Comunidad escolar

Inicio » Comunidad escolar
  • Repetir de curso genera efectos negativos de autoestima, sociales y económicos, advierte estudio del CEPPE-UC

    Investigación de Consuelo Béjares y Cristóbal Villalobos observa un círculo vicioso que afecta a los estudiantes más vulnerables y con dificultades de aprendizaje. En vez de recibir más ayuda, el sistema los aísla, y al repetir de curso se favorece la pérdida de autoestima, el aumento en las brechas de rendimiento académico y la deserción.

    Los supuestos principales que subyacen a la práctica de dejar un estudiante repitiendo de curso es que si un niño no logra los aprendizajes mínimos en el plazo estipulado –es decir, el año académico- no debe avanzar hacia el siguiente nivel. Se cree que la repitencia permite a la escuela gestionar las diferencias de habilidades de los estudiantes, agrupando a estudiantes más homogéneos en términos de sus capacidades y reforzando así el conocimiento que no fue logrado anteriormente.

    Sin embargo, una investigación del CEPPE UC advierte que la repitencia de curso genera efectos negativos a nivel individual, socioemocionales, académicos y económicos, entre los que se encuentran una baja autoestima (personal y académica), aumento de brechas de rendimiento en el largo plazo, deserción y altos costos de oportunidad individuales y sociales, que se ven reflejados en una menor calidad de vida y oportunidades laborales de menor demanda y remuneración.

    Los resultados forman parte del estudio “Políticas de promoción y repitencia en Chile: recomendaciones desde una mirada comparada”, escrito por los investigadores del CEPPE Cristóbal Villalobos y Consuelo Béjares (ver estudio acá).

    El estudio fue encargado por la Unidad de Currículum y Evaluación del MINEDUC y determina que los estudiantes vulnerables y con dificultades de aprendizaje son quienes quedan repitiendo de curso más frecuentemente, por lo que se genera un “verdadero círculo vicioso entre falta de oportunidades, inequidad social y educativa y efectos sociales y económicos de largo plazo”, explican los autores.

    Foto: ceppeuc.cl

    -Cuando un alumno queda repitiendo, influyen factores sociodemográficos, académicos, socioemocionales y culturales. Y paradójicamente, los estudiantes vulnerables y con dificultades de aprendizaje son los más afectados por esta medida –observan.

    En el caso chileno, la repitencia es una política instalada en el sistema educativo y está ligada a rendimiento académico y asistencia, tiene una aplicación masiva en términos comparativos y genera una alta reprobación especialmente en los cursos de transición de niveles, lo que aumenta las chances de deserción escolar y de trayectorias educativas no continuas, agregan los investigadores de la UC.

    -La recomendación es que como país debemos flexibilizar los criterios de rendimiento y asistencia para la promoción escolar, ya sea en torno a sus requisitos, formas de implementación o consecuencias. Deberíamos generar una normativa que limite el uso de la repitencia en las escuelas, generando en cambio mecanismos para su disminución al interior de los establecimientos –explican.

    “Esta investigación señala que dejar a un estudiante repitiendo genera muchos más resultados desfavorables que beneficios para la trayectoria del estudiante. Por ello, un desafío para las Facultades de Educación es potenciar la formación docente respecto a esta temática, reforzando las capacidades de manejo pedagógico en ambientes heterogéneos” proponen Consuelo Béjares y Cristóbal Villalobos.

    Para este estudio, los investigadores del CEPPE realizaron un análisis comparativo de casos de 10 países: Chile, Alemania, España, Uruguay, Colombia, Finlandia, Costa Rica, Perú, Japón y Noruega.

    Para revisar el estudio completo, haga doble clic aquí.

Repetir de curso genera efectos negativos de autoestima, sociales y económicos, advierte estudio del CEPPE-UC

2017-08-04T16:41:35+00:00 Agosto, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

¿Qué hacer si un niño no logra los aprendizajes mínimos durante el año académico? ¿Es la repitencia la mejor opción? Infórmate de ello en la siguiente nota del CEPPE.

  • El futuro de la escuela: ¿Más tecnología y menos docentes?

    Informes internacionales pronostican un importante cambio de rumbo en la educación para los próximos 25 años; qué dicen los especialistas argentinos.

    Acceso pleno a la educación , menos docentes, más tecnología, redes sociales más sofisticadas, clases personalizadas, realidad virtual, materias flexibles, formación continua que no culminará con la graduación en el nivel superior, alumnos obligados a ser mínimamente bilingües, aulas con otro formato donde las hileras de bancos desaparecerán…. Estos son algunos de los cambio que varias investigaciones internacionales conciben como parte vital de la escuela dentro de 25 años.

    Según lo señala un informe de la Organización Getting Smart, dedicada a estudiar temas relacionados con la educación,en 2035 el acceso a la misma será más sencillo gracias a las tecnologías móviles y al crecimiento masivo de los puntos de conectividad que cubrirán todos los núcleos poblacionales, aún los más alejados. La investigación muestra que las habilidades básicas de la educación como sumar, restar y leer ya comenzaron a evolucionar y dentro de dos décadas, al menos en los países más desarrollados, pasarán a ser la gestión de proyectos, la colaboración y el dominio de, al menos, dos o tres idiomas.

    Otra guía para imaginar la escuela del futuro se puede encontrar en el Observatorio de Tendencias Coolhunting Community, que presentó a principios de este año un informe titulado “10 Tendencias en Educación”. La primera de las tendencias habla de “empoderar a los alumnos”, con el objetivo de estimular su talento y su vocación. Otra, el desarrollo de la actividad física. Y aparece en el futuro la meditación como una novedad escolar. También la tecnología se hace presente varias veces en estas tendencias al señalar que la escuela del futuro creará plataformas virtuales donde alumnos, docentes y padres estarán conectados de modo permanente. Dentro de estas tendencias aparece la llamada “gamificación educativa”, que llegará para quedarse con mucha fuerza y consistirá en implementar juegos en el aula con premios y recompensas con el fin de dinamizar el aprendizaje y afianzar los conocimientos.

    ¿Qué pasará en la Argentina?

    “Estamos seguros de que, dentro de 25 años, las escuelas argentinas van desarrollar estructuras mucho más flexibles”, dice a LA NACIONSoledad Acuña, ministra de educación de la Ciudad de Buenos Aires, y agrega: “Más flexibles respecto a la sociedad, es decir que tendrán mayor capacidad para adaptarse a los cambios y ofrecerán respuestas a las necesidades tanto del mercado del trabajo como del mercado laboral, acompañando los valores que la sociedad le va imprimiendo. Pero también escuelas más flexibles respecto a los estudiantes, porque van a tener perspectivas mucho más personalizadas en relación al potencial y a los intereses de cada uno”.

    “No creo que sea tan distinta a la actual. Tiene que ser una escuela que contenga a los chicos, que les dé un marco sano y democrático de crecimiento y les enseñe saberes básicos”, dice Gustavo Iaies, especialista educación, y añade: “Me imagino una escuela ordenada, con maestros y directores más respetados por chicos y padres y más ajustados en sus intervenciones. Es una escuela que tiene que garantizar que esos aprendizajes básicos los adquieran todos, para poder indagar e innovar en el mundo en el que deberán vivir y desarrollarse después”.

    “Dependerá mucho de la capacidad del Estado de impulsar políticas educativas con financiamiento, creatividad y retroalimentación con el sistema”, señala por su parte Axel Rivas, co-director -del Programa de Educación del Cippec.”Para que las brechas entre lo público y lo privado no se expandan, es clave el rol del Estado en la creación de ecosistemas de innovación dentro del sector público y el desarrollo de una plataforma estatal de contenidos digitales llenos de posibilidades, creatividad y belleza. Hay que aprovechar las posibilidades de llegar a todos desde lo público”, remarca.

