones a nivel político, innovar mediante la generación de modelos de innovación e identificación de pedagogías y prácticas efectivas y conformar redes de colaboración entre comunidad escolar, investigadores, innovadores y responsables de política pública.

    Más información en www.summaedu.org.

50 casos de innovación escolar para inspirar tu trabajo

2017-07-18T12:14:17+00:00 Julio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

El pasado 11 de julio, y con el objetivo de contribuir a la reflexión educativa, SUMMA lanzó un Mapa de Innovaciones Educativas que, en su primera fase, recoge 50 programas innovadores y efectivos implementados por distintas comunidades escolares alrededor del mundo.

  • Jardín Infantil Alto Belén: educación de calidad en la población más estigmatizada de Chile

    El patio del jardín Alto Belén es florido. Lo adornan árboles, plantas, maceteros. Sumado al resbalín rojo y un par de juegos, da la sensación de que fuera una mini plaza. De pronto, Jeferson, un niño de cuatro años, sale solo de su sala con un delantal bien puesto y una regadera en sus manos. Ninguna profesora lo está vigilando.

    Camina serio. Pasa por al lado de los juegos, de unos autos, de una mini carretilla, de otras aulas con más niños, pero no se desconcentra. Con delicadeza riega todas las plantas que considera faltas de agua.

    Foto: Jardín Infantil Alto Belén

    Cuando termina, se devuelve rápidamente a su sala donde los compañeros están en otras actividades: unos pintan, otros cocinan, algunos aprenden matemáticas. Estrella Alba, la directora del establecimiento, ve pasar a Jeferson, sonríe y dice: “él, aunque no lo creas, es de los más inquietos que tenemos acá”.

    Construyendo en comunidad

    Bajos de Mena es un famoso sector de Puente Alto, comuna que se ubica en la periferia de Santiago en Chile. Nació en la década del 90, cuando el gobierno de turno construyó 23 mil viviendas sociales que con el tiempo se transformaron en el gueto más grande de Chile, con 120 mil personas viviendo ahí, pero sin servicios básicos cercanos: carabineros, bomberos, farmacias, cajeros automáticos y centros educativos.

    Foto: Bajos de mena, Avanza Chile

    Hace 10 años, existía una necesidad imperiosa, los vecinos del sector requerían urgente un jardín infantil cerca de sus casas. Fue así cómo la junta de vecinos le pidió ayuda a la municipalidad, quien recurrió al Hogar de Cristo para fundar un nuevo jardín infantil.

    “En ese momento me propusieron hacerme cargo del proyecto. Nos reunimos con la junta de vecinos e iniciamos un proceso de conversaciones”, recuerda Estrella Alba, de 44 años. El equipo del Hogar de Cristo recorrió puerta por puerta el sector para conocer sus necesidades. Cuando ya estaba el financiamiento, le ofrecieron a los vecinos tomar las decisiones en conjunto: cómo se llamaría, qué color tendrían sus murallas, qué enseñanza querían para sus hijos.

    El 7 de abril del 2008 se inauguró el Jardín Alto Belén. El objetivo trazado por los profesionales y la comunidad, fue diferente al de cientos de instituciones similares en Chile: no querían que todos los niños aprendieran lo mismo (palabras, números y colores), sino que cada uno decidiera, de forma autónoma, qué habilidad quería potenciar, sin que los profesores y profesoras impusieran sus preferencias.

    Foto: Jardín Infantil Alto Belén

    Del centro de Santiago al jardín Alto Belén, en locomoción colectiva, cualquier persona se demora más de una hora y media. El establecimiento queda justo al lado de una multicancha, que en la única pared que tiene hay un dibujo gigante dedicado a Colo Colo. Al frente tres block mirándose entre sí, con cortas calles sin pavimentar.

    Tras cruzar la puerta principal del jardín, hay cinco grandes salones, para cinco grupos de niños: de 0 a 1 años, de 1 a 2, de 2 a 3, de 3 a 4 y un tercero que recibe a todos los que quedaron en lista de espera. La demanda es alta y la mayoría de los años postulan más personas que los cupos habilitados. La prioridad la tienen los hijos de las madres adolescentes o adultas que trabajen.

    En la primera sala están los más pequeños. Es el medio día de un viernes de junio. Los niños despiertan de una siesta, mientras suena una suave música de relajación. Un par de educadoras van uno por uno diciéndoles que deben elegir alguna actividad para realizar. Se nota que recién aprendieron a caminar- tienen entre 1 a 2 años-, porque los pasos que dan hacia los estantes son lentos y confusos. Cada cual elige lo que quiere. Las profesoras sólo los ayudan en el caso que no puedan sacar con facilidad un material.

    Algunos se van por elementos musicales, otros por juegos que mejoran su motricidad. Sea lo que sea que escojan está pensado técnicamente para que desarrollen alguna habilidad.

    Foto: Jardín Infantil Alto Belén

    Mientras eso pasa, afuera en el patio hay un grupo en hora de recreo. Se suben al resbalín, juegan con autos, caminan por el lugar. Uno de los niños se agacha para tomar unas piedras. La educadora que lo observa a lo lejos, le dice que mejor que las bote porque con eso puede dañar a alguien. El niño la mira y las deja donde las encontró.
    En uno de los juegos, dos niños discuten La educadora los llama aparte, se agacha y habla con ellos. Les pide que solucionen el conflicto para que sigan jugando. Al minuto, ya están recorriendo el patio nuevamente.

    Aquí los adultos son fundamentales para que funcione el método. Las educadoras saben que no pueden gritarle a los niños, ni tampoco negarle cosas. No se les dice ‘deja de hacer eso’, sino que le explicamos por qué le conviene hacerlo diferente”, afirma Estrella Alba.

