
Los resultados de la sección Educación de la Encuesta CASEN nos hacen pensar en la importancia de la educación como herramienta para acabar con la desigualdad. Si bien ha aumentado considerablemente la cobertura escolar, ésta muestra enormes diferencias entre los distintos grupos socioeconómicos. Y es en los primeros años, en la educación preescolar donde se encuentra el germen de que podría cambiar esta realidad.
Entre 2006 y 2009 la cobertura en educación preescolar para el 20% más rico de la población aumentó de un 47,4% a un 52,6%. Sin embargo, para el 20% de menores ingresos se mantuvo en un 32,3%. El gran drama de esta cifra es que está demostrado que la educación parvularia logra un impacto significativo en el desarrollo del lenguaje y las habilidades cognitivas, además de sus habilidades de integración social.
¿Qué puede explicar esta diferencia y que más del 50% de los niños y niñas entre 0 y 5 años no reciban educación preescolar? Según un estudio realizado por las Universidades Católica y Alberto Hurtado la principal explicación sería que los padres creen que sus hijos e hijas están mejor en la casa que en el jardín infantil.
Luego de entrevistar a distintas familias, los investigadores encontraron que los principales argumentos para que los hijos no asistieran a prekinder tenían que ver con la creencia de que el mejor cuidado a esa edad lo entrega la madre. Esto sumado a la una concepción generalizada de que no hay suficientes parvularias o que no son profesionales de la educación.
Al ver los resultados del efecto de los años de estudio en el salario, en la misma CASEN, podemos ver la importancia que el nivel de escolaridad tiene en el sueldo a recibir. Mientras una persona con educación básica y media completa tiene un ingreso promedio de $357.000, una con título universitario accede a salarios sobre el millón de pesos.
Es necesario lograr un cambio de mentalidad y reconocer el aporte educativo que la educación preescolar tiene en la educación y desarrollo de niños y niñas. Estudios nacionales e internacionales han demostrado que los 2 años son una edad clave para el desarrollo del intelecto de los niños. Al acceder a la educación preescolar se encuentran por sobre el nivel de sus compañeros al ingresar a la educación básica, sus cerebros ya han ido adquiriendo conocimientos y tienen herramientas para el aprendizaje.
Una educación de calidad es la clave para lograr romper las brechas y la desigualdad en nuestro país. Necesitamos que todos nos sumemos para lograr este fin.