    “Uno de los desafíos de la escuela en los próximos años es que los chicos puedan seguir aprendiendo a lo largo de toda su vida y puedan ir adaptándose a los cambios enormes que la velocidad de la tecnología nos va imprimiendo. Nos imaginamos una escuela provocadora de talentos”, reafirma Acuña.

    ¿Las nuevas tecnologías cambiarán la escuela argentina?

    Según estos informes, la tecnología cambiará todo. Hoy ya existen muchas aplicaciones y dispositivos educativos que permiten crear nuevas experiencias educativas. Se cree que en el futuro existirán recursos en el aula, como por ejemplo la realidad virtual. Así el alumno podría caminar virtualmente por un museo, cruzar un puente, recrear un hecho histórico o ver presentaciones en 3D. Los videos, sonidos y textos interactivos formarían parte de las herramientas de aprendizaje.

    Vera Rexach, Especialista en TIC y Educación de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), no cree que la tecnología cambie demasiado en la educación argentina en 25 años. “Tampoco lo hará en otros países. No es solo cuestión de tecnologías digitales: las escuelas, como todas las instituciones arraigadas, cambian a ritmos más lentos, lo que no es indicador de inmovilidad, sino de dinámicas diferentes”, expresa.

    Rexach recuerda otros informes internacionales que analizaron el impacto de tecnologías emergentes en educación. “En ellos se viene hablando hace un buen tiempo de cuestiones como gamificación y videojuegos en el aula, realidad virtual, robótica, impresión 3D, flipped classroom. Se preveía que para 2014-2015 estas tendencias estarían más o menos integradas en las currículas escolares, y si bien algunos de esos conceptos nos parecen conocidos, no podemos decir que son lo usual en la mayoría de las escuelas”, argumenta la especialista.

    “La tecnología obviamente va a estar mucho más presente, pero no como un fin sino que tendrá que ser un mediador del proceso de aprendizaje, una herramienta para aprender. El lenguaje de la programación va a ser el segundo idioma natural y los campus virtuales y las plataformas interactivas serán las organizadoras del proceso de aprendizaje”, sostiene la ministra Acuña.

    ¿La tecnología reemplazará a los docentes?

    “No. Las escuelas tendrán la misma cantidad o más docentes pero con otro rol, con un perfil de guía o de facilitadores de los procesos de aprendizaje. Estarán enfocadas más en las capacidades que en los contenidos curriculares, no tantas asignaturas en compartimentos estancos sino más bien en áreas de conocimientos relacionadas y donde los docentes tendrán un rol de tutores o facilitadores de los procesos de aprendizaje”, concluye la ministra porteña.

    “No debería reemplazarlos”, señala, en tanto, el ex ministro de educación Andrés Delich.”Desde hace siglos que los chicos aprenden conocimientos transmitidos por adultos preparados. Luego comenzó a reunirse un grupo básico de esos conocimientos y a agruparlos en lo que conocemos como currícula. La fórmula docentes-currícula se mantuvo y resistió a todos los cambios a los largo del tiempo. ¿Por qué deberían ser reemplazados ahora? Sí se va a modificar y a adaptar su rol a la nueva era”, asevera.

    El futuro llegó hace rato

    Según las investigaciones citadas, la relación entre los maestros y las familias será más intensa en el futuro con la utilización de aplicaciones y redes sociales más sofisticadas.

    Este modelo de comunicación moderna ya cuenta con algunas experiencias en algunas escuelas privadas de nuestro país y está pronto a llegar a las escuelas públicas. “En dos meses lanzaremos una APP Para Familias”, cuenta a LA NACION Diego Meirino, subsecretario de planeamiento e innovación educativa porteño, y detalla: “Los padres podrán bajar esa APP que les permitirá desde su celular seguir y conocer desde el presentismo hasta las notas que obtienen sus hijos y sus tareas. Y contarán también con un sistema de alertas y un muro para interactuar con los docentes”.

    Para Meirino no se trata de renunciar al contacto personal entre los padres y los docentes, que define como “ideal”, pero cree que hay que generar otras vías de contacto. “En muchos casos y por distintas razones, a los docentes les cuesta mucho reunir a todos los padres”, asegura.

    Las nuevas tendencias disparan los primeros desafíos para la escuela

    “Algunas tendencias empiezan a combinar el uso de las plataformas adaptativas con inteligencia artificial y la gamificación, como incentivos para el aprendizaje con gratificación inmediata. Algo parecido a los videojuegos. Esta tendencia será tentadora, pero peligrosa. Puede llevarnos a extender el aprendizaje a toda hora del día pero difícilmente desemboque en capacidades críticas de reflexión histórica, social y científica sobre el mundo. Puede generar sujetos más especializados, pero me cuesta pensar en este modelo formando ciudadanos críticos y comprometidos”, advierte Axel Rivas.

    Vera Rexach señala que uno de los primeros desafíos “será entender que los cambios serán de abajo hacia arriba”. En ese sentido describe algunos retos a tener en cuenta, como “la portabilidad, las tecnologías móviles en los bolsillos y mochilas de los estudiantes, las tendencias hacia una cultura más colaborativa, la necesidad de rediseñar los espacios para nuevas infancias y nuevas juventudes, la posibilidad de utilizar inteligentemente las analíticas de datos, el convencimiento de que un aprendizaje profundo será más beneficioso y conveniente que uno puntual y basado en la aprobación de exámenes”.

    “No será la tecnología la que transforme la escuela. Será la sociedad, seremos todos”, finaliza la especialista.

El futuro de la escuela: ¿Más tecnología y menos docentes?

2017-08-04T11:11:09+00:00 Agosto, 2017|Actualidad, Cómo aprenden los niños, Comunidad escolar, Padres y apoderados|

¿Cómo será la educación en la Argentina y el mundo dentro de 25 años? Te invitamos reflexionar de este interesante tema a través de la siguiente nota realizada por La Nación.

  • VII Concurso Escolar de Fotografía del Patrimonio Cultural Inmaterial, “Captura tu Entorno”.

    Si eres profesor en ejercicio y realizas clases entre 5° básico y 4° medio, invita a tus estudiantes a participar en la séptima versión del concurso escolar de fotografía del Patrimonio Cultural Inmaterial “Captura tu entorno”.

    El Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) comprende las tradiciones o expresiones vivas de nuestras comunidades, heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, que expresan la diversidad cultural del país.

    Por ejemplo, las recetas y secretos de cocina que están dentro de las familias, los oficios que se han transmitido de generación en generación, las historias o leyendas sobre un determinado lugar, los juegos tradicionales o los conocimientos sobre medicina popular y herbolaria, entre otras expresiones propias de cada familia, comunidad, localidad o territorio.

    Unesco, en la Convención de la Salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial 2003, a través de su artículo 2°, nos indica que: “Se entiende por patrimonio cultural inmaterial, los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas – junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes – que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconocen como parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, que se transmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana”.

    La invitación es a observar el entorno, reconocer y valorar el patrimonio cultural inmaterial de nuestras familia, barrios o comunidades, y registrarlo de manera artística en una fotografía. Tal como ya lo han realizado estudiantes de diversas comunidades educativas.

    El matista. Puerto Natales, Región de Magallanes y la Antártica Chilena, por Lucas Marlo Salter Patterson, 1.° Medio, Colegio Puerto Natales. “La imagen capturada es el resultado de un viaje realizado a Estancia San Luis, antes del límite con Argentina en la Región de Magallanes. El matista vive hace 22 años en este lugar, parece vivir del mate, de los recuerdos”. Segundo Lugar Enseñanza Media 2015

    ¿Cuándo postular?

