Actualidad - Testimonios

Tener un hijo profesor

Esta es la historia de Celso Acuña Pérez, Director de la Escuela Madrigal de Collipulli. "En la parábola de los talentos, al fin de nuestros días se nos pregunta qué hicimos durante nuestra vida con nuestras habilidades y dones. Henry Adams, dijo que un maestro afecta la eternidad, y que nunca se sabía dónde terminaba su influencia, dando la respuesta, a lo que fue mi búsqueda por trascender en esta vida, y poder al final de mis días, descansar ...

Esta es la historia de Celso Acuña Pérez, Director de la Escuela Madrigal de Collipulli.

“En la parábola de los talentos, al fin de nuestros días se nos pregunta qué hicimos durante nuestra vida con nuestras habilidades y dones. Henry Adams, dijo que un maestro afecta la eternidad, y que nunca se sabía dónde terminaba su influencia, dando la respuesta, a lo que fue mi búsqueda por trascender en esta vida, y poder al final de mis días, descansar por haber dejado una huella y un legado.

Claro que esto no lo tenía así de claro en mi juventud, pues en ese entonces estudiar pedagogía, para ser el “viejo” de Historia, no me parecía atractivo, y estudié para ser profesor, por exigencia de mi padre, un humilde, honrado y esforzado agricultor, que soñaba con que su hijo fuera docente de aula. Y yo, primer profesional universitario de mi árbol genealógico, incapaz de imaginar un futuro laboral por mi propia cuenta, opte por obedecer. Con 4 años de Pedagogía en Historia, abandone la Universidad, obsesionado con la idea de costearme mis sueños de  una guitarra o un teclado, demasiado ansioso como  para esperar mi titulación.

La vida para alguien sin estudios completos, se pone difícil, y cuando desperdiciaba mi juventud en trabajos mal remunerados, llegue la escuela Egon Keutmann, en Huiscapi, como paradocente. Don Víctor Silva, Director de ese establecimiento, me instó y apoyó para terminar mis estudios, solo que esta vez, ya estaba yo convencido de la necesidad de esto, tanto laboralmente, como gracias a Dios, vocacionalmente, pues en el trato con los estudiantes de la escuela en que trabajaba, había descubierto en mi, cualidades de liderazgo y pro actividad, de empatía y carisma, y la capacidad de ser estricto y exigente, si las circunstancia lo requerían, pero sobre todo, había descubierto la alegría de realizar una labor que me gustaba, no podía creer que se me pagaría algún día, por hacer lo que tanto me gustaba: enseñar a niños y niñas Música, Historia, Matemáticas. Estaba por cumplir 30 años, si no hubiese desertado…

Mi gran posibilidad y estreno como Docente, me la dio la Sra. Pastora Salazar, Directora de la Escuela Vista Hermosa de Coñaripe. Gracias a mi trabajo anterior como Asistente de la educación e Inspector de patio, yo me sentía mucho mejor preparado en dominio de curso y tareas administrativas, que muchos otros debutantes. Muy seguro de mí mismo y orgulloso de ser ahora un flamante profesor, encaré mi primer curso… no sabía que esto nunca es fácil ni rutinario.

El consejo que siempre entrego es nunca dar licencias en mis primeras clases, no importa ser malamente prejuzgado como rígido y autoritario. La confianza y cariño, se ganan recíprocamente con trabajo, el dejar las normas de lado, en el afán de generar simpatías, no es una buena opción, pues cuando se requiera imponerlas puede ser demasiado tarde para el docente. Recuerdo haber pasado lista, y al terminar haber hecho el comentario de que muchos de mis estudiantes eran mapuches… silencio… se percibía tensión en el ambiente…  hasta que la alumna Mayerli Pavés, se levanta indignada y me encara desde sus 10 años: “Y usted porque insulta a mis compañeros, ellos no tienen culpa de ser quienes son”. Me sonreí para mis adentros: había mucho que podía enseñar a mis alumnos. La docencia, no se centra solo en aprendizajes cognitivos, sino que en el proceso, se debe enseñar valores como el respeto por los demás y la autoestima propia.

