“¿Quién se atreve?” es el lema de la campaña que iniciará mañana el proyecto “Elige Educar”, con el fin de incentivar a alumnos destacados para que sean profesores.
MANUEL FERNÁNDEZ BOLVARÁN – El Mercurio, sábado 20 de mayo 2011.
¿Qué hace que un egresado de 4° medio de buen rendimiento tienda a no querer entrar a Pedagogía? Es la pregunta que quiso responder el investigador de la UC Juan Pablo Munita, quien analizó los datos de 25.135 estudiantes que rindieron el Simce de 2° medio 2003, dieron la PSU 2005 y se matricularon en 2006 en alguna universidad del país.
Un trabajo de un año que arroja datos elocuentes, como que quienes acceden a una universidad superan en 26,5 puntos el promedio PSU del colegio del que egresaron. En contraste, el grupo que entra a Pedagogía sólo supera en 1,8 puntos el promedio de su colegio de origen.
O que el haber estudiado en un colegio de clase media, media-alta y alta reduce en 4,4%, 4,9% y 4,7%, respectivamente, las posibilidades de querer entrar a una carrera pedagógica.
“La explicación de ambas cosas no son los sueldos de los profesores, sino que la carrera tiene un estatus social poco atractivo”, afirma el ingeniero civil industrial. Su análisis muestra que los mismos que no se interesan en Pedagogía, no tienen problema en entrar a Psicología o Arquitectura, carreras que tienen condiciones salariales de partida muy similares a las de los docentes.
“Son percibidas como más desafiantes y mejor valoradas en el entorno social que Pedagogía. Hoy tenemos una baja valoración social de los profesores y ese es un switch que hay que cambiar. El sueldo importa, pero no es decisivo”, dice Munita.
Un panorama que en países como Inglaterra se repetía hasta hace pocos años. Sin embargo, una serie de políticas públicas, sumadas a una potente campaña comunicacional, terminaron generando un giro radical. Es en la línea de lo que pretende replicar el proyecto “Elige Educar”, que mañana empezará a emitir, por internet y canales de televisión abierta y de cable, sus dos nuevos spots.
Bajo el eslogan “¿Quién se atreve?”, mostrará el valioso trabajo que hacen los buenos profesores y presentará el desafío que implica estudiar esta carrera. “Queremos no sólo llegar a los jóvenes interesados en asumir grandes retos, como educar, sino también generar conciencia en la sociedad del valor que tienen nuestros docentes. Que no son el problema, sino la solución”, sostiene Hernán Hochschild, coordinador ejecutivo de la iniciativa.
“El panorama tiende a mejorar, cada vez hay más señales para que la valoración de las pedagogías mejore”, piensa Munita, quien destaca como avances esta campaña y las becas que entrega el Estado a contar de este año. Sin embargo, plantea la necesidad de dar un paso más: “Hay que generar un mercado laboral desafiante, que premie al que lo hace mejor, como ocurre en casi todo el resto de las profesiones. Si eso no pasa, seguirá siendo difícil atraer alumnos destacados”.
531 puntos es el promedio que obtienen en la PSU de Matemática los jóvenes que se matriculan en Pedagogía. En contraste, el puntaje promedio del total de los matriculados en el sistema de educación superior asciende a 598.