    La apertura es el 1 de Agosto, comienzo del mes de la fotografía, y se extiende hasta el 14 de septiembre, a las 17:00 horas de Santiago de Chile.

    ¿Quiénes pueden postular?

    Estudiantes entre quinto año básico y cuarto año de enseñanza media con el apoyo de un profesor del establecimiento. Existen dos categorías: enseñanza básica (estudiantes entre quinto y octavo) y enseñanza media (estudiantes entre primero y cuarto medio).

    El matista. Puerto Natales, Región de Magallanes y la Antártica Chilena, por Lucas Marlo Salter Patterson, 1.° Medio, Colegio Puerto Natales. “La imagen capturada es el resultado de un viaje realizado a Estancia San Luis, antes del límite con Argentina en la Región de Magallanes. El matista vive hace 22 años en este lugar, parece vivir del mate, de los recuerdos”. Segundo Lugar Enseñanza Media 2015.

    ¿Cuál es el rol del docente?

    Promover la participación de los estudiantes y orientarlos en este importante proceso. Para ello el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes creó un  Manual Pedagógico que aclara conceptos sobre patrimonio cultural inmaterial y fotografía. El documento también cuenta con propuesta didáctica para abordar el tema.

    ¿Cómo postular?

    Para postular tus estudiantes deben registrarse en la siguiente plataforma. Una vez que lo hayan hecho, podrán completar el formulario de postulación, adjuntar tu fotografía y enviarla. Si la postulación es exitosa ellos recibirán un correo de confirmación. Para realizar con éxito este proceso se recomienda leer atentamente las bases del concurso .

    Patrimonio cultural inmaterial: La vida en el campo. Los Lagos, Región de los Ríos, por Natalia Betsabé Alfaro Vega, 2.° Medio, Liceo Rector Armando Robles Rivera. “Tomé estas fotografías para mostrar que hace la gente que vive en el campo, como es su diario vivir y sus costumbres que pasan a las nuevas generaciones”.

    ¡Invita a tus estudiantes! Ayúdalos a descubramos el patrimonio cultural inmaterial que nos rodea

VII Concurso Escolar de Fotografía del Patrimonio Cultural Inmaterial, “Captura tu Entorno”.

2017-08-02T10:51:50+00:00 Agosto, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

Si eres profesor en ejercicio y realizas clases entre 5° básico y 4° medio, invita a tus estudiantes a participar

  • La llegada del cambio climático a la sala de clases aportará a la reflexión de los alumnos

    Temas científicos, económicos y hasta históricos es posible abordar cuando se discute sobre el cuidado del medio ambiente y la explotación de recursos naturales. El gran desafío es que un tópico tan dinámico como este requiere la capacitación permanente de los profesores.

    La liberación de dióxido de carbono a la atmósfera es una de las principales consecuencias de la deforestación, lo que supone un problema considerando que este es uno de los gases responsables del efecto invernadero: a mayor tala de árboles, más se intensifica el calentamiento global. Así les explicó el profesor Patricio Acuña a sus alumnos de 1° medio del Colegio Nocedal de La Pintana que durante el semestre, en clases de Tecnología, trabajarían creando dispositivos que ayudaran a mitigar los efectos del cambio climático.

    Discutiendo ideas entre todos, acordaron crear un sistema que permitiera a los árboles crecer más fuertes. “Muchos buscan mitigar la deforestación plantando árboles, pero en ocasiones esto no se monitorea y los nuevos brotes terminan secándose. Por eso se nos ocurrió crear un dispositivo que ayude a mantenerlos hidratados”, comenta Acuña respecto del proyecto. Se trata de un sistema de riego automático por goteo que va directamente a la raíz de la planta y que se controla a través de una bomba que funciona usando energía solar.

    El objetivo final es que los alumnos trabajen en habilidades asociadas al ramo -conocimientos de robótica, por ejemplo-, mientras al mismo tiempo se instruyen y actúan para combatir el cambio climático, un tema del que el 40% de los niños del mundo no tiene conocimientos básicos, según datos de la Unesco.

    Científicos y el Papa

    Así como el Colegio Nocedal, son varios los establecimientos que para revertir esta situación de a poco han ido incorporando el tema del cambio climático en la sala de clases. De ser aprobado por el Consejo Nacional de Educación -organismo que actualmente evalúa la propuesta-, se espera que para 2019 todos los colegios de Chile lo hagan, tras el anuncio que hizo esta semana la Presidenta Bachelet de que la temática se incorporaría a las mallas curriculares de enseñanza básica y media.

    La propuesta plantea que temas como la fragilidad del medio ambiente y la explotación de recursos naturales se aborden en Ciencias, Educación Ciudadana e Historia, además de Historia, Geografía y Ciencias Sociales.

    “La presencia de temas ambientales y desastres socionaturales fue valorada en las jornadas de reflexión, jornadas de expertos y consulta en línea abierta a la comunidad que se realizaron durante el proceso de Consulta Pública”, comenta Alejandra Arratia, coordinadora nacional de la Unidad de Currículum y Evaluación del Ministerio de Educación respecto del proceso para armar las nuevas Bases Curriculares de 3° y 4° medio. “En términos generales, se puede destacar que los estudiantes que participaron valoran la incorporación de aspectos y temáticas vinculadas con los desafíos que enfrenta la sociedad actual, entre los cuales este es por cierto un aspecto muy relevante”, indica.

    Arratia explica que esta nueva temática va más allá de la mera comprensión de conceptos y fenómenos aislados y más bien se orienta “a que los estudiantes puedan comprender los desafíos de la sustentabilidad medioambiental desde una perspectiva interdisciplinaria, que les permita integrar conocimientos de distintas disciplinas para comprenderlos y poder tomar decisiones informadas con el fin de proponer soluciones tendientes a mitigar los efectos del calentamiento global y prevenir su aceleramiento”.

    A Luis Flores, académico de la Facultad de Educación de la Universidad Católica y profesor que encabeza el Pacto Mundial de Jóvenes Estudiantes por el Clima -proyecto que se ejecuta en 20 países y que en 2015 llevó las propuestas de estudiantes de todo el mundo a la Conferencia Mundial sobre Cambio Climático en París-, la idea de fomentar las habilidades de razonamiento usando temáticas ligadas al fenómeno le parece acertada.

    “Este es un tema transversal, que incluye también otras disciplinas como la economía o la historia. El modo como estamos produciendo en el planeta lo tocan desde grandes científicos hasta el Papa. Plantea un escenario favorable a la discusión; se puede, por ejemplo, comentar por qué personas como Donald Trump lo niegan”, indica.

    Mauricio Molina, ingeniero civil oceánico y académico de la Universidad de Valparaíso, cree que esta también es una oportunidad para abordar los riesgos y amenazas naturales del país. Aprender sobre aluviones, incendios forestales o marejadas es una forma de que a futuro los jóvenes no caigan en conductas peligrosas como construir “casas en lechos de ríos; cuerpos de bomberos, hospitales o colegios en zonas de inundación por tsunami , aluviones o crecidas; construcciones muy cerca del mar o poblaciones conectadas con bosques en incendios forestales”.

    Contenido dinámico

    Para sacar provecho de la nueva incorporación curricular, instruir a los docentes es prioritario. “Una de las acciones del primer plan de acción nacional de cambio climático 2008-2012 fue capacitar a 600 profesores de la Región Metropolitana, pero no es suficiente”, comenta Paulina Aldunce, investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2. Otra de sus preocupaciones es que el contenido asociado con el cambio climático es muy dinámico, por lo que esperar hasta 2019 para incorporarlo a la malla escolar le parece poco acertado. “No lo podemos seguir aplazando”, explica.