    De 3 a 4 años

    Al entrar a la sala de los más grandes– de 3 a 4 años-, no se sabe muy bien hacia dónde mirar. Cada uno está en actividades diferentes. Cuando Jeferson regresa de regar las plantas, pasa por al lado de Achly, que nunca pierde la concentración: está con un pincel en la mano dibujando algo sin forma. Cambia de color tres veces. Una parte la pinta amarilla, otra roja, otra mezcla ambos colores, y arriba colorea azul. Cuando lo termina, sin pedir ayuda va hacia un estante para buscar el molde con su nombre: sólo falta la firma de autor.

    Foto: Jardín Infantil Alto Belén

    Todos pueden cambiar de actividad cuando lo deseen. De pintar a matemáticas, o a cocina, o a juegos de letras, o a libros, o a dibujos, o a regar. En la sala hay un educadora y dos técnico: la primera está pendiente de lo que pasa en toda la sala, las otras se dedican a las necesidades individuales de cada niño cuando lo requiera. Jeferson va al baño, se saca el delantal, lo guarda en el mismo lugar de donde lo sacó y se lava las manos. Ya cumplió su labor. Va por otra.

    Educar en vulnerabilidad

    Estrella Alba no conocía Bajos de Mena. Dice que eligió trabajar en sectores vulnerables porque es donde más puede aportar. “Cuando llegué acá descubrí la gran capacidad de organización que tiene la gente, el cariño entre los vecinos, el sacrificio para salir adelante, levantándose muy temprano y llegando a las 9 de la noche a seguir trabajando en la casa”, cuenta. Añade que nunca han sufrido un robo- a pesar de estar en un sector con altos índices de delincuencia-, porque la comunidad ha cuidado el lugar.

    Se sorprende que una vecina, que no tiene a ningún pariente en el jardín, todas las mañana barra el entorno para mantener el establecimiento totalmente limpio. Dice que la gente cree en el trabajo que están haciendo.

    Aclara que el presupuesto que manejan es bajo, pero no es impedimento para entregar una educación de calidad. A los 26 trabajadores del jardín- entre educadoras, técnicos, auxiliares y cocineras-, no se les ofrecen los mejores sueldos, ni tampoco buscan las mejores educadoras de prestigiosas universidades. “En estos contextos, la clave de nuestro trabajo es que las educadoras se apasionen con los objetivos que tenemos como institución. Cuando entran acá, las capacitamos y las empapamos con nuestra visión”, aclara.

    El jardín busca que todos los niños tengan las mismas oportunidades que cualquier otro en Chile. Pretenden crear personas autónomas, que tengan metas claras y que sepan hacia dónde van. Que sean independientes, pero sabiendo que en algún momento necesitarán la ayuda del otro. Y para eso, es fundamental entender que los adultos deben respetarlos en todo sentido. Desde las decisiones que parecen mínimas, como elegir qué actividad realizar, hasta tomarlos en cuenta cuando necesiten afecto.

    “Todos tenemos que saber por qué hacemos las cosas. El problema es cuando las personas hacemos algo porque sí, sin saber el sentido”, asegura Alba.

    ¿Cuál es la diferencia en el día a día en comparación a cualquier otro jardín de la comuna? Estrella dice que aquí nadie es un número más. Ella conoce el nombre de los 136 niños que llegan todos los días. Para la educadora es muy importante conocer también la realidad familiar, para orientar a los alumnos según sus necesidades particulares. “Conocemos las fortalezas y debilidades de todos. Cada niño debe sentirse especial. No importa de dónde venga, todos son igual de importantes”, recalca.

    Foto: Jardín Infantil Alto Belén

    Los apoderados dicen que los niños desean ir a clases, que es el lugar donde les gusta estar. La fórmula para lograrlo, según la directora, es que los niños la pasen bien y a eso sumarle algún aprendizaje. Que se sientan como en su casa. “Si hay que abrazarlos o escucharlos lo hacemos. La parte afectiva es muy importante para que un niño logre aprender. Se debe sentir grato en todo momento”, cuenta

    Tras el término de la jornada, niños y educadores vuelven a sus hogares con la convicción que han recibido una educación de calidad.

Jardín Infantil Alto Belén: educación de calidad en la población más estigmatizada de Chile

2017-07-17T12:48:49+00:00 Julio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

En medio de la zona más postergada de Santiago, 136 niños de 0 a 4 años se educan de una forma diferente: nadie les dice qué hacer, sino que cada uno escoge día a día lo que quiere trabajar o potenciar. Liderado por una educadora de párvulos, este jardín lleva nueve años luchando por una mejor educación.

  • La iniciativa que destaca la tenencia responsable de mascotas desde los colegios

    El presidente del Consejo Regional Metropolitano destacó la importancia de fomentar los valores de los cuidados de las mascotas desde los colegios en una temprana edad para “una sociedad mejor”.

    “Yo respondo” es el nombre de la iniciativa del Colegio Forjadores de Peñaflor que motiva a sus alumnos la importancia del cuidado de la flora y fauna desde una temprana edad. Fruto de esta campaña, los niños pasearon con sus mascotas por las calles de la comuna para aprender sobre la relevancia de la tenencia responsable de sus animales.

    A este evento se unió la organización Cuidado con el Perro del Consejo Regional Metropolitano quienes les enseñaron a los pequeños el correcto cuidado de las mascotas para una mejor calidad de vida.

    Con esto, el presidente del consejo, Manuel Hernández, destacó la importancia de aprender estos valores, ya que “Los niños que ven en sus mascotas un reflejo de cómo debiera ser el tratado de las personas. Si nosotros aprendemos a tener una tenencia responsable de nuestras mascotas con el cuidado, con cariño, vamos a tener una sociedad mejor”, destacó.

    La Tercera

    La Tercera

    Organización que se sumó a la iniciativa “Yo respondo” que nació en el Colegio Forjadores, donde el director de la escuela, Carlos Yáñez explicó que “consideramos que desde chicos hay que formar a los niños en esta tenencia responsable” de mascotas y respetar la flora y fauna de nuestro país.