Trabajé tanto la interculturalidad que los apoderados mapuches de Coñaripe, cuando me visitaban, se extrañaban de que no fuera “peñi”. Al término de 3 años, trabajando en equipo con mi colega Guido, experto en danzas folclóricas, y Don Hugo, el profesor de música de nuestra escuela, teníamos un Grupo de Fantasías Mapuches, con el que recorrimos la Novena Región, logrando despertar en nuestros alumnos el orgullo por sus raíces.

Hoy, a mis 40 años, soy reconocido como un docente de experiencia, cuento con la Asignación de Excelencia Pedagógica y pertenezco a la Red de Maestros de Maestros. Soy el Director de la Escuela Madrigal, una comunidad escolar que ha sabido reconocer mis meritos académicos, y que se destaca a nivel nacional, por sus logros como escuela acreditada con Excelencia, en Experiencias Ecológicas. Bajo mi gestión directiva, nos hemos transformado en una escuela inclusiva, que atiende la diversidad, y que trabaja en equipo, para el logro de nuestras metas de aprendizaje propuestas en nuestro PME, formulado en el marco de la Ley SEP. ¡Ah! y toco con mis alumnos Guitarra y Teclado, en los talleres JEC, cumpliendo mis sueños de artista frustrado.

Quiero finalizar mis palabras con la siguiente reflexión, como docentes podemos encontrar la mayor dificultad en enseñar a estos niños especiales, que parecen ser tan difíciles de educar, y que pueden ser genios en potencias o grandes artista a los que hay que saber entender y encaminar”.

 

 

 

Comentarios

(12 publicaciones)
  • Francisco J. Lucero Bravo:

    Interesante relato biográfico, muy inspirador y de una gran armonía entre lo que se cuenta y la convicción, claridad y hasta pasión que se percibe en el relato. La docencia tiene mi mayor admiración.
    Saludos al profesor, director y músico.

    Septiembre 23, 2011 at 3:45 pm
  • Mariela Salazar Macheo:

    La historia es muy interesante y emotiva, al leerla me emocioné mucho, estoy segura que testimonio como este, hará que muchos jovenes opten por la pedagogia. Por experiencia propia, se que es cierto que es una vocacion dificil de descubrir a temprana edad. Lo digo, por que antes de estudiar pedagogia, estudié Computación y Técnico .Forestal, para luego sentir la insatifaccón de hacer algo que no me realizaba como persona. Gracias a Dios, luego descubri mi amor por la docencia.
    Saludos cordiales estimado colega.

    Septiembre 24, 2011 at 9:14 am
  • Eduardo Salgado:

    Mi querido director, excelente escrito.
    Mas que el reconocimiento que nos pueden dar las demás personas de nuestra misma profesión, la satisfacción mayor es el reconocimiento de los pequeños en los cual se deja un legado, saludos don Celso éxito en lo que se le viene.

    Septiembre 24, 2011 at 9:54 am
  • Francisca Cofré Carillo:

    Tu historia se parece bastante a la mia , yo tambien elegí la docencia por admiración a mis profesores ya que aún tengo en mi memoria al profesor de ciencias sociales que tenía en quinto básico.Pero a pesar de amar la docencia se que es una tarea muy dificil , que exige grandes sacrificios y que lamentablemente es mal entendida por la sociedad , ya que especialmente nuestras familias nos critican que dedicamos todo nuestro tiempo a la educación , nuestros alumnos nos tratan de viejos pesados, nustros apoderados muchas veces no nos apoyan y comprenden . pero a pesar de todo seguimos amando nuestra labor ,Hoy tengo dos hijos y creo que ninguno optará por la docencia porque ellos creen que es muy sacrificada y mal pagada …Pero si volviera yo a elegir … nuevamente elegiría ser profesor

    Septiembre 24, 2011 at 6:18 pm
  • claudia:

    Yo soy hija de profesor y pertenezco a una familia de docentes, considero que es una profesión de sacrificios pero tambien de muchas satisfacciones, pero como usted bien deice el orgullo de ser docente es impagable y uno se puede dar cuenta de esto al vivirlo dia a dia. Felicidades Don Celso