    El planteamiento de Aldunce también entrevé la necesidad de que las capacitaciones a los profesores sean constantes y entre facultades. “Si traes a alguien del pasado y le muestras el mundo, es probable que se sorprenda. Pero si lo llevas a una escuela la va a reconocer, porque no hemos cambiado la forma de enseñar”, cree Gabriel León, director del Centro para la Comunicación de la Ciencia de la Universidad Andrés Bello. Él insiste en la necesidad de un trabajo integrado entre ramos -medir el caudal de un río puede servir para recolectar datos en Ciencias, armar gráficos en Matemáticas y generar una discusión sobre el cuidado de la naturaleza en Filosofía-, además de “trabajar a través de la indagación, generando preguntas y resolviéndolas en equipo a través de proyectos”.

La llegada del cambio climático a la sala de clases aportará a la reflexión de los alumnos

2017-07-31T10:46:36+00:00 Julio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

Según el anuncio realizado por la Presidenta de la República, a partir de 2019 el cambio climático se incorporaría como materia obligatoria en los colegios chilenos.

  • El primer observatorio del juego para el aprendizaje… ¡es chileno!

    En el año 2012, la fundación Desarrollo Educativo, decidió hacerse cargo de un colegio de bajo rendimiento y altos índices de vulnerabilidad en Puente Alto que estaba quebrado. Conversaron con los dueños, llegaron a un acuerdo, pagaron las deudas y lo rebautizaron como colegio Antares.

    -La escuela como concepto se creó en el siglo 19, los profesores son del siglo 20 pero los estudiantes del siglo 21. Notamos que la forma de enseñar era aburrida para los estudiantes. No podíamos tener objetivos distintos y seguir haciendo las cosas de la misma forma, con clases con tiza y pizarrón. Empezamos a buscar estrategias para motivar a los estudiantes y entendimos que no era fácil encontrar técnicas que hiciera más atractiva la enseñanza-, cuenta Daniel Barría, director social de la fundación.

    Con los estudiantes hicieron cortometrajes, experimentaron con cocina, utilizaron el laboratorio de ciencias. “Funcionaba pero no del todo”, recuerda Barría.

    Pasaron los meses y alguien de la fundación propuso trabajar con juegos de mesa. Estudiaron un poco y probaron. “Nos percatamos que tienen como característica principal la colaboración. Es en equipo, hay que conversar, respetar reglas. Hay una tendencia mundial en educación por desarrollar las habilidades blandas. Nosotros creemos en eso y los juegos eran perfectos para trabajarlas”, asegura el director.

    Los resultados en los alumnos fueron tan buenos que decidieron estudiar más. Primero en el mercado local, luego en otros países. Buscaban potenciar contenidos como matemáticas, lenguaje, historia y ciencias. “Los juegos nos ayudaron a abordar materias ásperas o rudas y diseñar una fórmula que no sea tan rígida. Sirven como amortiguador, como un aceite que ayuda a aprender cosas difíciles”, define Daniel Barría.

    En un par de años el colegio Antares incrementó su asistencia promedio de 63 a un 92%. Paralelamente, profesores de otros colegios se acercaban a la fundación para que les enseñaran los métodos utilizados. Ahí se dieron cuenta que existía una necesidad muy grande y ellos habían ganado experiencia. Por eso a principios de 2015, los profesores y psicólogos que trabajan en la fundación crearon el Observatorio del Juego, que serviría para canalizar todo lo que habían aprendido. Sin quererlo estaban fundando la primera organización de este tipo en Latinoamérica.

    Ese mismo año, Eduardo Hernández, 27 años, profesor de historia en la escuela básica Nanihue de San Ramón, no estaba conforme con lo que hacía: buscaba nuevos métodos de enseñanza para ocuparlos en el aula. Conversó con la directora del colegio y se percató que ambos estaban interesados en utilizar los juegos como una experiencia educativa. De hecho la directora había comprado un par que “vegetaban en la biblioteca”, asegura Hernández.

    En octubre de 2015, el Observatorio dictó su primera charla para profesores. Querían enseñar cómo utilizar el juego como experiencia educativa, con una primera etapa teórica en la que hablaban de por qué lo hacían, y una etapa práctica en la que los docentes probaban algunos. Fue un éxito. Las solicitudes de charlas aumentaron.

    A mediados de 2016, Eduardo Hernández abrió su correo electrónico, como lo hace rutinariamente. Tenía un mensaje de la directora del colegio: era una invitación para participar de una charla organizada por el Observatorio del Juego, totalmente gratis. “El gusto por el juego lo tenía incorporado desde chico, aunque no estaba en mis planes inmediatos trabajar con ellos en la escuela. Estaba en mi cabeza, pero no sabía cómo aplicarlo. Esa charla fue un momento gatillador en mi vida, bastante fuerte”.

    El único de Latinoamérica

    Los integrantes del observatorio se volvieron unos estudiosos del juego. Han viajado a Europa y EEUU para capacitarse. De hecho en febrero pasado fueron a Nuremberg, Alemania, para asistir a la Feria Internacional del Juguete.

    De esas investigaciones han extraído casi 200 juegos útiles para el currículum escolar chileno, aunque en sus registros figuran 400 analizados. Eso sí, asegurán que este método es complementario a los libros, al atlas, al cuaderno. “Para ciertas cosas el juego es más pertinente. Imagínate que te enseñaran a abrocharte los cordones desde la teoría. Jamás aprenderías. Hay cosas que se deben aprender en la práctica”, asegura Daniel Barría.

    -El juego es liberador. No pasa nada si ganas o pierdes. Cuando uno aprende más en la vida es con el error, cuando te equivocas. En el colegio el error es penalizado. Si te equivocas te sacas un cuatro y no hay solución, pero la vida no es así. En la medida de que el juego es liberador, las personas se sienten más libres de ensayar otras cosas, porque es una simulación. Cuando las personas juegan, salen de su rol habitual y les permite ensayar. Por eso nos gusta tanto jugar, y además es entretenido-, recalca el director del Observatorio.

    Para sistematizar lo aprendido, el Observatorio creó el método ALA (Aproximación Lúdica al Aprendizaje), que ocupa las tres virtudes del juego: el vínculo, el desarrollo de habilidades y los contenidos académicos. El método, tras analizar las necesidades de los profesores, sugiere qué juegos usar. ALA tiene dos etapas: Primero se capacita al profesor, después se le acompaña en la implementación en el aula, asistiendo a alrededor de ocho clases en sus colegios.

    Tienen dos sistemas para capacitar: uno pagado, en el que un colegio u organización le pide al Observatorio entrenar a sus profesores, y otro gratuito, estructurado en un semestre para todos los docentes que se inscriban. En menos de dos años, el Observatorio ha capacitado a más de 500 profesores.

    Pero sus metas son más ambiciosas. Quieren enseñarles su fórmula a 1.200 profesores en los próximos meses. Método que poco a poco comienza a expandirse por Latinoamérica. De hecho, en el segundo semestre de este año, la organización viajará a Haití para capacitar a profesores, y a principios del otro año hará lo mismo en Paraguay.

    -Lo que más solicitan los profesores son juegos que mejoren la convivencia. En ese caso, se convierte en un artefacto que te permite administrar las relaciones. Jugando juegos cooperativos, se dan dinámicas súper distintas en las clases. Los entrenas primero para que se comuniquen bien entre ellos, y luego esa capacidad les permite resolver problemas para sus vidas-, asegura Daniel Barría.