    La tercera

    La Tercera

    Con esta actividad, el presidente del Consejo Regional Metropolitano comunicó que promoverá este tipo de iniciativa a otros escuelas de la región.

La iniciativa que destaca la tenencia responsable de mascotas desde los colegios

2017-07-13T11:15:20+00:00 Julio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

¿Cómo podemos contribuir desde la escuela a la formación de mejores ciudadanos? ¿Puede la escuela promover la tenencia responsable de mascotas?

  • Si un profesor no conecta con sus alumnos, ¿es un mal docente?

    La comprensión que se tiene de los maestros y de su forma de transmitir una materia, se basa en valores personales y educativos.

    ¿Existen profesores buenos o malos? Durante la vida estudiantil, tanto en el colegio como en la universidad, la interacción maestro-alumno y su relación con el aprendizaje puede ser una experiencia maravillosa en algunos casos, pero también desafortunada, en otros. ¿De qué puede depender el éxito de esta relación? Sin duda, coexisten muchos factores, sin embargo, uno de los más relevantes es la imagen o percepción mutua que existe entre la simbiosis docente-alumno.

    Esta es una de las conclusiones a las que han llegado investigadores del departamento de Educación de la Universidad de Concordia (Montreal, Quebec) en un reciente estudio, llevado a cabo gracias a la comunidad virtual Reddit, una red social que abarca infinidad de materias en las que los usuarios agregan sus opiniones sobre noticias o temas específicos.

    La investigación se ha basado en el análisis de 600 entradas publicadas entre 2009 y 2015 en las que los participantes debatieron, de manera anónima, sobre las características sobre que era para ellos un buen o mal maestro. Y una de las conclusiones a las que han llegado ha sido que la comprensión que se tiene de los docentes y de su forma de transmitir una materia, se basa en los valores personales, educativos y, posiblemente, en nuestra compresión particular de género.

    Según sus autores, se demuestra que los estudiantes tienen diferentes estilos de aprendizaje y personalidades y que responden de manera diferente a los profesores en base a sus propias necesidades y perspectivas. Frente a esto, el doctor en Psicología y director del Grado en la Universidad de Antonio de Nebrija en Madrid (UAN), Juan Carlos Rodríguez, asegura que lo primero que habría que plantearse es qué significa ser un buen profesor. “Para los alumnos un buen docente puede ser aquel que además de dominar la materia, muestra entusiasmo en clase, tiene relaciones cordiales con los estudiantes y además comunica de forma correcta. A este respecto, un profesor con estas características puede influir de forma positiva en el aprendizaje de sus alumnos”, comenta. Sin embargo, supone esto que si la personalidad de un profesor no comulga con la de un alumno, este, ¿estaría condenado a la frustración académica?

    Necesariamente no, pero le costará más adaptarse a esas clases, estudiar y obtener mejores resultados que otro estudiante que sea más compatible con la personalidad de ese profesor. “Los valores que una persona posee van a influir en su conducta y las personas que ejercen la docencia no son una excepción. Los valores que cada uno de los profesores posea pueden influir en su docencia, en su contenido y hasta en la forma de dar las clases”, asegura el experto.

    El profesor ideal está en tu mente

    La figura del maestro importa y la percepción popular que se tiene de ellos les afecta no solo a ellos mismos sino a la propia educación y enseñanza. En el estudio se refleja que lo mejor y peor de los profesores se divide en tres categorías: las cualidades profesionales y personales del profesor, los resultados de aprendizaje del estudiante y la relación entre el estudiante y el maestro. En cuanto a las cualidades, profesionales, los “mejores” maestros eran elogiados por ser inteligentes, atractivos, delicados, tolerantes y estrictos pero justos, mientras que los “peores” fueron descritos como incompetentes, carentes de juicio, perezosos, injustos e inflexibles.

    Lo que llama la atención de los resultados es que un número idéntico de docentes eran aplaudidos por características diametralmente opuestas. Por ejemplo, para muchos alumnos ser un profesor tranquilo es una cualidad buena, mientras que para otros resulta algo criticable por no ser un docente vivaz. Para Rodríguez, en casos extremos, hay personalidades que no son compatibles con otras y puede suponer un problema, aunque lo habitual es que la mayoría de los profesores puedan conectar con sus alumnos. “No existe un perfil de profesor eficaz para todos los niveles ni para todas las materias cuya valía se fundamente en aspectos individuales de la personalidad”, afirma. “Quizás sea el profesor que sabe en cada momento cómo facilitar la construcción del conocimiento de sus alumnos y cómo ajustar, de la mejor manera posible, la ayuda necesaria según las características de la situación, del contenido y de los propios alumnos”, matiza.

    En cuanto a las diferencias de género, Rodríguez, apunta que se están superando. “Hoy en día cualquier persona que se dedica a la enseñanza puede impartir cualquier materia. Ser hombre o mujer no es un problema en relación con la docencia de cualquier materia”, concluye.

Si un profesor no conecta con sus alumnos, ¿es un mal docente?

2017-06-28T12:06:15+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Los profesores importan|

La comprensión que se tiene de los maestros y de su forma de enseñar una materia, se basa en valores personales y educativos. Esta es una de las conclusiones a las que han llegado investigadores del departamento de Educación de la Universidad de Concordia.

  • Abuela, hija y nieta mapuche relatan sus experiencias en nuestro sistema educativo: ¿Cuánto ha evolucionado?

    Con el objetivo de reconocer, proteger y valorar el aporte de los pueblos originarios en nuestro país, cada 24 de junio se celebra el Día Nacional de los Pueblos Indígenas. Así, representantes de los pueblos Aymara, Mapuche y Rapa Nui celebran el solsticio de invierno entre el 20 y 24 de junio, un período de cambio y renovación para estas culturas.

