7 elementos que caracterizan una Educación Parvularia de calidad

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7 elementos que caracterizan una Educación Parvularia de calidad

¿Qué es calidad para padres, estudiantes sostenedores y educadores? En el libro “Tarea de todos: hacia una visión compartida de la calidad de la educación”, diversos actores educativos cuentan lo que para ellos representa la calidad en este nivel educativo.

Escrito por: Camila Londoño

mayo 18, 2018

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Foto:

Jardín Andalué

La evidencia ha demostrado la importancia de la calidad educativa en los primeros años de vida, pero ¿qué es exactamente la calidad y por qué es fundamental para asegurar el óptimo desarrollo de niños y niñas? Según se explica en el libro de la Agencia de Calidad de la Educación, Tarea de todos: hacia una visión compartida de la calidad de la educación, la calidad en la Educación Parvularia se ve reflejada en una educación integral compuesta por una serie de factores esenciales como la preparación de educadores y técnicos, la noción de inclusión y equidad, la existencia de una infraestructura adecuada y la participación de la familia en los procesos de formación. La suma de todos estos factores otorgan las condiciones indicadas para que niños y niñas se desarrollen plenamente. Además de estos, existen otros elementos esenciales que los actores de este nivel educativo rescatan a la hora de hablar de calidad:

1. Las interacciones con los niños

Para muchos actores y expertos de la Educación Parvularia la interacción positiva y constante entre educadores y niños en un establecimiento educativo es un indicador clave cuando hablamos de calidad. Dichas interacciones deben centrarse en un contacto emocional que surge de las necesidades de los niños. Las buenas interacciones dependen de las habilidades interpersonales de educadores y técnicos, además de garantizar un vínculo socioafectivo idóneo para el juego y el aprendizaje.

2. Lo que piensan los niños

Los niños son los principales actores del aprendizaje, por eso, en el libro se rescata su visión con respecto a la calidad. Para ellos, es clave que el aula sea un espacio lúdico con diversos materiales para jugar. Además rescatan el rol de los educadores quienes además de interactuar a través del juego, deben ser simpáticas, estableciendo así, un vínculo con ellos.

“Que las tías jueguen mucho […] a la pinta, a la escondida”. “Que haga cosas graciosas y saque todos los materiales”. “Que sean amorosas, que les guste jugar”, dicen los niños.

3. Bienestar

El bienestar es otro elemento que caracteriza la educación de calidad. Dicho bienestar se logra cuando los educadores y técnicos valoran a los niños como sujetos de derechos y los convierten en protagonistas del espacio educativo respetando sus necesidades y características. Esto implica respetar la diversidad, integrando a todos y cada uno de ellos. Con respecto al bienestar, los padres, esperan también que los jardínes infantiles respeten los procesos de transición de los niños (transiciones como salir de casa para llegar por primera vez al establecimiento).

4. Profesional idóneo

Educadores y técnicos aseguran que un derecho de los niños es que cuenten con profesionales idóneos. Por eso, la formación profesional se considera como una prioridad en la calidad. Después de los padres, las prácticas docentes son las que tiene un mayor impacto en el desarrollo de los niños y por esto, los educadores de párvulos deben contar con una excelente formación en contenidos disciplinarios, en diversidad, en multiculturalidad y en psicología del desarrollo infantil. Según se menciona en el libro de la Agencia de la Calidad, algunas educadoras mencionan también la necesidad de una formación más allá de la teoría, involucrando el desarrollo de destrezas y herramientas prácticas para su desempeño profesional. De la mano con esto se destaca una formación continua que les permita seguir mejorando, reforzando conocimientos y habilidades atingentes al área.

Además de la formación contínua, algunos actores también destacan el acompañamiento que realizan algunas instituciones con sus equipos educativos, pues esto permite mejorar el desempeño en el aula a través de una retroalimentación concreta. Todos estos elementos fortalecen la interacción con los niños y por esto, forman parte del eje de calidad de la Educación Parvularia.

5. El vínculo con los apoderados

La relación o vínculo entre el establecimiento y los apoderados es uno de los rasgos de calidad más destacado por los actores de este nivel. ¿Por qué? Porque integrar a las familias significa comprometerlas con la educación que se da fuera y dentro del aula. Padres y apoderados rescatan la buena comunicación, pero también destacan la posibilidad de poder ingresar a las salas de clase y participar en el aprendizaje de sus hijos. Por eso, la calidad de un establecimiento se puede medir a través de los niveles de colaboración e involucramiento de la familia.

6. Aprendizajes y desarrollo de habilidades

Aunque no se destaca como el principal elemento de calidad, si se menciona la relevancia del desarrollo de habilidades sociales, artísticas y cognitivas. Pero más allá de los disciplinar, se destaca sobretodo la importancia de lo social y lo valórico. Este desarrollo integral es la clave para promover una adecuada inserción de los niños en el sistema escolar.

7. Coeficiente técnico

Según los actores de este nivel educativo, es fundamental que haya una proporción adecuada de adultos por niños. De esta forma, el equipo docente puede garantizar y favorecer el bienestar y las oportunidades de aprendizaje. Esto sucede porque lidiar con un alto número de niños, dificulta las interacciones constantes y de calidad. Este coeficiente técnico depende del nivel educativo: los niños más pequeños requieren más atención y, por esta razón, debería haber menos niños por adulto en cada sala de clases.

8. El espacio físico

Los espacios seguros, amplios, acogedores, adecuados en su ventilación, y con temperatura e iluminación idónea, son factores importantes. A esto se suman los espacios que permiten que los niños exploren, jueguen y se muevan con libertad, al igual que los espacios al aire libre. De la mando de esto, también se destaca el equipamiento, es decir, el material didáctico variado y estimulante para su aprendizaje. En general, lo que se valora y se menciona como elemento de calidad es un mobiliario y material en buen estado, diseñado especialmente para el aprendizaje autónomo de los estudiantes.

9. El proyecto educativo

Los sostenedores aseguran que sería ideal poder incrementar la autonomía de los jardines para que puedan construir un proyecto educativo institucional basado en la identidad y las necesidades del jardín y su comunidad educativa. “Esta construcción debe generarse en forma participativa… Para que esto ocurra, los actores declaran que es fundamental la comunicación de los distintos estamentos de la institución y la capacidad de estos de poder compartir experiencias. El Proyecto Educativo debe también ser pertinente culturalmente hablando, sin que por ello se descuiden las Bases Curriculares nacionales y las políticas nacionales”.

10. Recursos

Desde la visión de los actores se percibe que la institucionalidad está en deuda con este punto que sin duda es fundamental en las discusiones sobre calidad. Se argumenta que los fondos otorgados a los jardines administrados por terceros no son suficientes, aunque deberían serlo teniendo en cuenta que la Educación Parvularia es un elemento fundamental en la construcción de un mejor futuro para el país. Para tener jardines infantiles de calidad, educadoras, técnicos y apoderados mencionan la importancia de contar con los recursos económicos suficientes.

Para ti ¿qué elementos representan la calidad en la Educación Parvularia y cómo se pueden implementar?

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2018-05-18T16:01:29+00:00 mayo, 2018|Cómo aprenden los niños|0 Comments

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