    Aunque asegura que hay muchos otros juegos que si bien son entretenidos, no tienen un objetivo de aprendizaje escolar, pero son deseables. Por ejemplo: Hay un juego de aves nativas. En el colegio no hay una unidad de aves, entonces ese juego no es escolar, porque no se aplica en la escuela, pero sí es muy deseable que un niño aprenda de ornitología. Con esta forma de educación el colegio Antares, administrado por las mismas personas del observatorio, en el año 2016 logró ingresar a la Red de Escuelas Líderes, que agrupa a los 100 colegios de todo el país que entregan educación de calidad en contextos vulnerables destacando por sus propuestas innovadoras.

    Es lo mismo que sueña Eduardo Hernández, profesor del Nanihue en San Ramón. Tras asistir a mediados de 2016 a la charla impartida por el observatorio, dice que “algo me hizo click. Hablamos de la importancia de los juegos para los seres humanos: cómo los utilizamos no solo como entrenamiento sino que como un elemento sagrado, que tiene que ver con juntarnos en un espacio a nivel tribal, que nos va generando experiencias de aprendizajes. De los orígenes de los seres humanos, pasando por la edad media, se utilizó el juego. Como profesor de historia eso me hizo mucho sentido”.

    En esa oportunidad, la charla duró tres horas, lo suficiente para que varios de los 15 profesores que asistieron cambiaran su visión con respecto al método. “Al principio hubo varias que se mostraron reticentes, pero tras reflexionar sobre el juego y luego ver cómo el Observatorio ya tenía armada una aplicación metodológica, cambiaron de opinión”, asegura.

    El profesor decidió aplicar el método en sus clases. Juntó juegos suyos y los sumó a los que ya había en la escuela. Empezó a planificar un trabajo para matemáticas, lenguaje, historia. Llevó a sus alumnos a jugar. “Ese fue el punta pie para posteriormente crear un taller de juegos de mesa, orientado en consolidar la convivencia entre mis estudiantes que ha tenido mucho éxito”, cuenta el profesor.

    A Eduardo Hernández lo convenció la rigurosidad del método para aplicar en el aula. “No es que los juegos se vean solo bonito, sino que hay una herramienta nueva y muy aplicable, que puede generar una experiencia distinta en los alumnos”.

El primer observatorio del juego para el aprendizaje… ¡es chileno!

2017-08-07T12:02:20+00:00 Julio, 2017|Actualidad, Cómo aprenden los niños, Comunidad escolar|

Nació el 2015 y cuenta con casi 200 juegos para aplicar en diversas áreas de aprendizaje.

  • ¡Inscríbete en Ideas Docentes!, la herramienta que apoyará a tu equipo para potenciar los aprendizajes en tu escuela

    Para avanzar hacia comunidades educativas que entreguen verdaderas oportunidades de aprendizajes, donde todos los niños puedan desplegar al máximo sus potencialidades, es importante fortalecer constantemente las competencias profesionales de quienes trabajan en ella. Docentes, asistentes de la educación, psicólogos, jefes de la Unidad Técnica Pedagógica, entre otros actores tienen mucho que decir y aportar en la mejora.

    Considerando lo anterior, Elige Educar impulsó la creación e implementación de Ideas Docentes. Una herramienta metodológica participativa que promueve espacios de reflexión pedagógica al interior de las comunidades educativas.

    ¿Cómo funciona la metodología?

    En 1 hora y 30 minutos de trabajo, profesores de un mismo nivel educativo se reúnen en uno o más grupos de 10 personas para desarrollar un proceso de reflexión que está guiado por un lienzo de trabajo. A través de 5 pasos los profesores podrán conversar respecto a cuáles estrategias son las que tienen mayor impacto en la mejora de los aprendizajes de sus estudiantes y sobre qué acciones concretas se pueden realizar para impulsarlas.

    La información obtenida por los diversos grupos es sistematizada en una plataforma web, la cual arroja un informe que resume los principales hallazgos y entrega recomendaciones para apoyar la mejora. A través de esta información se contribuir a la elaboración y actualización de los distintos procesos institucionales que promueven una cultura de mejora al interior del establecimiento.

    Para Marianela Cerda, Directora del Colegio Ambrosio O’Higgins de Región de la Araucanía, Ideas Docentes es una gran herramienta para promover la mejora docente al interior de las escuelas.

    “Es una forma de retroalimentar nuestras prácticas en el aula y en el establecimiento en si. Para mejorar, para implementar nuevas estrategias y para fortalecer las que ya hay”, señala Marianela Cerda.

    ¿Qué debo hacer para participar?

    Un integrante del equipo directivo, director o jefe de UTP, deberá participar en una jornada donde se entregarán los principales lineamientos para su aplicación y los sets de trabajo necesarios para implementar la metodología en toda su comunidad, esto sin costo alguno.

    Foto: Kit de trabajo Ideas Docentes.

    Las jornadas se realizarán en Santiago y Valparaíso. Para participar debes inscribirte en una de ellas:

    Región Metropolitana 1
    Sábado 19 de agosto, entre las 9:30 y 12:00 hrs. en la Escuela Básica Salvador Sanfuentes, ubicada en Catedral 3250, Santiago (Metro Quinta Normal).

    CUPOS AGOTADOS

    Región de Valparaíso
    Sábado 9 de septiembre, entre las 9:30 y 12:00 hrs en la Universidad Católica de Valparaíso, Aula del IBC, Avenida Brasil 2241, Valparaíso.

    Inscripciones Valparaíso AQUÍ

    Región Metropolitana 2
    Viernes 29 de septiembre, entre las 15:30 y 18:00 hrs. en la Facultad de Filosofia y Humanidades de la Universidad Alberto Hurtado, ubicada en Almirante Cienfuegos 41, Santiago (Metro Los Héroes).

    Inscripciones RM2 AQUÍ

    Terminada la capacitación cada director o jefe de UTP lidera la implementación al interior de su escuelas. Una vez terminado el proceso, el equipo directivo sube los resultados a una plataforma web, para luego recibir un informe con la sistematización de los principales resultados. Finalmente, cada director o jefe de UTP se reúne con su equipo para socializar los resultados y establecer planes de mejora.

    Si quieres conocer la experiencias de quienes ya participaron revisa el siguiente VIDEO 

¡Inscríbete en Ideas Docentes!, la herramienta que apoyará a tu equipo para potenciar los aprendizajes en tu escuela

2017-08-17T16:58:13+00:00 Julio, 2017|Comunidad escolar, Mejora docente|

Con el objetivo de fortalecer las competencias profesionales de nuestros profesores profesores y con ello mejorar el aprendizaje de los estudiantes surge Ideas Docentes, una metodología de reflexión pedagógica que desde HOY puedes aplicar en tu escuela SIN COSTO alguno.

  • ¿Eres parte del equipo directivo? Te invitamos a potenciar el desarrollo de tu comunidad educativa

    Para avanzar hacia comunidades educativas que entreguen verdaderas oportunidades de aprendizajes, donde todos los niños puedan desplegar al máximo sus potencialidades, es importante fortalecer constantemente las competencias profesionales de quienes trabajan en ella. Docentes, asistentes de la educación, psicólogos, jefes de la Unidad Técnica Pedagógica, entre otros actores tienen mucho que decir y aportar en la mejora.

    Considerando lo anterior, Elige Educar impulsó la creación e implementación de Ideas Docentes. Una herramienta metodológica participativa que promueve espacios de reflexión pedagógica al interior de las comunidades educativas.

    ¿Cómo funciona la metodología?

    En 1 hora y 30 minutos de trabajo, profesores de un mismo nivel educativo se reúnen en uno o más grupos de 10 personas para desarrollar un proceso de reflexión que está guiado por un lienzo de trabajo. A través de 5 pasos los profesores podrán conversar respecto a cuáles estrategias son las que tienen mayor impacto en la mejora de los aprendizajes de sus estudiantes y sobre qué acciones concretas se pueden realizar para impulsarlas.