    Efemérides como estas son una gran oportunidad para visibilizar la importancia de la educación intercultural. Pero, ¿qué esperan los pueblos indígenas del sistema educativo?, ¿cómo ha sido su experiencia en la sala de clases?, ¿cuál es la importancia del rol docente en este contexto? Para responder estas y otras preguntas, hablamos con Rosa Millavil (50), su hija Marisela (26) y su pequeña nieta Amanda, de tan solo 6 años.

    Primera generación: encubrimiento y ausencia de reconocimiento

    La experiencia educativa de Rosa Millavil comienza en una pequeña escuela rural al interior de la IX Región. Su experiencia no fue fácil, al igual que la de muchos mapuches que se educaron en los años 70. Su paso por la escuela estuvo marcado por el encubrimiento de su cultura, la invisibilización de sus tradiciones y el dolor de perder parte de su identidad. “Nosotros nos criamos más con la civilización española, nuestra cultura no era bien vista ni reconocida”, dice Rosa.

    Para ella, la escuela fue una institución de “doble filo”. Por un lado entregaba nuevas oportunidades pero al mismo tiempo negaba su cultura. “Dejamos de participar en guillatunes porque teníamos que estar en la escuela. No podíamos mezclar el mapudungun y el español porque nos decían que eso no nos servía a nosotros, y que era un error”, añade.

    Pese a que la mayoría de los niños que asistían a la escuela eran mapuches, según Rosa, tampoco existió una educación contextualizada. “Nunca hubo una sola palabra en mapudungun y nuestras oraciones las teníamos que hacer en español”, afirma.  Así, poco a poco, Rosa fue perdiendo parte de su identidad indígena y se quedó sin espacios para poder replicarla.

    Es más difícil mantener la identidad. ¡Imagínate! Nosotros tenemos una religión y creencias que se basan en la naturaleza y que son muy distintas a la de los españoles. Entonces, ¿cómo les enseñamos a nuestros hijos y nietos? A mí me gustaría, pero es difícil que entiendan”, señala Rosa.

    Segunda generación: hacia una cultura de respeto

    A diferencia de su madre, para Marisela su paso por el sistema educativo fue un poco más amigable. Pese a haber sido discriminada por sus compañeros por ser mapuche sus recuerdos son menos duros que los de su madre. Según ella, este cambio se debe a que las personas de su generación se dieron cuenta de la importancia de su cultura y de mantenerla vida. En ese cambio también sus profesores tuvieron un rol muy importante.

    “Los profesores siempre trataron de inculcarme que éramos importantes; siempre me decían que no podíamos sentirnos menos por ser mapuches”, dice Marisela. “Yo vivía mi cultura, hablaba con mis papás, iba a ceremonias y sentía esa armonía propia del mundo mapuche, pero es distinto que un profesor te lo diga y reconozca”, agrega.

    Marisela recuerda especialmente a una profesora que la marcó, ella “siempre nos decía que no éramos distintos, que éramos un cultura digna de seguir e imitar”, afirma. Pese a haber sentido el reconocimiento de sus profesores, para Marisela el sistema educativo nunca estuvo a la altura de lo que ella esperaba.

    La incorporación del pueblo mapuche no fue algo trascendental, siempre lo sentí más folclórico. Para lo único que éramos necesarios era para bailar, que poco y nada se relaciona con entender nuestra cultura y cosmovisión”, apunta Marisela.

    Tercera generación: reconocimiento, una necesidad del pueblo mapuche

    Tal como lo demuestran las experiencias de Rosa y Marisela, la educación que ha recibido parte del pueblo mapuche no ha sido lo suficientemente responsable ni respetuosa con su cultura. Lentamente comienzan a surgir pequeños avances pero aún queda mucho por mejorar.

    Amanda, hija de Marisela, sabe perfectamente que es mapuche y cree que en su curso hay más niños que lo son. “Me gustaría saber cómo hablan y aprender a tocar eso así”, dice Amanda, mientras hace un gesto con las manos en referencia al kultrun.

    Camino a una educación multicultural

    AraucaniaCuenta.cl

    Solo 438 colegios de Chile imparten la asignatura de Lengua Indígena (Mapudugun, Aimara,Rapanui, entre otras). Si se considera el total de horas realizadas en la asignatura Lengua Indígena por colegio, en promedio, solo el 40% de ellas son realizadas por docentes con estudios respectivos. Pero, ¿Es suficiente un ramo de lengua indígena? ¿qué cosas debiera considerar una educación intercultural? ¿cuál debiera ser la formación de quienes imparte estos ramos?

    Para Rosa Millavil, una verdadera educación intercultural para su nieta y para el resto de los niños mapuches debiera considerar elementos básicos de la cultura, dada la importancia que esto tiene en la identidad de una persona.

    “Sería lindo enseñarles nuestros cantos, oraciones y bailes. ¡Hay tantas cosas que se pueden incorporar! Hasta recitar un poema, por ejemplo. Esto permitiría a los niños sentirse identificados con su cultura desde chicos ya que es en el colegio donde pueden aprender mucho más rápido”, señala.

    En tanto, para Marisela es fundamental promover la enseñanza del idioma, pero sobretodo la cosmovisión mapuche. “Esto es crucial, porque cuando uno entiende la cosmovisión conoce todas las respuestas para entender nuestra cultura. Y obviamente faltan más clases y talleres en esa dirección”, finaliza.

    La incorporación de los pueblos indígenas al sistema educativo no es tarea fácil pero con la voluntad  y el trabajo de toda una comunidad educativa si es posible. La educación intercultural es un derecho de nuestros niños y jóvenes.

Abuela, hija y nieta mapuche relatan sus experiencias en nuestro sistema educativo: ¿Cuánto ha evolucionado?

