Enseñar a los estudiantes a pensar: ¡5 beneficios de hacerlo!

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Enseñar a los estudiantes a pensar: ¡5 beneficios de hacerlo!

Desarrollar las habilidades del pensamiento más allá de la memorización y fortalecer el pensamiento eficaz es uno de los principales objetivos de la metodología thinking-based learning (TBS) o Aprendizaje Basado en el Pensamiento.

Escrito por: Camila Londoño

junio 2, 2017

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Enseñar a contextualizar, a analizar, a argumentar y a convertir información en conocimiento: ese es el objetivo de algo llamado thinking-based learning o Aprendizaje Basado en el Pensamiento (TBL), un modelo de aprendizaje que por más de 30 años, el profesor estadounidense Robert J. Swartz, ha intentado promover por todo el mundo.

Este modelo busca trabajar las habilidades del pensamiento más allá de la simple memorización, logrando así, un desarrollo de pensamiento eficaz. Como metodología, este tipo de aprendizaje se orienta hacia la construcción de habilidades (como la formulación de hipótesis) que permitan al estudiante, aprender a pensar de forma crítica, analítica y creativa. Pero no se trata simplemente de enseñar a “pensar con más ganas”, dice Swartz, significa enseñar de forma deliberada y explícita lo que son los procedimientos y comportamientos mentales y cómo aplicarlos.

“Requiere esfuerzo y capacidad por parte tanto de los alumnos como de los profesores, porque aunque lo ideal es que pensar de forma eficiente sea una operación o un comportamiento automotivado, casi intuitivo, solo llega a serlo a base de aplicación, enseñanza y reflexión repetida, consciente, esforzada y continuada”, dice el pedagogo.

Componentes del TBL:

En su libro Cómo desarrollar en los alumnos las competencias del siglo XXI, Swartz señala las tres cosas que componen esta metodología de aprendizaje:

Las destrezas del pensamiento: emplear procedimientos reflexivos específico y apropiados para un ejercicio de pensamiento determinado.

Los hábitos de la mente: conducir esos procedimientos para dar lugar a conductas de reflexión amplias y productivas relacionadas con el hecho de pensar.

La metacognición: realizar estas dos cosas basándonos en la valoración que hacemos de lo que se nos pide y de nuestro plan para llevarlo a cabo.

Y ¿cómo surgió el modelo TBL? Swartz cuenta la siguiente historia:

“En 1976 un amigo profesor de Historia de Secundaria en Boston me invitó a su clase. Dio a los estudiantes dos historias diferentes, las confrontaron y les dijo: ‘Cómo podemos averiguar cuál debemos creer’. Eso cambió mi vida por completo. Porque la forma en que aprendí Historia fue el profesor diciéndonos qué era. Pero estos niños estaban aprendiendo a cómo decidir si lo que estaban leyendo era algo que debían aceptar como veraz y fiable. Era genial porque se podía aplicar a todo. Pensé que todos los profesores del mundo debían ver esto. Y decidí dar conferencias”.

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Los 5 beneficios del Aprendizaje Basado en el Pensamiento

1. Contexto real

La primera es que a través de este modelo los estudiantes pueden aprender por medio de la exploración de contextos reales, esto significa mirar alrededor, interpretar el entorno y aprender haciendo, lo que garantiza una adquisición de conocimiento práctico y no puramente teórico.

2. Buscar y contrastar

La segunda ventaja es que el estudiante puede aprender a buscar y contrastar información, especialmente en un contexto digital que ofrece todo tipo de información (buena y mala). Desarrollar la forma de pensar de los estudiantes, significa entonces, formar estudiantes en la búsqueda eficaz de la información y enseñarles a contrastar la veracidad de ésta misma.

3. Razonamiento, reflexión y toma de decisiones

Los estudiantes pueden analizar un problema determinado, comparar y evaluar consecuencias para después tomar decisiones que les permitan alcanzar objetivos previamente definidos en la elaboración de un proyecto.

4. Argumentación y comunicación

El TBL se combina muy bien con el trabajo cooperativo y esto permite el fortalecimiento de habilidades como la escucha, el autoconocimiento, la verbalización y la definición de roles dentro de un equipo de trabajo.

5. Conceptualización e innovación

El thinking based learning potencia en el alumno la capacidad para detectar problemas, conceptualizar ideas y buscar soluciones creativas dentro y fuera de la sala de clase.

¿El resultado del TBL? Alumnos que aprenden destrezas de pensamiento para toda la vida y logran entender el contenido de las materias que estudian de manera más enriquecedora y profunda. Además de desarrollar habilidades que serán fundamentales en el curso de su vida.

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2017-06-02T16:27:46+00:00 junio, 2017|Cómo aprenden los niños|2 Comments

2 Comments

  1. EVIT junio 4, 2017 at junio, 2017

    Formas diferentes de enseñar, no lo mismo, repetitivo. Estoy en la obligación de educarme en este método, para crear en los estudiantes, personas capaces de pensar y crear. Muchas Gracias por la información

  2. CONSTANZA Rueda junio 5, 2017 at junio, 2017

    Buen artículo. Se complementa con la metodología de “Teachin for Understanding” o Enseñanza para la Comprensión , que se trabajó en Colombia en slgún tiempo.

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