    La información obtenida por los diversos grupos es sistematizada en una plataforma web, la cual arroja un informe que resume los principales hallazgos y entrega recomendaciones para apoyar la mejora. A través de esta información se contribuir a la elaboración y actualización de los distintos procesos institucionales que promueven una cultura de mejora al interior del establecimiento.

    Para Marianela Cerda, Directora del Colegio Ambrosio O’Higgins de Región de la Araucanía, Ideas Docentes es una gran herramienta para promover la mejora docente al interior de las escuelas.

    “Es una forma de retroalimentar nuestras prácticas en el aula y en el establecimiento en si. Para mejorar, para implementar nuevas estrategias y para fortalecer las que ya hay”, señala Marianela Cerda.

    ¿Qué debo hacer para participar?

    Un integrante del equipo directivo, director o jefe de UTP, deberá participar en una jornada donde se entregarán los principales lineamientos para su aplicación y los sets de trabajo necesarios para implementar la metodología en toda su comunidad, esto sin costo alguno.

    Foto: Kit de trabajo Ideas Docentes.

    Las jornadas se realizarán en Santiago y Valparaíso. Para participar debes inscribirte en una de ellas:

    Región Metropolitana 1
    Sábado 19 de agosto, entre las 9:30 y 12:00 hrs. en la Escuela Básica Salvador Sanfuentes, ubicada en Catedral 3250, Santiago (Metro Quinta Normal). CUPOS AGOTADOS

    Región de Valparaíso
    Sábado 9 de septiembre, entre las 9:30 y 12:00 hrs en la Universidad Católica de Valparaíso, Aula del IBC, Avenida Brasil 2241, Valparaíso. Inscripciones  AQUÍ

    Región Metropolitana 2
    Viernes 29 de septiembre, entre las 15:30 y 18:00 hrs. en la Facultad de Filosofia y Humanidades de la Universidad Alberto Hurtado, ubicada en Almirante Cienfuegos 41, Santiago (Metro Los Héroes). Inscripciones AQUÍ

    Terminada la capacitación cada director o jefe de UTP lidera la implementación al interior de su escuelas. Una vez terminado el proceso, el equipo directivo sube los resultados a una plataforma web, para luego recibir un informe con la sistematización de los principales resultados. Finalmente, cada director o jefe de UTP se reúne con su equipo para socializar los resultados y establecer planes de mejora.

     

¿Eres parte del equipo directivo? Te invitamos a potenciar el desarrollo de tu comunidad educativa

2017-08-17T17:02:12+00:00 Julio, 2017|Comunidad escolar, Mejora docente|

Con el objetivo de fortalecer las competencias profesionales de nuestros profesores profesores y con ello mejorar el aprendizaje de los estudiantes surge Ideas Docentes, una metodología de reflexión pedagógica que desde HOY puedes aplicar en tu escuela SIN COSTO alguno.

  • 50 casos de innovación escolar para inspirar tu trabajo

    Impulsar la reflexión en torno a experiencias educativas que se implementan con éxito en otras comunidades escolares de Chile y el mundo es el objetivo del Mapa de Innovaciones Educativas de Summa.

    Una de las actividades clave del trabajo en red es la posibilidad de intercambiar experiencias, lo que permite conocer cómo otras comunidades están abordando sus problemas, corregir y mejorar prácticas y, en el mejor de los casos, transferir soluciones respaldadas en evidencia.

    Es la meta del Mapa de Innovaciones Educativas de Summa –laboratorio de investigación en educación para América Latina y el Caribe–, que en su primera fase reúne y sistematiza una selección de 50 experiencias de innovación escolar a escala global que contribuyen al mejoramiento de la calidad, equidad e inclusión y cuya efectividad ha sido demostrada mediante diversos mecanismos de evaluación o presentan una teoría de cambio sólida.

    “El mapa no busca dar ‘recetas’ para la innovación educativa. Es ante todo una plataforma de casos y experiencias exitosas en enfrentar desafíos impuestos por contextos locales específicos. Quienes deseen replicar y escalar estos programas, deben poner especial atención a sus propias necesidades, capacidades y condiciones locales para adaptarlos e implementarlos adecuadamente”, advierte Javier González, Director de Summa.

    El Mapa de Innovaciones Educativas recoge experiencias identificadas por instituciones líderes, tales como la World Innovation Summit for Education (WISE), el Center For Education Innovation (CEI), el Education Endowment Foundation (EEF), Fundación Telefónica, el Center for Educational Research and Innovation (CERI-OCDE), la Global Education Innovation Initiative (GEII) de la Universidad de Harvard, e Innovations for Poverty Action (IPA).

    La plataforma

    El Mapa de Innovaciones Educativas presenta la distribución geográfica de las experiencias educativas, organizadas por país.

    Para mayor facilidad, la herramienta permite hacer una búsqueda directa o aplicar filtros según el tipo de evidencia de las experiencias, el nivel educativo, el público al que está dirigido, si se trata de actividades formales o no formales (por ejemplo, iniciativas extraprogramáticas u organizadas por los apoderados) y clasificación por temática.

    Del total de las experiencias recogidas, sobre el 70% ofrece un tipo de evaluación experimental o cuasi experimental, mientras que el 20% son de carácter no formal, en línea con una mirada de aprendizaje a lo largo de toda la vida.

    El mapa presenta fichas sistematizadas de las experiencias, con información sobre el tipo de desafío que están enfrentando las comunidades escolares, el modo en el que lo están resolviendo y el tipo de resultados que dichas soluciones están mostrando. Adicionalmente, se presentan antecedentes sobre las condiciones de implementación y la evaluación de los proyectos, que permiten reflexionar y evaluar su adaptación y transferencia.


    La herramienta se encuentra disponible en
      http://www.summaedu.org/mapa-de-innovaciones-educativas

    Sobre el proyecto

    El Mapa de Innovaciones es uno de los proyectos de Summa, iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo y Fundación Chile que pretende instalar una cultura de toma de decisiones basada en la evidencia, tanto a nivel escolar como en el contexto de la generación de políticas públicas, bajo la premisa de que no sólo es necesario invertir más recursos en educación sino también observar cómo se usan.

    El proyecto se inició como un llamado de los países participantes en la VII Cumbre de las Américas en 2015, en torno a la necesidad de contar con información comparable y utilizable sobre el tipo de experiencias y prácticas que funcionan.

    Con el apoyo de los Ministerios de Educación de Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Uruguay, el proyecto busca generar conocimiento y evidencia para la toma de decisiones a nivel político, innovar mediante la generación de modelos de innovación e identificación de pedagogías y prácticas efectivas y conformar redes de colaboración entre comunidad escolar, investigadores, innovadores y responsables de política pública.

    Más información en www.summaedu.org.

50 casos de innovación escolar para inspirar tu trabajo

2017-07-18T12:14:17+00:00 Julio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

El pasado 11 de julio, y con el objetivo de contribuir a la reflexión educativa, SUMMA lanzó un Mapa de Innovaciones Educativas que, en su primera fase, recoge 50 programas innovadores y efectivos implementados por distintas comunidades escolares alrededor del mundo.

  • Jardín Infantil Alto Belén: educación de calidad en la población más estigmatizada de Chile

    El patio del jardín Alto Belén es florido. Lo adornan árboles, plantas, maceteros. Sumado al resbalín rojo y un par de juegos, da la sensación de que fuera una mini plaza. De pronto, Jeferson, un niño de cuatro años, sale solo de su sala con un delantal bien puesto y una regadera en sus manos. Ninguna profesora lo está vigilando.