2017-06-27T22:43:00+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Cómo aprenden los niños|

En el Día Nacional de los Pueblos Indígenas, quisimos conocer las percepciones del pueblo mapuche sobre el sistema escolar. Hablamos con 3 generaciones de una familia para conocer sus vivencias y experiencias.

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  • ¿Por qué decenas de niños decidieron ir a la escuela en falda en Reino Unido?

    Unos 30 niños escolares decidieron asistir a clases en falda en protesta por el reglamento de la institución que no les permitía ir en pantalón corto.

    Los alumnos de la Academia ISCA en Exeter, en el suroeste de Inglaterra, habían pedido permiso para modificar el uniforme debido a las altas temperaturas que se han registrado recientemente en el país.

    “No nos permiten usar shorts pero yo no voy a estar en pantalón largo todo el día, hace bastante calor”, declaró uno de ellos.

    No es la primera vez que esto sucede en Reino Unido.

    En 2011, durante una ola de calor, un alumno de una escuela en Cambridge que prohibía el uso de shorts se dio cuenta de que no había nada en el reglamento que impidiera a los niños usar falda y decidió ponerse una para ir a clase.

    El conflicto no parece tener nada que ver con la insensibilidad de las autoridades escolares hacia los estudiantes, sino con el deseo de no violar los estatutos.

    La directora de la Academia ISCA, Aimee Mitchell, aclaró que los shorts “no forman parte” del uniforme escolar.

    Los estudiantes dijeron que la idea de la protesta vino de la misma directora, que originalmente hizo la sugerencia, aunque alguno de ellos dudó de que estuviera hablando en serio.

    La esperanza de los alumnos es que la escuela reconsidere su política sobre los shorts como resultado de la protesta. La directora no lo ha descartado.

    Camino a la escuela, los alumnos gritaban “¡Permitan a los niños usar shorts!”

    “Reconocemos que los últimos días han sido excepcionalmente calientes y estamos haciendo el máximo esfuerzo para que tanto estudiantes como el plantel se sientan tan cómodos como sea posible”, aseguró Mitchell.

    “En la actualidad, los shorts no forman parte de nuestro uniforme para niños y no quisiera hacer ningún cambio sin consultar tanto a los estudiantes como a sus familias”.

    “Sin embargo, como el tiempo cálido se está volviendo la norma, estaría dispuesta a considerar un cambio para el futuro”.

    Claire Reeves, cuyo hijo estudia en esa escuela, dijo que preguntó si él podría ir en pantalón corto pero que la idea fue “echada por tierra”.

    “Me siento muy orgullosa de que defiendan sus derechos. La gente siempre está hablando de igualdad de derechos para hombres y mujeres y el uniforme escolar no debería ser una excepción”, expresó.

    El código de uniforme de las escuela permite a los niños usar pantalón largo y a las niñas usar tanto pantalón como falda. Los estudiantes pueden quitarse la corbata y sacarse la camisa por fuera del pantalón o la falda mientras están en clase pero deben arreglarse cuando salen del aula.

¿Por qué decenas de niños decidieron ir a la escuela en falda en Reino Unido?

2017-06-22T11:18:10+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

Una historia para reflexionar sobre sobre la pertinencia del uniforme escolar y de las diversas normas que existen al interior de los establecimientos.

  • Elige Educar lanzó premio para encontrar a los profesores que representarán a Chile en “el Nobel de la enseñanza 2018”

    Maggie MacDonnell, ganadora del Global Teacher Prize Mundial, y Eligio Salamanca, ganador de la versión local de este galardón, llamaron a toda la ciudadanía a reconocer el trabajo que realizan los profesores chilenos a través de la segunda edición nacional de este premio.

    Junto a toda la comunidad escolar de la escuela pública Salvador Sanfuentes de Santiago, Maggie MacDonnell, premiada por el Global Teacher Prize internacional como la mejor profesora del mundo, y Eligio Salamanca, el ganador 2016 de la versión local de este galardón, lanzaron el Global Teacher Prize Chile 2017, una iniciativa mundial que la organización Elige Educar desarrollará en Chile por segundo año consecutivo.

    El Global Teacher Prize internacional –conocido como “el Nobel de la enseñanza”- es un reconocimiento de la Varkey Foundation que desde el año 2014 premia con un millón de dólares a un profesor destacado entre postulantes provenientes de todo el mundo. Este galardón busca identificar y reconocer a los maestros que, a través de su trabajo e innovación, están impactando a sus estudiantes y a su comunidad.

    Durante el año 2016, en su primera versión local, esta iniciativa logró movilizar más de 7 mil nominaciones ciudadanas a profesores de todo Chile, siendo elegidos entre los docentes postulantes a 5 finalistas que representaron por primera vez a Chile en el Global Teacher Prize Internacional, donde dos de ellos, Eligio Salamanca y Mario Santibañez, fueron distinguidos entre los 50 mejores profesores del planeta.

    “Tal como Maggie Macdonnell fue reconocida por el Global Teacher Prize mundial, y Eligio Salamanca por la versión nacional del premio, estamos seguros de que en los distintos rincones de Chile -de Arica a Puerto Williams- hay miles de profesores que al igual que Maggie y Eligio transforman las vidas de sus alumnos y sus comunidades a través de su compromiso pedagógico. Queremos visibilizar estas historias y reconocer la labor profesional de nuestros docentes impulsando nuevamente este reconocimiento ciudadano, público y masivo”, explicó Hernán Hochschild, director ejecutivo de Elige Educar.

    Maggie MacDonnell, ganadora del Global Teacher Prize, junto a Eligio Salamanca, ganador de la versión local.

    Por su parte, la ministra de Educación, Adriana Delpiano, destacó que todos los profesores puede ser los mejores:

    La profesora Maggie, junto a los profesores chilenos finalistas del año pasado -entre los cuales dos fueron reconocidos entre los 50 mejores del mundo- son una demostración de que sí se puede; se puede hacer cambios culturales desde la profesión docente, apelando al profesor en su calidad de profesional, con capacidad de innovar, de crear métodos de aprendizaje acordes a sus comunidades. Esto es lo más importante”, dijo.