    Septiembre 26, 2011 at 11:32 am
  • Jonathan Zagal Jara:

    una biografía laboral realmente inspiradora hacia una profesión que requiere como base, premisa y necesidad, a una persona con vocación.
    una lección ademas de como complementar sueños con talentos, sueños con intereses o aptitudes y hobbies ya que la determinación de estudiar alguna carrera universitaria que será tu sustento toda la vida se realiza en una etapa del desarrollo en la cual nos rige la impulsividad, la búsqueda de identidad v/s conflicto de identidad que en definitiva es una lucha entre lo que quiero ser y lo que voy a ser para posteriormente entregar lo que sé hacer y es ese producto final el resultado de muchas decisiones y se nota que este maestro es un orgulloso de sus decisiones. se necesitan pedagogos con vocación hacia el enseñar y seguir aprendiendo.

    Septiembre 26, 2011 at 11:48 am
  • hilda Torres Vasquez:

    Emocionante el relato , en lo que he podido conocerlo es la imagen que ud. proyecta de un verdadero y noble profesional proyecta su dedicación respeto y cariño por sus alumnos (as) amigo del orden y la disciplina, afable y cordial,aires que se notan al ingresar al establecimiento quue ud. tan bien dirige.La imagen de mi primera profesora la tengo grabada muy dentro de mi corazón y siempre quería ser como ella, creo que su ejemplo y admiración que le tuve como maestra influyó fuertemente en mi elección vocacional.Que delicada y hermosa nuestra labor como docente. No hay nada más grato yemocionante que la sonrisa de un niño. Felicitaciones don Celso, gracias por compartir su linda experiencia.

    Septiembre 26, 2011 at 6:51 pm
  • Leslie Sanhueza:

    Este relato ilustra su personalidad de forma cabal mi querido director…luchador, entusiasta, divertido, amante de sus sueños y comprometido con sus proyectos. Yo, como docente recién egresada pretendo lograr a los 40 años, un historial de vida que me enorgullezca al igual que usted, pero sin lugar a dudas lo que más quiero es haber dejado una huella positiva imborrable en mis queridos alumnos. Agradezco poder nutrirme cada día, con su persona, tanto en lo profesional como en lo personal. ¡Felicidades por sus logros!

    Septiembre 27, 2011 at 11:45 am
  • Celso Acuña:

    Francisco y Jonathan, gracias por permitir mucho mas que desestress con nuestras improvisaciones, para mi lo importante y trascendente es el “Newen” de contar con su amistad.
    Don Eduardo, el día a dia me ha demostrado su valía como persona y profesional, sin duda jovenes como usted, son un ejemplo para otros jovenes que opten por la carrera docente.
    Francisca, compañera, compartimos el amor por la pedagogia y harto sacrificio personal para realizarnos, pero personas como tú, nunca se dejan abatir, y siempre tendran amigos a su lado.
    Sra. Claudia, usted ha demostrado que se puede hacer mucho por la educación y el medio ambiente conjugando diversas areas, felicitaciones por todos sus logros.
    Mariela, estimada colega, gracias a Dios, tambien por encontrarnos.

    Septiembre 27, 2011 at 10:22 pm
  • Celso:

    Sra. Hilda, valoro enormemente sus gentiles palabras, por venir de quien es parte de un programa como el “Rescate Lector”, que tanto admiro, y espero contar con esa energia y entrega infinita que ustedes los docentes normalistas, lográn demostrar.
    Sra. Leslie, estar a cargo de un equipo de trabajo, tan capaz como el que ustedes conforman, con individualidades tan sobresalientes como su persona, en lo propfesional y en lo humano, es una tarea que agradecere siempre a Dios por permitirme realizarla.

    Octubre 3, 2011 at 10:24 am
  • Celso:

    Sra. Hilda, gracias por sus palabras, en usted quisiera representar mi admiración por todos los profesores normalistas de Chile, y el Programa Rescate lector, que representa su inagotable vocación.
    Sra. Leslie, es una gran responsabilidad, liderar a un grupo de profesionales tan capacez como ustedes, y donde su persona agrega a ello, calidez y excelencia.

    Octubre 3, 2011 at 10:31 am
  • Gabriela:

    FELICITACIONES. Tus palabras son motivadoras, hacen que uno se reencante con la educación

    Octubre 16, 2012 at 3:04 pm

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