    Camina serio. Pasa por al lado de los juegos, de unos autos, de una mini carretilla, de otras aulas con más niños, pero no se desconcentra. Con delicadeza riega todas las plantas que considera faltas de agua.

    Foto: Jardín Infantil Alto Belén

    Cuando termina, se devuelve rápidamente a su sala donde los compañeros están en otras actividades: unos pintan, otros cocinan, algunos aprenden matemáticas. Estrella Alba, la directora del establecimiento, ve pasar a Jeferson, sonríe y dice: “él, aunque no lo creas, es de los más inquietos que tenemos acá”.

    Construyendo en comunidad

    Bajos de Mena es un famoso sector de Puente Alto, comuna que se ubica en la periferia de Santiago en Chile. Nació en la década del 90, cuando el gobierno de turno construyó 23 mil viviendas sociales que con el tiempo se transformaron en el gueto más grande de Chile, con 120 mil personas viviendo ahí, pero sin servicios básicos cercanos: carabineros, bomberos, farmacias, cajeros automáticos y centros educativos.

    Foto: Bajos de mena, Avanza Chile

    Hace 10 años, existía una necesidad imperiosa, los vecinos del sector requerían urgente un jardín infantil cerca de sus casas. Fue así cómo la junta de vecinos le pidió ayuda a la municipalidad, quien recurrió al Hogar de Cristo para fundar un nuevo jardín infantil.

    “En ese momento me propusieron hacerme cargo del proyecto. Nos reunimos con la junta de vecinos e iniciamos un proceso de conversaciones”, recuerda Estrella Alba, de 44 años. El equipo del Hogar de Cristo recorrió puerta por puerta el sector para conocer sus necesidades. Cuando ya estaba el financiamiento, le ofrecieron a los vecinos tomar las decisiones en conjunto: cómo se llamaría, qué color tendrían sus murallas, qué enseñanza querían para sus hijos.

    El 7 de abril del 2008 se inauguró el Jardín Alto Belén. El objetivo trazado por los profesionales y la comunidad, fue diferente al de cientos de instituciones similares en Chile: no querían que todos los niños aprendieran lo mismo (palabras, números y colores), sino que cada uno decidiera, de forma autónoma, qué habilidad quería potenciar, sin que los profesores y profesoras impusieran sus preferencias.

    Foto: Jardín Infantil Alto Belén

    Del centro de Santiago al jardín Alto Belén, en locomoción colectiva, cualquier persona se demora más de una hora y media. El establecimiento queda justo al lado de una multicancha, que en la única pared que tiene hay un dibujo gigante dedicado a Colo Colo. Al frente tres block mirándose entre sí, con cortas calles sin pavimentar.

    Tras cruzar la puerta principal del jardín, hay cinco grandes salones, para cinco grupos de niños: de 0 a 1 años, de 1 a 2, de 2 a 3, de 3 a 4 y un tercero que recibe a todos los que quedaron en lista de espera. La demanda es alta y la mayoría de los años postulan más personas que los cupos habilitados. La prioridad la tienen los hijos de las madres adolescentes o adultas que trabajen.

    En la primera sala están los más pequeños. Es el medio día de un viernes de junio. Los niños despiertan de una siesta, mientras suena una suave música de relajación. Un par de educadoras van uno por uno diciéndoles que deben elegir alguna actividad para realizar. Se nota que recién aprendieron a caminar- tienen entre 1 a 2 años-, porque los pasos que dan hacia los estantes son lentos y confusos. Cada cual elige lo que quiere. Las profesoras sólo los ayudan en el caso que no puedan sacar con facilidad un material.

    Algunos se van por elementos musicales, otros por juegos que mejoran su motricidad. Sea lo que sea que escojan está pensado técnicamente para que desarrollen alguna habilidad.

    Foto: Jardín Infantil Alto Belén

    Mientras eso pasa, afuera en el patio hay un grupo en hora de recreo. Se suben al resbalín, juegan con autos, caminan por el lugar. Uno de los niños se agacha para tomar unas piedras. La educadora que lo observa a lo lejos, le dice que mejor que las bote porque con eso puede dañar a alguien. El niño la mira y las deja donde las encontró.
    En uno de los juegos, dos niños discuten La educadora los llama aparte, se agacha y habla con ellos. Les pide que solucionen el conflicto para que sigan jugando. Al minuto, ya están recorriendo el patio nuevamente.

    Aquí los adultos son fundamentales para que funcione el método. Las educadoras saben que no pueden gritarle a los niños, ni tampoco negarle cosas. No se les dice ‘deja de hacer eso’, sino que le explicamos por qué le conviene hacerlo diferente”, afirma Estrella Alba.

    De 3 a 4 años

    Al entrar a la sala de los más grandes– de 3 a 4 años-, no se sabe muy bien hacia dónde mirar. Cada uno está en actividades diferentes. Cuando Jeferson regresa de regar las plantas, pasa por al lado de Achly, que nunca pierde la concentración: está con un pincel en la mano dibujando algo sin forma. Cambia de color tres veces. Una parte la pinta amarilla, otra roja, otra mezcla ambos colores, y arriba colorea azul. Cuando lo termina, sin pedir ayuda va hacia un estante para buscar el molde con su nombre: sólo falta la firma de autor.

    Foto: Jardín Infantil Alto Belén

    Todos pueden cambiar de actividad cuando lo deseen. De pintar a matemáticas, o a cocina, o a juegos de letras, o a libros, o a dibujos, o a regar. En la sala hay un educadora y dos técnico: la primera está pendiente de lo que pasa en toda la sala, las otras se dedican a las necesidades individuales de cada niño cuando lo requiera. Jeferson va al baño, se saca el delantal, lo guarda en el mismo lugar de donde lo sacó y se lava las manos. Ya cumplió su labor. Va por otra.

    Educar en vulnerabilidad

    Estrella Alba no conocía Bajos de Mena. Dice que eligió trabajar en sectores vulnerables porque es donde más puede aportar. “Cuando llegué acá descubrí la gran capacidad de organización que tiene la gente, el cariño entre los vecinos, el sacrificio para salir adelante, levantándose muy temprano y llegando a las 9 de la noche a seguir trabajando en la casa”, cuenta. Añade que nunca han sufrido un robo- a pesar de estar en un sector con altos índices de delincuencia-, porque la comunidad ha cuidado el lugar.

    Se sorprende que una vecina, que no tiene a ningún pariente en el jardín, todas las mañana barra el entorno para mantener el establecimiento totalmente limpio. Dice que la gente cree en el trabajo que están haciendo.

    Aclara que el presupuesto que manejan es bajo, pero no es impedimento para entregar una educación de calidad. A los 26 trabajadores del jardín- entre educadoras, técnicos, auxiliares y cocineras-, no se les ofrecen los mejores sueldos, ni tampoco buscan las mejores educadoras de prestigiosas universidades. “En estos contextos, la clave de nuestro trabajo es que las educadoras se apasionen con los objetivos que tenemos como institución. Cuando entran acá, las capacitamos y las empapamos con nuestra visión”, aclara.

    El jardín busca que todos los niños tengan las mismas oportunidades que cualquier otro en Chile. Pretenden crear personas autónomas, que tengan metas claras y que sepan hacia dónde van. Que sean independientes, pero sabiendo que en algún momento necesitarán la ayuda del otro. Y para eso, es fundamental entender que los adultos deben respetarlos en todo sentido. Desde las decisiones que parecen mínimas, como elegir qué actividad realizar, hasta tomarlos en cuenta cuando necesiten afecto.

    “Todos tenemos que saber por qué hacemos las cosas. El problema es cuando las personas hacemos algo porque sí, sin saber el sentido”, asegura Alba.