    De izquierda a derecha Hernán Hochschild (Director Ejecutivo de Elige Educar), Maggie MacDonnell (Ganadora Global Teacher Prize 2017), Adiana Delpiano (Ministra de Educación), María Isabel Díaz (Subsecretaria de Educación Parvularia) y Eligio Salamanca (Ganador del Global Teacher Prize Chile)

    En esa línea, la profesora Maggie MacDonnell hizo un enérgico llamado a que los estudiantes levanten la voz y reconozcan mediante este premio a esos profesores que generan cambios desde el aula.

    Las únicas personas en el mundo que saben bien quién es el mejor profesor son los estudiantes. Por eso, necesitamos la ayuda de todos los estudiantes para encontrar a esos profesores increíbles y postularlos al Global Teacher Prize”, destacó en la ceremonia.

    Maggie MacDonnell junto a estudiantes de la Escuela Básica Salvador Sanfuentes en Chile

    La Ministra también extendió una invitación a todos los profesores chillenos a ser parte del Global Tacher Prize Chile.

    “Hoy queremos invitar a todos los educadores que tienen ese fuego interior, esa pasión por enseñar, a visibilizar su trabajo, a postular para representar a los profesores y profesoras de nuestro país en esta instancia que busca visibilizar mundialmente el impacto de la profesión docente”, dijo.

    Cómo postular al Global Teacher Prize Chile

    A partir de hoy, y hasta el 14 de agosto toda la ciudadanía podrá postular a aquellos profesores que marcaron o están marcando positivamente sus vidas a través de la página web www.gtpchile.cl

    Pueden postular profesores y educadores de párvulo actualmente en ejercicio que enseñen a niños que cursen entre kínder y cuarto medio, en escuelas de todo el país y de cualquier tipo de dependencia (públicas, particulares subvencionadas y particulares pagadas). Puede postular al premio directamente el profesor o ser nominados por un tercero.

    La forma de educar de la mejor profesora del mundo

    Maggie MacDonnell es una profesora de Ed. Media de origen canadiense, nacida en las zonas rurales de la provincia de Nueva Escocia. Este año, Maggie fue elegida -entre más de 20 mil profesores de todo el mundo- como “la mejor profesora del mundo” por el Global Teacher Prize, en una ceremonia celebrada en la ciudad de Dubai el pasado 22 de marzo.

    Maggie buscó la oportunidad de enseñar a comunidades originarias en su país, y por ello durante los últimos 6 años se ha desempeñado como profesora en Ikusik School, escuela de la aldea Salluit, donde habita el pueblo originario inuit, en pleno Ártico canadiense. Esta aldea es el hogar de la segunda comunidad inuit más septentrional en Quebec, con una población de poco más de 1.300 personas, a la cual no es posible acceder por carretera, sino sólo por vía aérea.

    En su rol de maestra, Maggie ha enfrentado el desafío de lograr aprendizajes en medio de un contexto altamente complejo: pobreza, altas tasas de embarazo adolescente; abuso de drogas, problemas derivados de los roles de género (donde las niñas cargan con los deberes domésticos); altas tasas de suicidio. Sólo en los últimos dos años, la profesora enfrentó el suicidio de una decena de jóvenes de su comunidad.

    Para enfrentar estos desafíos, Maggie creó un programa de habilidades para la vida, específicamente para las jóvenes, que ha logrado hacer parte a las niñas en actividades que antes eran dominadas sólo por los niños. También creó una asociación con la guardería de niños, donde sus estudiantes trabajan en las aulas con trabajadores experimentados. Maggie también obtuvo más de $ 20 mil dólares para un programa de nutrición saludable en la escuela ejecutado por los propios estudiantes, y hoy administran una cocina comunitaria en su escuela. Además, para atacar los graves problemas de depresión y abuso de drogas y alcohol entre sus estudiantes, Maggie estableció un centro deportivo para los jóvenes y adultos de la comunidad, que poco a poco están adoptando un estilo de vida más saludable. También creo un equipo de running con sus estudiantes, que les ha permitido aliviar el estrés, fortaleciéndolos física y mentalmente.

    En definitiva, esta profesora ha procurado enseñar a sus estudiantes el enfoque “de problemas a soluciones”, impulsando desde sus propios estudiantes las ideas que les permitan a ellos y a su comunidad hacer frente a las dificultades que los aquejan, mejorando no sólo la experiencia en la escuela –mejorando la asistencia a clases y los niveles de deserción-, sino también impactando más allá de su sala de clases, en toda la comunidad.

    Conoce más de Maggie MacDonnell en el siguiente vídeo

Elige Educar lanzó premio para encontrar a los profesores que representarán a Chile en “el Nobel de la enseñanza 2018”

2017-07-12T09:01:49+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Los profesores importan|

Desde hoy la ciudadanía podrá nominar en www.gtpchile.cl a aquellos profesores cuya labor, consideren, debe ser reconocida. Los docentes finalistas representarán a Chile en la próxima versión internacional del galardón, conocido como “el Nobel de la enseñanza”, que reconoce su labor y le entrega 1 millón de dólares como premio.

  • “Escuela Abierta”: el programa de Recoleta que pretende ser impulsado en todo Chile

    En la comuna del norte de la capital los colegios permanecen abiertos de lunes a domingo hasta las 22 horas. Mineduc elaboró un documento sobre esta experiencia.

    Suena la campana de la tres de la tarde en el Liceo Valentín Letelier de Recoleta. En muchos colegios este sonido significa el fin del día escolar, la salida de los niños y el cierre de los establecimientos. Sin embargo, desde 2013 esto ha cambiado en las 19 escuelas municipales de la comuna norte de la capital. El campanazo de salida se confunde con el de entrada. Niños y adultos, chilenos e inmigrantes, esta vez sin uniformes, inician una nueva jornada hasta las 10 de la noche.