    ¿Cuál es la diferencia en el día a día en comparación a cualquier otro jardín de la comuna? Estrella dice que aquí nadie es un número más. Ella conoce el nombre de los 136 niños que llegan todos los días. Para la educadora es muy importante conocer también la realidad familiar, para orientar a los alumnos según sus necesidades particulares. “Conocemos las fortalezas y debilidades de todos. Cada niño debe sentirse especial. No importa de dónde venga, todos son igual de importantes”, recalca.

    Foto: Jardín Infantil Alto Belén

    Los apoderados dicen que los niños desean ir a clases, que es el lugar donde les gusta estar. La fórmula para lograrlo, según la directora, es que los niños la pasen bien y a eso sumarle algún aprendizaje. Que se sientan como en su casa. “Si hay que abrazarlos o escucharlos lo hacemos. La parte afectiva es muy importante para que un niño logre aprender. Se debe sentir grato en todo momento”, cuenta

    Tras el término de la jornada, niños y educadores vuelven a sus hogares con la convicción que han recibido una educación de calidad.

Jardín Infantil Alto Belén: educación de calidad en la población más estigmatizada de Chile

2017-07-17T12:48:49+00:00 Julio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

En medio de la zona más postergada de Santiago, 136 niños de 0 a 4 años se educan de una forma diferente: nadie les dice qué hacer, sino que cada uno escoge día a día lo que quiere trabajar o potenciar. Liderado por una educadora de párvulos, este jardín lleva nueve años luchando por una mejor educación.

  • La vulnerabilidad y la ruralidad impactan en los resultados de aprendizaje de niños indígenas

    Estudio en base a la prueba TERCE, de Unesco, encontró que más del 50% de la brecha de resultados entre estudiantes no indígenas e indígenas, en todas las pruebas y disciplinas, se explica por el nivel socioeconómico del establecimiento al cual asisten los estudiantes y el de la familia.

    De acuerdo al estudio TERCE, que administra UNESCO en 15 países de América Latina y El Caribe, los estudiantes indígenas presentan logros de aprendizaje consistentemente inferiores a sus pares no indígenas en toda la región: las brechas van desde los 35 puntos (utilizando la perspectiva de autoidentificación indígena de la madre en el caso de la prueba de Matemática de Tercer Año) hasta los 113,11 puntos (utilizando la perspectiva de identificación de indígenas de UNESCO, esto es, según la lengua, para el caso de la prueba de Lenguaje de Sexto Año).

    Estos resultados no se condicen con la consecución de los objetivos de la Agenda de Educación 2030 de UNESCO, que busca la disminución de la pobreza y de la desigualdad, a través de una educación de calidad e inclusiva.

    La evidencia sobre la brecha de desigualdad entre estudiantes con condición indígena y no indígena indica que no está determinada por un solo factor. Por eso, un equipo del CIAE de la U. de Chile indagó en los resultados del TERCE con el objetivo de, por un lado, analizar la distribución de estudiantes indígenas y sus resultados de aprendizaje y niveles de desempeño.

    Por otro lado, se analizaron los factores más relevantes asociados a la brecha en el desempeño educativo entre los estudiantes indígenas y no indígenas, así como otras variables e indicadores que permitan contextualizar los resultados. En otras palabras, el equipo indagó si el menor desempeño entre los estudiantes indígenas es asociado a factores observables, como las condiciones socioeconómicas de las familias y de las escuelas; o si podrían existir factores adicionales que profundizaran la vulnerabilidad en las oportunidades educativas de los niños indígenas.

    Conclusiones

    El estudio encontró una amplia diversidad de resultados entre los países participantes de TERCE: Colombia, México, Panamá, Paraguay y Perú tienen las mayores brechas entre niños indígenas y no indígenas en tercer grado (entre 52 y 73 puntos de diferencia), tanto en Lenguaje como en Matemática. En sexto grado, los países con mayores brechas son Colombia, México, Panamá, Paraguay y Perú, y Chile en matemáticas, mientras que en Brasil y Guatemala la brecha desaparece o es favorable a los estudiantes indígenas.

    Al analizar los factores asociados, los investigadores encontraron que la mayor parte de las brechas de desempeño de los estudiantes indígenas son explicadas por la desigualdad de ciertos atributos observables, como la mayor vulnerabilidad social, mayores tasas de repitencia y mayor asistencia a escuelas más vulnerables y que están localizadas en zonas rurales. Específicamente, más del 50% de la brecha de resultados entre estudiantes no indígenas e indígenas, en todas las pruebas y disciplinas, se explica por el nivel socioeconómico del establecimiento al cual asisten los estudiantes y el de la familia; y por la menor frecuencia de madres con altos niveles de escolaridad entre los niños indígenas.

    Al respecto, los investigadores recomendaron políticas nacionales de focalización en estos grupos para mejorar notoriamente sus oportunidades, como mecanismos de financiamiento regular que diferencien positivamente la cantidad de recursos financieros y pedagógicos hacia las escuelas más vulnerables; y evaluar y promover políticas para atraer y retener directivos y docentes formados para y comprometidos con cerrar las brechas.

    Respecto a la distribución de los niños indígenas en las escuelas, el estudio encontró tres grandes grupos de países. Por una parte, un grupo importante de países (Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Colombia, México, Nicaragua y el estado de Nuevo León) tiene al 50% de sus escuelas con menos de 20% de estudiantes indígenas, lo que podría indicar que la distribución de estudiantes indígenas está más relacionada con las características sociales, demográficas y culturales de los países, que con la organización y funcionamiento de los sistemas educativos. Un segundo grupo de países -Ecuador, Honduras, Panamá y Paraguay-, tiene una mayor heterogeneidad en torno a la distribución de estudiantes al interior de las escuelas. Finalmente, los casos de Guatemala y Perú componen un tercer grupo, ya que en ellos existen tanto escuelas con poca proporción de estudiantes indígenas, como escuelas con alta concentración de este tipo de estudiantes.

    El factor de la lengua

    El estudio TERCE encontró también que en la mayoría de los países participantes, el porcentaje de niños indígenas que se declaran como hablantes de lengua indígena no supera el 2%. En contraste, alrededor del 20% de los niños de la región se identificó como indígena, bajo el parámetro de que su madre pertenecía a un pueblo originario. En este ítem, cabe destacar algunos casos como Paraguay, que posee niveles altos de identificación indígena en todas las formas analizadas, pero especialmente altos desde la perspectiva del habla de la lengua indígena (más del 50% de la población). En contraste, Guatemala posee bajos porcentajes de población indígena desde la perspectiva del habla, pero más del 90% de los niños se identifica como indígena, desde la perspectiva de la autoidentificación de la madre.

    Para los investigadores, es un desafío incrementar el porcentaje de familias en las que los estudiantes indígenas son capaces de manejar su lengua materna, pues es una expresión pivotal de la diversidad y riqueza cultural de las naciones, donde el sistema escolar es un medio privilegiado para su fortalecimiento.

    Sobre la investigación

    Nombre: Inequidad en los logros de aprendizaje entre los estudiantes indígenas en América Latina: ¿Qué nos dice TERCE?

    Autores: Juan Pablo Valenzuela, Claudio Allende y Diego Fuenzalida (CIAE U. de Chile) y Cristóbal Villalobos (CEPPE, Pontificia Universidad Católica de Chile).

La vulnerabilidad y la ruralidad impactan en los resultados de aprendizaje de niños indígenas

2017-07-14T16:58:46+00:00 Julio, 2017|Actualidad, Comunidad escolar|

¿Cuánto impacta en el resultado académico de un estudiante su condición indígena? Descúbrelo en la siguiente nota.

Cargar más posts