    A través de más de 150 talleres municipales y una cantidad similar de actividades autogestionadas por organizaciones sociales, todos ellos de carácter educativo, cultural y deportivo, los colegios se han convertido en el “corazón de la comunidad” y segundo hogar para miles de personas, sin importar el día de la semana.

    Las actividades se desarrollan de lunes a viernes de 15 a 22 horas y los sábados de 9 a 21 , mientras los domingos los espacios quedan disponibles para quienes deseen usarlos, “llave en mano”.

    Desde la Municipalidad de Recoleta, Natalia Salazar, asistente de Coordinación Territorial del programa, reconoce que en un comienzo costaba que los directores confiaran el acceso, pero con el paso de los meses todo cambió. “El adn de las escuelas pasó a ser el centro del desarrollo social comunitario”, asevera la estudiante de Trabajo Social.

    Astrid Quiroga es vecina de la comuna. Junto a su hijo Renato participan dos veces a la semana del curso de Lengua a Señas que se imparte en el Centro Educacional “Juanita Fernández”. “Pese a no tener ningún familiar o cercano con sordera, llevaba años buscando aprender pero no había donde. Apenas me enteré de esta iniciativa me acerqué, es muy importante para nosotros como comunidad tener estas posibilidades”, confesó Astrid durante una breve pausa que dedicó toda la clase para conversar con Publimetro.

    Terminada esta charla, durante el recorrido por las escuelas “República de Paraguay” y “Vicente Letelier” advertimos la alta cantidad de inmigrantes que hacen uso de los espacios escolares. Ya de noche, en una de las salas del histórico liceo donde estudiase el ex presidente Patricio Aylwin, un grupo de padres peruanos enseñan a sus hijos a bailar la tradicional “marinera”. Pese a la alta participación de personas en los talleres, la mayoría de los asistentes son parte de organizaciones sociales que solicitan un espacio para realizar sus actividades. En 2016, 419 organismos, sin importar la comuna de procedencia, que no tenían un lugar para sus actividades, fueron recibidos en los colegios de Recoleta.

    “Antes ensayábamos en las calles y los parques”, relata Jorge Montenegro, inmigrante peruano con 15 años en Chile. “Nuestros niños nacieron acá, así que nosotros utilizamos estos espacios para enseñarles nuestras tradiciones”, señaló.

    La sinergia que existe se refleja en la masiva participación que tienen las actividades, las cuales han superado las expectativas en varias oportunidades. Pese a que los cálculos para el primer año (2013) eran de 5 mil personas, la cifra se cuadruplicó y alcanzó a 19.580. Desde esa primera “prueba” hasta 2016, el número de participantes no ha parado de crecer y, en este último año, llegó a 39.198 personas.

    Sin embargo, no es sólo este factor el que demuestra la efectividad de “Escuela Abierta”. Según datos municipales, una vez se abrieron los colegios también disminuyeron los robos en su interior. De los 24 hurtos promedio que padecían los 19 establecimientos en 2012, en 2016 esta cifra se redujo a sólo dos.

    Su génesis

    Luego que Daniel Jadue asumiera a la cabeza de la Municipalidad de Recoleta a fines de 2012, se iniciaron los trabajos por cumplir una de las promesas que el tres veces candidato había realizado, aumentar los espacios para la comunidad y en especial para los jóvenes. “A pesar que todos decían querer que niños y adolescentes salieran de las calles, de la delincuencia y los males que tiene nuestra sociedad, no encontraban lugares donde realizar sus actividades”, aseguró a Publimetro.

    Sin embargo, una vez en el municipio, Jadue reconoce haber encontrado la respuesta tras advertir que los colegios municipales “nos ofrecían 300 salas, 19 patios, 30 gimnasios y 3 teatros totalmente inutilizados después de las 3 de la tarde”.

    Transcurridos cuatro años, el alcalde destaca el “círculo virtuoso” que se genera en torno a la iniciativa. “La comunidad se siente mejor representada, se entiende así misma como el Estado y que la infraestructura es de ellos”, sostuvo.

    Doble reconocimiento

    Desde el Gobierno han observado con atención la experiencia de Recoleta y luego de cuatro años la valoración proviene desde dos frentes: educación y seguridad. “Escuela Abierta ha sido reconocida como una de las mejores prácticas para combatir y prevenir la delincuencia a nivel nacional por el Ministerio del Interior y Seguridad Pública”, informa Daniel Jadue.

    “Buenas prácticas en prevención del delito y la violencia”, indica el galardón entregado el 30 de mayo pasado.

    En tanto, desde el Mineduc han destacado la labor de esta comuna (junto a San Vicente y San Javier, comunas con programas similares) y elaboraron un manual de orientación para la implementación de “Escuela Abierta” en otras zonas del país.

    “La posibilidad de que otros actores sociales formen parte de la vida escolar puede constituir un punto de partida para que la gestión institucional resulte más democrática”, destaca el documento.

“Escuela Abierta”: el programa de Recoleta que pretende ser impulsado en todo Chile

2017-06-13T11:04:41+00:00 Junio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar, Padres y apoderados|

Permanecen abiertas durante todo el día y son un ejemplo de como las escuelas pueden contribuir al aprendizaje de toda la comunidad.

  • ¿Qué entendemos por calidad? Educar para acortar brechas y disminuir la desigualdad

    La discusión sobre el sistema educacional chileno está presente desde hace más de una década, tanto en las calles como en el aula. Cuando se exige educación gratuita y de calidad, pocas veces se explicita qué significa calidad. Esta es la mirada de tres activistas sobre cómo se define el estándar educacional que se necesita en nuestro país.

    El movimiento estudiantil ya cumple más de una década luchando por educación gratuita y de calidad. La disputa por mejorar la calidad educacional de miles de estudiantes en nuestro país no ha sido fácil. Intereses económicos y políticos han dificultado un proceso necesario para el desarrollo intelectual y cultural de Chile.

    El problema está claro, las soluciones, a veces, no tanto. ¿Qué entendemos por educación de calidad?

    Nicole Cisternas, Trabajadora Social de la Universidad Católica y Directora de Política Educativa de Educación 2020, explica que “educación de calidad es aquella que cierra brechas y que responde a los dolores que uno tiene como país, en uno de los países más desiguales del mundo como Chile, tenemos que propiciar un modelo educativo que promueva el encuentro, la convivencia con los diversos, y que también genere igualdad de oportunidades”.

    Nuestro actual sistema educacional está sujeto constantemente a cambios políticos y económicos. Sin embargo, el modelo de enseñanza es antiguo y aún no se adapta a la realidad que vivimos actualmente.

    La educación de calidad tiene que ver con preparar a las personas para poder vivir en el mundo y eso es todo lo que hay en el enfoque que se llama ‘habilidades del siglo 21’. Hemos pasado a vivir en un mundo en que el conocimiento se produce super rápido, la tecnología avanza constantemente, el mundo del trabajo cambió, pero tenemos una educación que está pensada para el siglo 19”, sostiene la directora.

    “Es una sala de clase con un profesor al frente, donde mayoritariamente se ejercita la memoria y los estudiantes tienen poco espacio para poder ser protagonista del aprendizaje. Aprenden matemáticas con ejemplos teóricos no prácticos, por lo que finalmente la vida cotidiana y la realidad, queda aparte de la escuela”, afirma Cisternas.

    Dentro de las múltiples propuestas que ha realizado Educación 2020, está la idea de enseñar a través de proyectos y no en el formato tradicional.

    “Trata de que los alumnos en vez de tener matemáticas y lenguaje igual que siempre, desarrollan proyectos y en las asignaturas realizan actividades para avanzar en él. Por ejemplo, si les interesa el cambio climático o la contaminación ambiental, en el desarrollo del proyecto el alumno debe investigar, realizar encuestas. Mientras va a aprendiendo estadísticas y matemáticas, mejora su comprensión lectora porque debe escribir y leer”, explica Cisternas.

    Y agrega que “comprenderá ciencias sociales al ver la diversidad de su entorno, todo esto, además de hacer más atractivas las clases, nosotros vemos todos los días a alumnos y docentes aburridos y desmotivados, por eso buscamos conexión con sus vidas cotidianas, que les permita a los alumnos aprender a pensar y ser protagonista de la enseñanza”.

    Para Daniel Andrade, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), la enseñanza debe ser bidireccional.

    “Creo que tenemos que ir con un pie en lo que tenemos hoy y con el otro en lo que queremos para mañana. La educación que tenemos hoy es bancaria, que consiste en que los estudiantes están sentados y reciben el conocimiento y las reflexiones de manera unidireccional desde un profesor. La educación que queremos es bidireccional, en donde haya participación y debate sobre el conocimiento que se está recibiendo, actualmente los cuestionamientos en un aula no están muy permitidos y tampoco valorados”, afirma Andrade.

    El rol de los profesores es determinante cuando hablamos de educación de calidad. Durante la vida laboral de un profesor, puede llegar a educar aproximadamente a 6.000 niños .En Chile, ganan la mitad del sueldo promedio de los países de la OCDE y son los que trabajan más horas.

    Hernán Hochschild, es Ingeniero Civil Industrial, egresado de Filosofía de la Universidad Católica y actualmente es Director Ejecutivo de Elige Educar. A través de su trabajo por más de una década con profesores, ha constatado la importancia de mejorar las condiciones laborales de los educadores para poder mejorar la calidad de la educación.

    Necesitamos entregar más herramientas a los docentes, mejorar su formación, pero también darles más autonomía. El sistema educativo actual les deja poco espacio para poder trabajar entre ellos, planificar, evaluar, tienen poco tiempo para enfocarse en lo que es su trabajo, tenemos que confiar más en ellos”, explica Hochschild.

    Y continúa con que “nuestro sistema educacional no trabaja para que todos aprendan y no entiende qué es lo que hace que los estudiantes aprendan. El profesor pasa durante un mes la materia, hace la prueba, un cierto porcentaje del curso se saca un rojo y en vez de apoyar a ese grupo, pasa a la siguiente materia. ¿Por qué lo hace? Porque la Unidad Técnica Pedagógica le está diciendo que tiene que pasar el programa, porque a su vez, el ministerio de Educación les indica que todos los colegios deben pasarlo”.

    “Finalmente no tenemos un sistema que promueva los aprendizajes de todos, sino lo que hace es pasar la materia. Si bien no todas las clases son así y hay profesores que lo hacen extraordinario, tienen que luchar contra todo ese sistema que presiona para ir dejando alumnos atrás”, enfatiza el director.

    Definir calidad educacional no es simple y tampoco una receta, pero nuestro sistema no se hace cargo de las deficiencias de los estudiantes y tampoco de las desigualdades.

    “El problema de Chile es que deja demasiados estudiantes atrás. La mecanización del conocimiento es una forma super básica y rutinaria de aprender. Lo que tenemos que buscar es el aprendizaje profundo, aprender basados en el error, buscar equivocarse mucho, y eso lamentablemente hoy está castigado en vez de tener un sistema de apoyo”, concluye Hochschild.

¿Qué entendemos por calidad? Educar para acortar brechas y disminuir la desigualdad

2017-06-12T12:51:55+00:00 Junio, 2017|Actualidad|

¿De qué hablamos cuando hablamos de calidad? ¿Qué importancia tienen los profesores en este proceso? Para reflexionar sobre este importante tema te invitamos a revisar la nota "El rol de los profesores es determinante cuando hablamos de educación de calidad".

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